Deuda mexicana: la más atractiva para inversionistas

La deuda mexicana de largo plazo ofrece una alternativa interesante para que los inversionistas capten mejores rendimientos.
“Después de algunas decepciones económicas en el último par de años, México muestra cierto   impulso nuevamente”.
“Después de algunas decepciones económicas en el último par de años, México muestra cierto impulso nuevamente”. (Archivo Milenio )

Nueva York

Muchos inversionistas se acercan a los bonos del gobierno mexicano, lo que lleva a que los rendimientos de algunos de los bonos de deuda de largo plazo del país lleguen a su nivel más  bajo desde 2013 mientras los rendimientos del Tesoro de EU caen y las perspectivas económicas del país mejoran a causa de la recuperación de EU.

Los bonos de gobierno local y los de denominación en dólares del país comenzaron a aumentar de valor el mes pasado, pero el repunte de la deuda se aceleró en el último par de días mientras el rendimiento de los bonos del Tesoro de EU a 30 años -que se mueven inversamente a los precios llegó a un mínimo histórico de 2.35% el jueves.

“La deuda mexicana de largo plazo ofrece una alternativa interesante para que los inversionistas capten mejores rendimientos en un momento en que los bonos del Tesoro a 30 años operan a nuevos mínimos”, dijo Paolo Valle, gerente senior de portafolio de Manulife Asset Management.

“Los bonos del gobierno mexicano son de bajo riesgo, muy líquidos y el país tiene fuertes lazos con EU. México es uno de los puntos positivos dentro de los mercados emergentes en este momento”.

Los analistas dijeron que México logró minimizar el impacto de varias tendencias que afectan a la mayor parte de los mercados emergentes, en especial la disminución de los precios de las materias primas, la desaceleración de la demanda de China y el dólar más fuerte. Se espera que  la economía mexicana crezca a un ritmo más rápido este año mientras el presidente de México, Enrique Peña Nieto, emprende una serie de reformas estructurales.

“Independientemente de lo que sucede en los mercados globales en este momento, con la caída del petróleo y una mayor volatilidad, la historia a largo plazo de las reformas profundas en México permanece intacta”, dijo Gerardo Rodríguez, estratega de inversión senior para mercados emergentes de BlackRock.

“Después de algunas decepciones económicas en el último par de años, México muestra cierto impulso nuevamente”.

Con el reciente repunte los rendimientos de los bonos locales mexicanos a 30 años el último mes  cayeron 72 puntos base para llegar a 6.27% el jueves, el nivel más bajo desde mayo de 2013. El  rendimiento en la deuda con denominación en dólares de vencimiento similar cayó 44 puntos base para llegar a 4.53%, de acuerdo con los datos de Bloomberg. Eso es casi el doble del rendimiento al que ofrecen los bonos a largo plazo de EU.

La deuda de gobierno local de México cuenta con una clasificación A3 de Moody’s y una clasificación A de Standard & Poor’s.

El gobierno mexicano aprovechó la caída de los costos de endeudamiento en EU para vender el martes 13 de enero, 2 mil millones de dólares (mdd) en bonos globales con vencimiento en 10 y 30 años, por lo que fue el primer país latinoamericano que recaudó fondos en los mercados de capitales estadounidenses este año.

Los activos de mercados emergentes, en especial las divisas, fueron machacadas en los últimos dos meses después de que los inversionistas globales recurrieron al mercado del Tesoro de EU y al dólar estadounidense mientras el precio del petróleo caía casi a un mínimo en seis años. En algún momento del mes pasado, el índice JPMorgan Emerging Market Currency (índice de divisas de mercados emergentes) llegó a su nivel más bajo desde su creación en 2000.

Las fuertes oscilaciones en los mercados de divisas locales todavía pueden representar un reto para México y el peso, dijeron los analistas, pero por ahora, los inversionistas parecen enfocarse en las perspectivas de crecimiento del país. Se espera que la economía mexicana crezca a una tasa de 3.9% este año, frente a cerca de 2.2% en 2014, de acuerdo con la OCDE.