Fisco británico va por los extranjeros millonarios

La autoridad elimina el estatus fiscal no domiciliado, que permite a foráneos mantenerse bajo del radar tributario.
El canciller George Osborne.
El canciller George Osborne. (Matt Dunham/Reuters)

En Reino Unido será eliminado el estatus fiscal no domiciliado permanente como parte de una ofensiva para combatir una desigualdad fundamental en el régimen fiscal para los extranjeros ricos, en un cambio con el que George Osborne espera recaudar mil 500 millones de libras en el transcurso de este parlamento.

El canciller dijo que cualquier persona que vive en Gran Bretaña desde hace más de 15 años o 20 perderá el estatus que le da derecho a mantener sus ganancias en el extranjero fuera de la red fiscal de Reino Unido.

Dijo a los ministros del Parlamento que fundamentalmente no es justo que la gente que vive en este país por periodos muy largos de sus vidas, se beneficie de los servicios públicos y, sin embargo, operen bajo reglas fiscales distintas a las de todos los demás. El estatus no domiciliado (no-dom) tenía que ser temporal, pero se volvió permanente para algunas personas.

Sophie Dworetzky de Withers, un bufete internacional de abogados, describió las medidas como el cambio más radical en más de una década para las políticas fiscales para la riqueza personal.

David Kilshaw, socio del grupo de servicios profesionales EY, dijo que la decisión probablemente afecte a un pequeño número de personas y el resultado será que algunas de ellas abandonen Gran Bretaña por cinco años o más para refrendar su estatus como no domiciliado. Dijo que piensa que se verá un aumento de efecto bumerán de los no domiciliados.

Alex Henderson, socio fiscal de PwC, dijo que los no domiciliados que se encuentran en Reino Unido desde 2002 tienen que actuar rápidamente, porque entrarán en el régimen fiscal total en 2017. Dijo: "Los no domiciliados que enfrentarán incrementos de impuestos o complicaciones como resultado de los cambios tienen una opción sencilla: poner sus asuntos en orden o prepararse para salir de Reino Unido.

Osborne también dictaminó que las propiedades residenciales no domiciliadas en estructuras en el extranjero ya no estarán exentas del impuesto a la herencia, mientras que las personas nacidas en Gran Bretaña con padres con domicilio en Reino Unido no se les permitirá tener un estatus no domiciliado si viven en territorio británico.

La ofensiva llega después de una promesa declarada para aumentar los cargos que tienen que pagar las personas no domiciliadas y frenar los abusos en el sector. También se da después de una campaña electoral en la que los conservadores sintieron la presión sobre las reglas de los no domiciliados, cuando el Partido Laborista se comprometió a eliminar el estatus y también se burló de aspectos como la capacidad de heredar. También se da después de la controversia por los asuntos fiscales de Stuart Gulliver, presidente ejecutivo de HSBC, quien tiene estatus como no domiciliado a pesar de que creció en Gran Bretaña.

Pero los cambios no alcanzan para una transformación drástica, lo que demuestra que el gobierno no quiere arriesgarse a dañar el atractivo del país para los inversionistas móviles y ricos.

Osborne defendió el estatus fiscal, y dijo que es una característica de muchos años que desempeñó un papel importante, al permitir que los que están en el extranjero contribuyan a la economía de Gran Bretaña antes de regresar a su hogar permanente.

La decisión sigue a otras medidas que buscan que los residentes no domiciliados a largo plazo paguen más por el derecho de eximir sus impuestos de Reino Unido por los ingresos que obtienen en el extranjero. El cargo anual que pagan aproximadamente 5 mil personas no domiciliadas a largo plazo para eximir el pago de impuestos británicos por sus ingresos en el extranjero aumentó de 30 mil libras en 2008 hasta 90 mil libras para los no domiciliados que viven en Gran Bretaña desde hace 17 años o más.