Los mexicanos en organismos internacionales, ¿ayudan o no al país?

Seis mexicanos ocupan cargos directivos en algunos de los organismos internacionales más representativos del mundo, ¿pueden aprovechar su posición para beneficiar a México?
Agustín Carstens dirigió la primera junta del CMFI este 17 de abril.
Agustín Carstens dirigió la primera junta del CMFI este 17 de abril. (Cortesía FMI)

México.

México ha implantado este sexenio una agenda multilateral que le permite diversificar sus vínculos diplomáticos y los intercambios del país de manera multidireccional y descentralizada, así como retomar su prestigio como promotor y líder de causas como el libre intercambio de bienes y servicios, la paz mundial, el asilo a los injustamente perseguidos y la preservación del medio ambiente global, entre otros.

La llegada del gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, a la presidencia del Comité Monetario y Financiero Internacional del Fondo Monetario Internacional, así como el liderazgo de José Ángel Gurría en la OCDE o el de Alicia Bárcena en la CEPAL, son la base de la nueva política exterior mexicana, empeñada en volver por sus fueros y recobrar el peso que como autoridad internacional tuvo por décadas, coinciden expertos como Alejandro Díaz Domínguez y Ernesto Carmona Gómez.

Ocupar esas posiciones es una ventaja. En opinión del embajador Francisco Niembro Cibrián, “si bien es cierto que estos profesionales llevan las temáticas con una visión global, multilateral, objetiva e imparcial, la relevancia que han cobrado los países en desarrollo en la escena internacional, convierte al liderazgo de estos países en un elemento clave en los distintos foros y organismos para impulsar una agenda sustantiva”. Es decir, aunque por la naturaleza de sus puestos estos líderes están lejos de poder llevar bajo el brazo como tarea preponderante la agenda de México, han hecho lo posible. “Siempre que alguien esté en un puesto como esos, abre la puerta a la cooperación para facilitar el acceso a información y fondos de cooperación, publicaciones y la proyección de las redes que traen desde México.

“No sobra que en esas sillas esté un mexicano que pueda levantarte el teléfono y que sepa el camino para hacer que las cosas sucedan o, en el caso de la CEPAL, cómo conseguir fondos para financiar proyectos de sustentabilidad”, señala Ernesto Carmona, Doctor en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la UNAM.
“Alicia Bárcena impulsa la agenda de movilidad con un impacto en el DF. El uso de la bicicleta o del transporte público sustentable es un ejemplo”, explica Carmona Gómez.

Riesgo de sesgo partidista

Aunque los multilaterales “son organismos que agrupan muchas realidades y países y deben responder a los intereses de todos, también es importante aprovechar esta experiencia y no desperdiciar la oportunidad de impulsar la agenda nacional”, señala Alejandro Díaz Domínguez, Doctor en Ciencia Política de la Universidad Vanderbilt. “Conviene aprovechar estas posiciones, incluso con el riesgo de que también se le dé un sesgo partidista en estas épocas de elecciones, sobre todo ahora que está cerca la revisión del cumplimiento de los Objetivos del Milenio en materia de salud, educación y combate a la pobreza”, agregó el también asesor del comisionado electoral del INE.

Con todo, el hecho de que Carstens presida el CMFI o Gurría lidere la OCDE, no implica que la agenda económica de México deba tener por fuerza un lugar preponderante en reuniones o en las mesas de discusión de estos organismos internacionales, opina Julio Madrazo, fundador de la consultora CMM (De la Calle, Madrazo, Mancera), especializada en políticas públicas. “El desarrollo del país y el manejo de la economía, las finanzas públicas y la política monetaria son tarea del gobierno federal, y figuras como éstas ayudan más bien a poner más presión pública a lo que se tiene que hacer en México”, dice Madrazo.

Limitados por los poderosos
El economista Guillermo Barba va un poco más allá, pues considera que “es importante que haya mexicanos en cargos relevantes, pero es un error pensar que por eso nos pueden echar una mano en algo. La realidad es que se encuentran limitados porque quienes dominan esas instituciones son los países más poderosos”. En materia de imagen internacional, sin embargo, adquiere especial relevancia la presencia de mexicanos profesionalmente destacados en altos puestos de organismos multilaterales, pues es justo “la acción multilateral la que más ha dado renombre y trascendencia a la diplomacia mexicana”, según apuntaba la senadora Laura Angélica Rojas, durante el Foro La Agenda Multilateral: Retos y Logros a Futuro, celebrado el año pasado.

Así, mientras Carstens da a México presencia en “el grupo más influyente sobre la Junta de Gobernadores del Fondo, donde México mantiene un gran interés”, señala el embajador Francisco Niembro, el caso de Gurría “es emblemático” pues más allá de llevar una excelente gestión con muchos logros para todos los países miembros “en nuestro caso, los estudios de la OCDE han ayudado al desarrollo institucional de México y a avanzar en la implantación de las reformas recientemente aprobadas”.

Pero Carstens, Gurría y Alicia Bárcena no son los únicos ni los primeros mexicanos que ocupan puestos relevantes en organismos internacionales de cooperación. Antes estuvo Adolfo Aguilar Zínzer, en dos periodos al frente del Consejo de Seguridad de la ONU, y Emilio Álvarez de Icaza, en la Comisión Iberoamericana de los Derechos Humanos.

Y ahora mismo, Alejandro Werner, economista en jefe para el Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), y Jorge Familiar, vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, se hacen cargo de avanzar los temas financieros de un buen puñado de naciones, incluido México. De la misma manera que Aldo Flores Quiroga facilita el diálogo abierto entre los actores de la industria energética global, para dar seguridad y transparencia a sus acciones, desde la secretaría general del Institute of Energy Forum (IEF).

¿QuIénes son los mexIcanos aplicados?
Además de Agustín Carstens, cinco mexicanos destacan actualmente en las direcciones de diversos organismos internacionales.

José Ángel Gurría
Fue Secretrario de Hacienda y de Relaciones Exteriores en México. Es Secretario General de la OCDE desde 2006, ahí:

• Reforzó el papel de la ocde como principal mecanismo de cooperación internacional para el desarrollo.

• Promovió el ingreso de Estonia, Israel, Eslovenia, Chile, Costa Rica, Colombia y Perú a la OCDE.

• Estrechó lazos de trabajo con economías emergentes como Brasil, China, India, Indonesia y Sudáfrica. Se espera que en el futuro se integren.

• Ha contribuido de manera decisiva en políticas públicas y reformas estructurales de países miembros y no; los más recientes: España,
Italia, Grecia y México.

Alicia Bárcena
Fue Viceministra de Ecología y Directora General del Instituto Nacional de Pesca en México. Ha colaborado con la CEPAL en distintos puestos desde 1999.
Es Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, parte del Grupo Superior de Gestión de la ONU, desde 2008, ahí:

• Impulsa la colaboración interinstitucional para proporcionar una perspectiva regional a los objetivos de Desarrollo del Milenio y al
Financiamiento para el Desarrollo Sostenible.

• Realizó el perfil de la Comisión Regional en áreas como el cambio climático, la energía sostenible, la política fiscal y el medio ambiente.

• Ha apoyado proyectos de movilidad urbana sustentable en metrópolis de Latinoamérica, incluido México.

Jorge Familiar
Fue Vicepresidente y Secretario corporativo del grupo del Banco Mundial. Es Vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe desde el 1 de mayo de 2014.

•  Centra sus objetivos para la región en la eliminación de la pobreza y la promoción de la prosperidad compartida a través de la generación
de oportunidades para todos los latinoamericanos.

• Fue artífice en 2010 de la adopción de la nueva estrategia para la eliminación global de la pobreza extrema para 2030.

• Lidera las relaciones con 31 países de américa latina y el caribe, incluido méxico, que cuentan con una cartera de proyectos en ejecución, asistencia técnica y donaciones de más de 30 mil millones de dólares.

Alejandro Werner
Fue Subsecretario de Hacienda y Director de investigación del Banco de México, así como Director de Banca Corporativa de BBVA Bancomer. Es Director del departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI) desde enero de 2013. ahí:

• Está a cargo de la revisión y recomendaciones de política económica en el hemisferio occidental, que comprende América Latina y el Caribe.

• Como académico e investigador siempre fue un ariete de las reformas estructurales, especialmente de la fiscal.

• Es un importante punto de contacto entre México y el FMI; nuestro país es uno de los tres países que gozan de una línea de crédito flexible con el FMI.


Aldo Flores Quiroga
Fue Director General de Asuntos Internacionales de la Secretaría de Energía (SENER). Es Secretario General del Foro Internacional de Energía (IEF por sus siglas en inglés) desde 2012, ahí:

• Promueve la estabilidad, transparencia y sustentabilidad del mercado energético global.

• Propicia el diálogo entre países productores y consumidores de petróleo y gas natural, así como de países de tránsito, para que tomen
los acuerdos necesarios para que el mercado se mantenga sano.

• Ha sido un entusiasta promotor de la reforma energética en México, como base de una soberanía energética.


Una voz diferente en las finanzas globales

Al frente del CMFI, Carstens reforzará el prestigio de México en política exterior y asumirá una posición distinta frente a temas internacionales, dicen los expertos. Una voz distinta, más empática y alineada con las necesidades de los menos favorecidos, es lo que Agustín Carstens podría aportar como Presidente del Comité Monetario y Financiero Internacional (CMFI) del Fondo Monetario Internacional (FMI), en el que dirigió la primera junta el pasado 17 de abril durante una de las dos sesiones anuales del grupo asesor.

Si bien el trabajo del CMFI es algo limitado, pues su función es sólo la de un asesor, la llegada de Carstens a la presidencia reviste una innegable importancia desde diversos ángulos, según expertos en la materia. Lo más visible es desde luego “el reconocimiento a la solidez de nuestro banco central y de su importancia como columna de la economía nacional”, señala Julio Madrazo, consultor experto en políticas públicas, fundador de la firma CMM (De la Calle, Madrazo, Mancera).
es importante también, “porque le compitió a Christine Lagarde por la silla más alta del FMI en 2011. Es una voz distinta a las comunes dentro del Fondo, donde cuentas porque pagas ciertas cuotas (...) y solo se escuchan las voces europeas”, comenta Alejandro Díaz Domínguez, Doctor en Ciencia Política por la Vanderbilt University.

“Es importante que Carstens esté en esa silla porque lleva su experiencia, que es distinta a la del resto porque México no es un país desarrollado que hace 30 años se declaró en default por su enorme deuda externa”, indica Díaz Domínguez.

También hay analistas, como el politólogo Ernesto Carmona, que reconocen que “no deja de ser importante el consejo que puede dar en esa posición, al conocer bien los dos ambientes. Carstens conoce bien esto de defender los dineros de México, él fue el primero en asegurar el petróleo”.

Otros van más allá, al considerar que su desempeño al frente de las finanzas mexicanas ha sido muy errático y por ende “poco servirá la asesoría”, opina el economista Guillermo Barba. “Aunque si sirve de consuelo, hay bancos centrales que lo han hecho peor, como la Fed o el europeo”.
eso sí, agrega Barba, la nueva posición de carstens en el CMFI no deja de ser relevante para México como país, pues “le permite estar presente en todos los ámbitos de decisión”.

De la posibilidad de que Carsten contienda nuevamente, y gane como Director Gerente del FMI en 2016, la mayoría lo duda, pues todo parece indicar que Largarde irá por la reelección y tendrá nuevamente la mayoría de los apoyos.

“Esos organismos responden a los intereses de las naciones desarrolladas: el Banco Mundial a Estados Unidos y el FMI a Europa y difícilmente entra alguien de otra latitud. Por eso es importante que hoy Carstens esté en esa silla”, concluye Díaz Domínguez.