El TPP de Obama no contendrá a China

Mientras el presidente luchaba en el Congreso para mantener vivo al TPP, India y China firmaron acuerdos comerciales con valor de 22 mmd. 
Si no escribimos las reglas, China las escribirá… Nos quedaremos fuera… no queremos que China utilice su tamaño para presionar a otros países de la región”.
Si no escribimos las reglas, China las escribirá… Nos quedaremos fuera… no queremos que China utilice su tamaño para presionar a otros países de la región”, Gideon Rachman. (Foto: Shutterstock)

Estados Unidos

¿Por qué Barack Obama está tan desesperado por lograr el Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica (TPP, por sus siglas en inglés)? La interminable respuesta oficial es que el presidente de Estados Unidos piensa que puede derribar las barreras entre las 12 principales economías del Pacífico y de esta manera aumentar la prosperidad. La respuesta corta, la real, es: China.

El hecho crucial sobre el TPP es que es un acuerdo comercial que incluirá a Estados Unidos, Japón y otras 10 economías de la cuenca del Pacífico, pero que excluye a China. Gran parte de la controversia en Washington en torno al TPP son las cosas comunes que plantean las negociaciones comerciales: argumentos sobre los agricultores, las divisas y la propiedad intelectual. Pero los motivos subyacentes de Obama y del primer ministro de Japón, Shinzo Abe, son estratégicos.

Sin embargo, desafortunadamente para Washington y Tokio, el TPP -incluso si se realiza- no es un paso lo suficientemente importante como para justificar todas las esperanzas geopolíticas que se invierten en él.

Debatir la lógica estratégica detrás del TPP es difícil, porque, hasta hace poco, EU no era franco sobre las razones de la exclusión de China. El argumento oficial es que la economía china no es lo suficientemente abierta como para merecer su inclusión. Sin embargo, hace un par de semanas, Obama estuvo cerca de reconocer que el TPP es mucho más que simplemente comercio cuando le dijo al Wall Street Journal que es crucial lograr el acuerdo porque: “Si no escribimos las reglas, China las escribirá… Nos quedaremos fuera… no queremos que China utilice su tamaño para presionar a otros países de la región”.

Obama todavía enmarca el argumento en términos económicos. Pero otras personas en la clase dirigente de política exterior de EU están dispuestos a explicar las cuestiones generales de las políticas de poder. En un informe reciente del que se discutió mucho, el Consejo de Relaciones Exteriores argumentó que las décadas de esfuerzo de Estados Unidos para “integrar a China en el orden internacional liberal” de hecho tuvo un efecto contraproducente porque el poder de China ahora amenaza la “supremacía en Asia” de EU. Robert Blackwill y Ashley Tellis, los autores del informe y dos de los analistas estadounidenses más destacados en lo referente a Asia, argumentan a favor de varias medidas para dar marcha atrás, incluyendo “nuevos arreglos comerciales preferenciales entre los amigos y aliados de EU a través de instrumentos que conscientemente excluyan a China”. Esa es una descripción del TPP.

La motivación estratégica es incluso más poderosa para Japón, que está envuelto en amargas disputas territoriales y diplomáticas con China. Inicialmente,Tokio se mantuvo lejos de las negociaciones del TPP para evitar molestar a los poderosos grupos de interés nacionales. Pero el temor de Zhinzo Abe, primer ministro japonés, por el ascenso de China superó el temor de los agricultores japoneses. Llegó a ver al TPP como crucial para fortalecer la alianza EU-Japón y su papel en Asia. En un discurso reciente ante el Congreso de EU, el líder japonés argumento que al final el acuerdo es sobre “democracia y libertad”, y agregó: “su valor estratégico es asombroso”.

Las señales de ansiedad en estas peticiones por parte de los líderes de EU y Japón refleja el hecho de que tanto Washington como Tokio temen que China avance sobre Asia. Mientras la disputa territorial directa entre Japón y China se enfrió un poco, los chinos afirman que en el Mar del Sur de China los presionan con renovada energía a través de polémicos proyectos de “reclamos de tierra”, con claras implicaciones militares. En el frente económico, el reciente fracaso de Estados Unidos para evitar que importantes aliados se unieran al Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura (AIIB, por sus siglas en inglés) que tiene el respaldo de China se convirtió en una humillación para EU. Ahora teme que el AIIB se convierta en un instrumento para promover la política de China de “un cinturón, un camino”, el esfuerzo para construir nuevas redes de infraestructura en toda la región Asia-Pacífico, que tiene a China como su centro.

Al enfrentar esos reveses la administración Obama ahora tiene la determinación de asegurarel TPP como una señal visible de la influencia de EU en la región Asia-Pacífico. El presidente hizo del “reequilibrio” de Asia una de sus principales iniciativas en política exterior. Sus funcionarios de alto nivel ahora aceptan que el TPP se convirtió en algo crítico al señalar que el reequilibrio está vivo y sano.

Sin embargo, el TPP realmente no puede satisfacer las esperanzas estratégicas que ahora ponen en él. En primer lugar, todavía no está nada claro que los 12 países participantes sean capaces tanto de lograr un acuerdo, como de asegurar la aprobación en casa. La lucha de Obama con el Congreso lanza una advertencia.

Más importante, es demasiado tarde como para evitar que China se convierta en el centro de la economía asiática, con todos los beneficios políticos y estratégicos que eso implica. China ya es el mayor socio comercial de la mayoría de las naciones importantes que participan en las negociaciones del TPP -incluyendo a Japón, Singapur y Australia- y es el segundo mayor socio comercial de Estados Unidos. China también es el mayor socio comercial de Corea del Sur y de India, dos de las principales economías asiáticas que nisiquiera forman parte en las negociaciones del TPP. De hecho, la semana pasada, mientras Obama luchaba en el Congreso para mantener vivo al TPP, Narendra Modi, el primer ministro de India, estuvo en China, firmó acuerdos comerciales con valor de 22 mil millones de dólares.

El entusiasmo de Modi para hacer negocios con China no significa que India esté completamente tranquilo con el crecimiento del país. Al igual que la mayoría de los amigos y aliados de EU en la región, India alienta a EU para que incremente su presencia militar en Asia. Pero aunque EU se mantiene como la potencia militar dominante en la región Asia-Pacífico, China es ahora el principal poder económico. Es un poco tarde para que el TPP pueda cambiar eso.