¿Qué es un doble irlandés?

Muchas empresas como Google aprovechan las reglas fiscales de Irlanda para reducir su carga impositiva pero ahora esta estructura está en riesgo. 
Los muelles de Dublín también se les conoce como “Silicon Docks” por la proliferación de empresas de tecnología en la zona.
Los muelles de Dublín también se les conoce como “Silicon Docks” por la proliferación de empresas de tecnología en la zona. (Shutterstock)

Irlanda

La Comisión Europea amenazó con emprender una investigación formal sobre un aspecto vital del sistema fiscal de Irlanda, conocido como el “doble irlandés”. Esta es una estructura simple utilizada por empresas de tecnología y farmacéuticas estadounidenses para enviar sus utilidades a paraísos fiscales como Bermudas en donde tienen la propiedad intelectual.

¿Cómo funciona el doble irlandés? El doble irlandés explota las diferentes definiciones de residencia corporativa en Irlanda y Estados Unidos. Dublin cobra impuestos a las empresas si están controladas y administradas en Irlanda, mientras que la definición de Estados Unidos de residencia fiscal se basa en donde está registrada la corporación. Las empresas que aprovechan el doble irlandés colocan la propiedad intelectual en una empresa registrada en Irlanda que es controlada desde paraísos fiscales como Bermudas. Irlanda considera que la empresa tiene su domicilio fiscal en Bermuda, mientras que Estados Unidos considera que su domicilio fiscal es Irlanda. El resultado es que cuando se envían los pagos de regalías a la compañía, no pagan impuestos, a menos o hasta que el dinero finalmente se envía a la empresa matriz en Estados Unidos.

¿Por qué es polémico? El doble irlandés y otras estructuras similares han permitido que las multinacionales estadounidenses manden cerca de 1 millón de millones de dólares (mdd) en efectivo a paraísos fiscales. Esto causa frustración al Departamento del Tesoro de EU que no puede cobrar impuestos a las utilidades mundiales de las empresas hasta que son repatriadas a EU. También molesta a los gobiernos en países fuera de EU en donde estas corporaciones hacen negocios. La capacidad de enviar las utilidades a paraísos fiscales le ha dado a las empresas un incentivo para informar la menor utilidad posible en los países donde operan.

¿Qué dicen las compañías? En su defensa, las empresas estadounidenses lo ven como una especie de medida de autoayuda que les permite competir internacionalmente a pesar de la tasa de impuestos relativamente alta de Estados Unidos sobre las utilidades mundiales. Las empresas también señalan que están jugando bajo las reglas establecidas por los gobiernos. Cuando los políticos atacaron a Google por su tasa de impuestos en el extranjero de sólo 3.2% en 2011, Eric Schmidt, su presidente ejecutivo, dijo que la estructura de impuestos estaba “basada en los incentivos que los gobiernos nos ofrecieron para operar”.

Google emplea a miles de personas de una decena de países en los antiguos muelles de Dublín, aunque Irlanda solamente cobra impuestos a un pequeño porcentaje de la utilidad de las ventas en el extranjero de Google que están reservadas en el país. El gigante tecnológico justifica que saca miles de millones de dólares de Irlanda a Bermuda utilizando la estructura del doble irlandés con la base de que la mayor parte de  las utilidades se obtienen por la propiedad intelectual generada en EU.

¿Bruselas puede atacar la estructura? Para mostrar que el doble irlandés ha infringido las normas de asistencia del estado, Bruselas necesitaría demostrar que le dio una ventaja selectiva a cierto tipo de compañías, en este caso a las multinacionales estadounidenses. Podría ser bastante difícil probarlo, pero la incertidumbre crearía un enorme dolor de cabeza a los negocios y empañaría la marca de bajos impuestos de Irlanda. De todos modos, la opinión general es que probablemente los días de esta estructura están contados, como resultado de una reforma planeada para las normas fiscales mundiales iniciadas por los países del G20.

¿Esto qué significaría para los negocios? Un desafío exitoso bajo las reglas de la ayuda estatal potencialmente podría obligar a las compañías a pagar miles de millones de dólares adicionales en impuestos. Incluso si el doble irlandés simplemente fuera abolido, llevaría a un enorme aumento en la tasa de impuestos y a un hueco en las utilidades. A pesar de que el impuesto estadounidense solamente se aplaza,  y no se evita, el dinero que se encuentra en los paraísos fiscales, normalmente no es contabilizado por las compañías para los impuestos en EU que terminan pagando.

Las empresas de tecnología a menudo son valuadas por sus perspectivas de crecimiento en lugar de sus ganancias, pero aún así, habrá una renuencia a abandonar las tasas tan bajas en el extranjero -de un sólo dígito- generadas por el doble irlandés. Así que si Irlanda cierra la estructura, continuará la búsqueda de lagunas fiscales en todo el mundo que han escapado a las medidas enérgicas. Es por eso que Irlanda se siente tan intranquila por la posibilidad de eliminar el doble irlandés antes de que otros países realicen cambios, particularmente si no pueden hacer los cambios desfasados durante varios años.

¿Entonces al final Irlanda eliminará el doble irlandés? Hay un consenso mundial de que debería frenarse el envío de las utilidades a paraísos fiscales. Cuando esto suceda, muchos expertos piensan que Irlanda podría bloquear el uso de la estructura sin tener demasiadas consecuencias. Tanto las empresas de tecnología como las farmacéuticas tienen grandes inversiones en Irlanda, así que es la probabilidad de que haya un éxodo es baja. Y una Irlanda con impuestos bajos está en buena posición para competir bajo las nuevas reglas fiscales mundiales previstas que requerirán que las compañías paguen impuestos en el lugar en donde realmente operan.