Automotrices británicas apuestan por modelos más pequeños

Los fabricantes británicos ahora apuestan por modelos más compactos para el segmento joven y en los mercados emergentes. 
En el Paris Motor Show de este mes, Jaguar lanzó el XE que cuenta con un precio de 27 mil libras, el modelo más barato de la marca.
En el Paris Motor Show de este mes, Jaguar lanzó el XE que cuenta con un precio de 27 mil libras, el modelo más barato de la marca. (Shutterstock)

Inglaterra

Los fabricantes de automóviles de lujo buscan una gama de productos extensa para ampliar su atractivo.

Durante un tiempo, parecía que los productores de automóviles de lujo competían entre sí en una apuesta para crecer de tamaño. Pero parece que ahora se han puesto a dieta.

Los vehículos utilitarios deportivos (SUV), una de las categorías más populares y rentables de automóviles, era el modelo que deberían tener los fabricantes internacionales. Pero algunas de las marcas premium del Reino Unido están buscando moverse a la dirección opuesta, fabricando modelos más pequeños, más ágiles y más sexy.

Bentley, el fabricante británico de automóviles tal vez mejor conocido por sus sedanes de lujo, está pensando seriamente en un convertible deportivo de dos plazas, un cambio radical. En el Paris Motor Show de este mes, Jaguar Land Rover lanzó el XE, apodado “baby jag” (pequeño jaguar), que cuenta con un precio inicial de alrededor de 27 mil libras, convirtiéndolo en el modelo más barato de Jaguar.

Mientras el volumen de los fabricantes de automóviles a menudo jugaba con nuevas formas y formatos alternativos, las marcas premium como Jaguar, Range Rover y Bentley han sido asociados durante mucho tiempo con las formas sencillas: fastbacks, enormes 4x4 y sedanes de lujo.

Moverse a modelos más pequeños resalta cómo los productores de vehículos de lujo del Reino Unido -y sus matrices extranjeras- buscan atraer a las mujeres, a los jóvenes, a las familias y a los menos ricos.

Wolfgang Dürheimer, director ejecutivo de Bentley, dice que la compañía está buscando lo “que viene después”, tal vez pequeños carros deportivos para competir con marcas como Aston Martin y Ferrari.

“Intento escuchar cuidadosamente al mercado, a nuestros distribuidores”, explica. “Y la solicitud por autos más pequeños -en dimensiones exteriores, pero muy poderosos, muy Bentley, tal vez solamente un (auto de) dos plazas, se encuentra cerca de nuestra base de distribuidores … Creo que autos deportivos, compactos y poderosos tienen cierto atractivo sexy. Son muy ‘cool’”.

El valor promedio al mayoreo de los carros que se exportan del Reino Unido aumentó más del doble entre 2004 y 2013, de acuerdo con la Society of Motor Manufacturers and Traders

(Sociedad de Fabricantes y Comerciantes del Motor). El mes pasado, Rolls Royce aseguró su mayor pedido individual con valor de 20 millones de dólares (mdd) cuando Stephen Hung, el empresario de Hong Kong, pidió 30 automóviles Phantom fabricados a la medida para llevar a sus invitados a su nuevo y lujoso complejo de juego en Macao.

Los crecientes ingresos han dado a JLR el poder de gasto para invertir en los altos costos de desarrollo para producir nuevos modelos. La división británica de Tata Motors de India reportó utilidades antes de impuesto de 2 mil 500 mdd en el año a finales de marzo, un incremento de casi 50% comparado con el año anterior.

Mientras tanto, Bentley y Rolls Royce -propiedad de Volkswagen y BMW, respectivamente- están logrando ventas récord a través de la demanda de EU y los mercados emergentes.

“Ellos pueden producir mayores volúmenes de vehículos sin manchar la marca, y mayores volúmenes permiten que con las economías de escala jueguen con modelos dirigidos a segmentos de mercado cada vez más diferenciados”, dice John Leech, socio de la firma de contabilidad KPMG.

La realidad es que no todos los productores de automóviles de lujo se están volviendo pequeños. Rolls-Royce está considerando entrar a un nuevo segmento con una SUV. El compañero de BMW, el Mini, tiene su variante Countryman, que es más grande.

 Versiones de 4x4 con gran distancia entre ejes como la Range Rover siguen siendo populares en China. Pero JLR también lanzó el Discovery Sport en París, un SUV compacto que es más pequeña que los modelos de la familia actual de Discovery.

Una ventaja de moverse a categorías más pequeñas -cosa que han hecho BMW, Audi y Daimler durante una década- es la reducción de las emisiones de carbono a través de la flotilla del productor de automóviles.

El promedio de emisiones de CO2 de JLR ha caído casi una cuarta parte desde 2007, gracias en parte al volumen reducido y al uso de aluminio en la carrocería y en las partes.

El aumento de fabricantes automotrices multimarcas -como VW, propietario de 12 marcas- ha permitido que se comparta la arquitectura de producción entre modelos, lo que reduce el costo de desarrollo.

También significa que los fabricantes de automóviles pueden aumentar la lealtad a la marca. Bentley, por ejemplo, están buscando aumentar su presencia en las autopistas de sus clientes adinerados, quienes en promedio son dueños de ocho carros.

“Para mí, no es una cuestión de “‘¿necesito otro carro?’, porque nuestros clientes ya tienen suficientes autos”, dijo Dürheimer. “Es una cuestión de cómo crear la demanda y hacerlos pensar, ‘además necesito ese coche’”.

Cambio de modelo

Cuando Tony Blair logró su aplastante victoria en las elecciones generales de 1997, el líder laborista tuvo como objetivo las personas en sus 30, con un ingreso mediano, propietarios de una casa conocidos como “Mondeo Man” (Hombre Mondeo).

David Cameron y Ed Miliband serían tontos si su objetivo fuera los conductores de Mondeos hoy en día. Las ventas del sedán de Ford en el Reino Unido han caído de alrededor de 107 mil unidades en 1997 a menos de 14 mil el año pasado, de acuerdo con la Sociedad de Fabricantes y Comerciantes del Motor.

La categoría sedán -conocida como “D” (tamaño medio) y “E” (tamaño grande), ha pasado del 16% del total de ventas en 2004 a una proyección del 12% este año. Mientras los automóviles compactos y las SUVs  han pasado del 30% al 40% durante el mismo periodo.

“Se trata de una moda”, dice Harald Hendrikse, analista de Morgan Stanley. “Las SUVs y los crossovers simplemente están más de moda y son más actuales, y presumiblemente, los sedanes de tres volúmenes son demasiado anticuados”.

El estado de ánimo de austeridad posterior a la crisis obligó a los conductores a comprar modelos más baratos y pequeños como el Hyundai i10 o el Volkswagen Polo.

Aún así, todavía le queda vida al sedán. Modelos como el Passat de VW, el A4 de Audi, la serie 3 de BMW y la C-Class de Mercedes mantienen a flote al segmento de sedán. La demanda por los sedanes de tres volúmenes todavía sigue fuerte en China.