Importaciones chinas tambalean

Las importaciones chinas cayeron un 6.7% en términos de valor del año anterior.
El superávit en el comercio en general ayuda a frenar la caída de la moneda china.
El superávit en el comercio en general ayuda a frenar la caída de la moneda china. (Shutterstock)

Shanghai

En noviembre las importaciones chinas cayeron a su nivel más bajo en ocho meses, aumentando las preocupaciones por la flaqueante demanda interna en la segunda economía más grande del mundo debido a la desaceleración en la inversión.

Las exportaciones siguen creciendo, pero a su nivel más lento en seis meses amortiguando así las esperanzas de que la demanda externa protegerá a la economía china frente a la desaceleración del crecimiento doméstico.

Las importaciones cayeron un 6.7% en términos de valor del año anterior, mientras que las exportaciones aumentaron un 4.7%, mostraron el lunes los datos de aduanas. Ambas cifras estuvieron muy por debajo de lo previsto.

Los economistas sospechan que los datos de exportación en los últimos meses fueron inflados con datos falsos de facturación con el objetivo de permitir que los inversionistas convirtieran más divisas extranjeras a renminbi, para lograr una utilidad por la apreciación de la moneda china.

Esto generó la preocupación de que el robusto crecimiento de las exportaciones podría terminar si las autoridades renuevan una ofensiva contra el dinero especulativo o si se revierten las expectativas para el renminbi. Sin embargo, el panorama para las exportaciones permanece más positivo dada la relativa fortaleza de la demanda externa, especialmente en EU.

“A pesar de los datos de hoy, todavía esperamos que en el futuro les vaya razonablemente bien a las exportaciones dado que el crecimiento mundial parece que segurá recuperándose el próximo año”, dijo en una nota Julian Evans-Pritchard, economista para China de Capital Economics. “En contraste, el crecimiento de las importaciones probablemente permanezca débil dado la actual desaceleración de la inversión estructural en curso”.

De hecho, el panorama de las importaciones se ve débil. El flaqueante mercado inmobiliario de China ha minado la demanda de materias primas como el cobre y el mineral de hierro. La caída en el precio del petróleo, el carbón, el cobre, el níquel y el estaño también ha deprimido el valor de las importaciones, incluso cuando los volúmenes se mantienen estables.

Se espera que los esfuerzos del gobierno para impulsar el crecimiento amortigüe la desaceleración, pero no que la revierta. El mes pasado China redujo las tasas de interés del índice de referencia para estimular la economía.

La semana pasada, el planificador estatal aprobó una serie de nuevos proyectos de construcción de vías ferroviarias en un intento por impulsar la inversión. Los gobiernos locales también han flexibilizado las restricciones sobre los préstamos hipotecarios para las segundas y terceras residencias en una apuesta para impulsar la demanda de bienes raíces.

La caída de los precios de las viviendas se ha desacelerado en los últimos meses, lo que indica que el mercado podría estar cerca de tocar fondo. Pero el gran exceso de viviendas sin vender significa que la desaceleración en las nuevas construcciones está lista para continuar hasta bien entrado 2015.

Aunque los datos de la semana pasada serán vistos como una señal de la debilidad de la economía china, las bajas importaciones llevaron a que el país tuviera un superávit comercial con un máximo de 54.5 mil millones de dólares (mdd), superando el récord anterior de 49.9 mil mdd establecido en agosto.

Esa puede ser una buena noticia para el valor del renminbi. Desde que el 31 de octubre alcanzó un máximo en siete meses, el renminbi ha caído de manera constante debido a las preocupaciones por la macroeconomía y el aumento de valor del dólar frente a las otras monedas internacionales.  El superávit en el comercio en general ayuda a frenar la caída de la moneda china.

“Incluso con un considerable déficit en el comercio de servicios, la cuenta corriente actual de China está creciendo de nuevo y se convertirá en un problema para la política (monetaria) nuevamente”, escribió el lunes Louis Kujis, jefe economista para la Gran China de RBS.