Amenaza de huelga podría paralizar el comercio en California

Una disputa, que se ha alargado 8 meses, por la renovación de contratos entre empresarios y trabajadores de los puertos estadounidenses, ha dejado pérdidas de hasta 30 mdd semanales.
Alrededor de 40% del calzado llega a través de los puertos del sur de California.
Alrededor de 40% del calzado llega a través de los puertos del sur de California. (Shutterstock)

Estados Unidos

Los representantes de dos industrias claves advirtieron sobre los graves riesgos para la economía estadounidense si la cada vez más amarga atmósfera que rodea la candente disputa laboral lleva a un paro laboral total en los puertos de la costa oeste de EU.

Matt Priest, presidente de Footwear Distributors and Retailers of America, dijo que será “catastrófico” si el conflicto -que ya duró más de seis meses- conduce a un paro total de labores en los puertos que ya están totalmente congestionados.

El North American Meat Institute, que representa a los productores de carne y pollo, advirtieron que sus miembros enfrentan pérdidas de 30 millones de dólares (mdd) a la semana a causa de la interrupción de exportaciones. Un paro total sólo empeorará los problemas.

Numerosos sectores de la economía estadounidense sufren graves trastornos por el congestionamiento en los puertos que mantienen los contenedores que parten y salen a Asia. El 14 de enero la Reserva Federal de EU señaló el efecto desestabilizador del conflicto en un reporte de la actividad económica estadounidense.

La Pacific Maritime Association (PMA), que representa a los empresarios, y la International Longshore and Warehouse Union (ILWU), que representa a los trabajadores, llevan 8 meses de infructuosas negociaciones sobre nuevos contratos laborales en los puertos de California, Oregon y Washington. Los trabajadores llevan sin contratos desde que el primero de julio expiró el anterior de seis años.

A principios de mes se esperaba que el gobierno federal nombrará un mediador para intentar resolver la disputa para poder lograr un acuerdo.

Pero las airadas declaraciones en la última semana sugieren que puede resultar ya sea en una huelga o en un cierre patronal. Un cierre patronal de diez días en 2002 en los puertos de la costa oeste tuvo como consecuencia meses de trastornos para la economía estadounidense y obligó al gobierno federal a intervenir.

La PMA dijo el 12 de enero que más de dos meses de retrasos deliberados de trabajo organizados por la ILWU “redujeron metódicamente la productividad”. Su acción fue la única causa de trastorno en los puertos de Seattle, Tacoma y Oakland y exacerbaron los problemas de operación en los puertos de Long Beach y Los Ángeles.

“Las operaciones se acercan a una parálisis total”, dijo la asociación de empresarios.

La ILWU respondió inmediatamente que los problemas fueron totalmente a causa del equipo e infraestructura inadecuada en los puertos. Acusó a los empresarios de reducir deliberadamente los turnos de los trabajadores para empeorar la situación.

“El empresario realiza acciones sin sentido como recortar los turnos en un momento crítico, y crea una parálisis en un intento cínico de poner a la opinión pública en contra de los trabajadores”, dijo Bob McEllrath, presidente del sindicato. “Esto crea una atmósfera incendiaria durante las negociaciones y no hace nada para lograr que nos acerquemos a un acuerdo”.

Los puertos de Los Ángeles y Long Beach manejaron 41% del tráfico de contenedores en EU en 2013.

Priest dijo que sus miembros tenían la esperanza de que ya se hubiera resuelto la disputa.

“Significan retrasos en el puerto, retrasos en la tienda. Significa que se debe recurrir al transporte de carga aéreo; significa que se tiene que desviar de los puertos de la costa oeste”, dijo.

Un paro laboral total sería catastrófico, agregó.

“Alrededor de 40% de nuestros calzado llega a través de los puertos del sur de California”, dijo. “¿Puedes imaginar el trastorno que causará al mercado de calzado si hay un cierre patronal o algún tipo de cierre total?”.

Los representantes de dos industrias claves advirtieron sobre los graves riesgos para la economía estadounidense si la cada vez más amarga atmósfera que rodea la candente disputa laboral lleva a un paro laboral total en los puertos de la costa oeste de EU.

Matt Priest, presidente de Footwear Distributors and Retailers of America, dijo que será “catastrófico” si el conflicto -que ya duró más de seis meses- conduce a un paro total de labores en los puertos que ya están totalmente congestionados.

El North American Meat Institute, que representa a los productores de carne y pollo, advirtieron que sus miembros enfrentan pérdidas de 30 millones de dólares (mdd) a la semana a causa de la interrupción de exportaciones. Un paro total sólo empeorará los problemas.

Numerosos sectores de la economía estadounidense sufren graves trastornos por el congestionamiento en los puertos que mantienen los contenedores que parten y salen a Asia. El 14 de enero la Reserva Federal de EU señaló el efecto desestabilizador del conflicto en un reporte de la actividad económica estadounidense.

La Pacific Maritime Association (PMA), que representa a los empresarios, y la International Longshore and Warehouse Union (ILWU), que representa a los trabajadores, llevan 8 meses de infructuosas negociaciones sobre nuevos contratos laborales en los puertos de California, Oregon y Washington. Los trabajadores llevan sin contratos desde que el primero de julio expiró el anterior de seis años.

A principios de mes se esperaba que el gobierno federal nombrará un mediador para intentar resolver la disputa para poder lograr un acuerdo.

Pero las airadas declaraciones en la última semana sugieren que puede resultar ya sea en una huelga o en un cierre patronal. Un cierre patronal de diez días en 2002 en los puertos de la costa oeste tuvo como consecuencia meses de trastornos para la economía estadounidense y obligó al gobierno federal a intervenir.

La PMA dijo el 12 de enero que más de dos meses de retrasos deliberados de trabajo organizados por la ILWU “redujeron metódicamente la productividad”. Su acción fue la única causa de trastorno en los puertos de Seattle, Tacoma y Oakland y exacerbaron los problemas de operación en los puertos de Long Beach y Los Ángeles.

“Las operaciones se acercan a una parálisis total”, dijo la asociación de empresarios.

La ILWU respondió inmediatamente que los problemas fueron totalmente a causa del equipo e infraestructura inadecuada en los puertos. Acusó a los empresarios de reducir deliberadamente los turnos de los trabajadores para empeorar la situación.

“El empresario realiza acciones sin sentido como recortar los turnos en un momento crítico, y crea una parálisis en un intento cínico de poner a la opinión pública en contra de los trabajadores”, dijo Bob McEllrath, presidente del sindicato. “Esto crea una atmósfera incendiaria durante las negociaciones y no hace nada para lograr que nos acerquemos a un acuerdo”.

Los puertos de Los Ángeles y Long Beach manejaron 41% del tráfico de contenedores en EU en 2013.

Priest dijo que sus miembros tenían la esperanza de que ya se hubiera resuelto la disputa.

“Significan retrasos en el puerto, retrasos en la tienda. Significa que se debe recurrir al transporte de carga aéreo; significa que se tiene que desviar de los puertos de la costa oeste”, dijo.

Un paro laboral total sería catastrófico, agregó.

“Alrededor de 40% de nuestros calzado llega a través de los puertos del sur de California”, dijo. “¿Puedes imaginar el trastorno que causará al mercado de calzado si hay un cierre patronal o algún tipo de cierre total?”.