México por fin logra crecer

Después de un 2013 decepcionante, el consumo interno finalmente repunta así como el sector exportador. 
Goldman Sachs identifica que el consumo interno recuperó su crecimiento en México a partir de julio de este año.
Goldman Sachs identifica que el consumo interno recuperó su crecimiento en México a partir de julio de este año. (Shutterstock)

México

El suspiro de alivio que sale de México se ha escuchado. “¡Aleluya!” exclamó Nomura en una investigación.

No es tanto que todavía hubiera duda sobre si realmente habría crecimiento, aunque después de la fuerte caída del año pasado (el PIB creció un magro 1.1% en total), no parecía aconsejable dar por hecho el crecimiento.

Sin embargo, el indicio de que el PIB creció más de lo esperado con un firme 2.52% en julio, el cuarto mes consecutivo a la alza, es la confirmación reconfortante de que las cosas van por buen camino.

Como Alberto Ramos de Goldman Sachs lo explica: “El incremento de la actividad en julio fue generalizado: todos los sectores registraron una expansión en una base anual y mensual. El sector secundario (la industria) continúa desempeñándose bien; ahora se ha expandido en seis de los últimos siete meses”.

La aceleración del crecimiento secuencial en julio corrobora los datos firmes de otros principales indicadores y es consistente con nuestro punto de vista de que después de un fortalecimiento significativo de la economía hacia un impulso hacia adelante durante el segundo trimestre de 2014, es probable que la economía mexicana se expanda todavía más durante el segundo semestre del año apoyándose en una firme demanda externa y la recuperación de la demanda interna.

Se esperaba que el mercado creciera 2.38%, así que un número más fuerte solamente enfatiza expectativas más optimistas.

México apuesta a su ambicioso programa de reformas, y especialmente a la apertura en su sector energético, cerrado durante largo tiempo, para impulsar al país hacia el crecimiento y alejarlo de sus tres décadas de estancamiento con una expansión por debajo del potencial.

Obviamente, con la tinta todavía fresca en las leyes para implementar la reforma energética, y un mercado laboral todavía nuevo, aún no hay un impulso de crecimiento relacionado con la reforma. Benito Berber, analista de Nomura, estima que tomará hasta el segundo semestre del próximo año o incluso hasta 2016 para que se materialice de una manera significativa. Pero señala: “Vemos un cambio claro en la demanda doméstica, que ha sido la más rezagada”.

Los optimistas datos aproximados del PIB, además de las fuertes ventas detallistas son una “señal de que la economía finalmente se está acelerando firmemente. Hasta el momento, las exportaciones han sido el único motor que ha empujado hacia adelante a la economía, pero ahora la demanda doméstica también está aumentando”, añadió Berber.

¿Qué tanta aceleración podemos esperar? Berber apuesta por un crecimiento cercano al 4% interanual en el segundo semestre de este año, el cual sería el doble del nivel visto durante los primeros seis meses. También espera 2.8% este año y 4% en 2015. Entonces no está mal si el gobierno pronostica  2.7% este año y el 3.7% para el próximo.

Los economistas pueden seguir un poco vacilantes, pero a ellos, y al gobierno, les consolará ver que el crecimiento ahora está finalmente encarrilado.