Malas noticias para los adictos al chocolate

Casi 90% del suministro mundial de cacao de alrededor de 4 millones de toneladas se abastece de pequeños agricultores.
Materias primas  blandas tropicales
Materias primas blandas tropicales (Cortesía)

Estados Unidos

Por años los adictos al chocolate lo han sospechado, pero ahora es oficial. Bienvenido a la era de la contracción de la barra de chocolate.

En la World Cocoa Conference (Conferencia Mundial del Cacao) en Amsterdam, Jean-Marc Anga, director ejecutivo de la Organización Internacional del Cacao, dijo que la industria tiene que elegir: reducir el tamaño de las barras o subir los precios.

¿La razón? La creciente demanda de las nuevas clases medias en India, China y Rusia -donde el consumo de chocolate crece a tasas de dobles dígitos- y el débil crecimiento de la producción lleva a los productores a luchar por los suministros.

“Es claro que entramos en un periodo de déficit estructural”, dijo Anga.

El cacao llegó a un máximo en casi tres años de más de 3 mil dólares la tonelada. En teoría, esto debe llevar a una mayor oferta y frenar la demanda voraz. Pero los fabricantes y comercializadores de chocolate del mundo sienten que se necesitan cambios de largo alcance en el mercado.

Casi 90% del suministro mundial de cacao de alrededor de 4 millones de toneladas se abastece de pequeños agricultores, y, en los últimos años, los fabricantes, incluídos Mars y la suiza Callebaut, advierten sobre un déficit de abastecimiento de un millón de toneladas en 2020 si no aumenta la producción.

Mientras algunos expertos cuestionan el tamaño del déficit, los problemas que enfrentan los pequeños productores son muy conocidos. Los productores de cacao, especialmente en Ghana y Costa de Marfil, donde se produce casi 60% del cacao mundial, luchan con el envejecimiento de los huertos que a menudo se vuelven vulnerables a las plagas y enfermedades.

También hay falta de conocimiento sobre buenas prácticas agrícolas y muchos de los pequeños productores no pueden pagar los fertilizantes y pesticidas modernos.

La Fundación Mundial del Cacao (WCF por sus siglas en inglés), un grupo que representa a los fabricantes y agro-comerciantes de chocolate, dice que los problemas “atrapan a demasiados granjeros y sus familias en un círculo de declive económico y social”. Como resultado, las generaciones más jóvenes rechazan entrar al cultivo de cacao, dice la organización.

Al mismo tiempo, otras materias primas tropicales, que ofrecen mejores dividendos, como el aceite de palma y el caucho, y que también son apropiados al clima en donde normalmente crece el cacao, son más atractivos para los agricultores.

De acuerdo con un cálculo del rendimiento bruto de Jonathan Parkman de los operadores de materias primas Marex Spectorn, el cacao se clasificó en menos de mil 317 dólares por hectárea en 2013, una cuarta parte del rendimiento del café arábigo y menos de la mitad del aceite de palma.

Derek Chambers, director de cacao de la comercializadora francesa Sucres & Denrées, dice: “Si tienes un pedazo de tierra, ¿cultivarás cacao que necesita mucho trabajo y es propenso a enfermedades, o (cultivarás) cualquier otra cosa que no necesita tanto trabajo y produce dinero cada par de meses?”.

Al final, la WCF coordinó CocoaAction, en donde los líderes chocolateros, entre ellos Nestlé, Mars, Mondelez y las comercializadoras como Olam y Cargill, acordaron alinear sus programas individuales de cacao de ayuda social y compartir información.

Respaldado por los gobiernos de Costa de Marfil y Ghana, la iniciativa vinculará numerosos programas de cacao individuales. Su objetivo es incrementar 100% la producción para 2020 y hacer que el cacao sea la cosecha favorita de los pequeños productores. Jos de Loor, director de cacao de Cargill, dice: “Lo alentador es que la industria, todos sus socios y los gobiernos se alinean en lo que pueden ser las soluciones”.

Algunos análisis consideran plantaciones profesionales de cacao, similares a la de otras materias primas tropicales como el aceite de palma y el caucho.

“Los compradores quieren un suministro estable con calidad garantizada sin preocupaciones de trabajo infantil”, dice Doug Hawking, analista de Hardman, una firma de estudios en Londres. De hecho, hay un puñado de proyectos en camino que serán considerados, principalmente en Latinoamérica en donde el acceso a la tierra es más sencillo en comparación con el oeste de África, en donde los derechos de propiedad son complejos”.

Estos incluyen a United Cacao, de propiedad privada, que opera en Perú; Agro Nica Holdings, en Nicaragua y a la empresa familiar ROIG Agro-Cacao, en República Dominicana. “Hay bastante esfuerzo en Latinoamérica, con alta productividad, por ejemplo, en partes de Perú”, dice Götz Schroth de Rainforest Alliance, una organización ambientalista no gubernamental.

Sin embargo, algunos académicos señalan al pasado en donde las plantaciones encontraron fluctuaciones en el precio del cacao y la naturaleza de trabajo intenso del cultivo difícil de manejar.

Las plantaciones no pudieron competir con éxito con los pequeños agricultores en las primeras décadas del siglo XX, lo que llevó a esos granjeros nuevamente a convertirse en los principales productores de cacao, dice Christopher Gilbert, profesor de econometría en la Universidad de Trento en Italia. “El cacao es un cultivo ideal para pequeños agricultores”, dice.