Es pecado degradar el medio ambiente, sugiere El Vaticano

En junio podría publicarse la carta encíclica del Papa Francisco, en la que hablará ampliamente sobre el deber de los países para encontrar soluciones sobre el cambio climático y proteger el ...
El Papa Francisco realizará un discurso ante la Asamblea General del Naciones Unidas donde se espera ejerza presión para que se tomen medidas sobre el cambio climático.
El Papa Francisco realizará un discurso ante la Asamblea General del Naciones Unidas donde se espera ejerza presión para que se tomen medidas sobre el cambio climático. (Shutterstock)

Estados Unidos

Un funcionario de alto nivel del Vaticano lanzó críticas contra los combustibles fósiles e instó a los países ricos a reducir sus emisiones de carbono, una señal de
que el Papa Francisco presionará agresivamente por una acción sobre el cambio climático en un documento muy anticipado sobre el medio ambiente que saldrá en junio.

“Hoy, la quema cada vez más acelerada de los combustibles fósiles que alimentan nuestro motor económico altera el delicado equilibrio ecológico de la tierra en una escala casi insondable”, dijo el cardenal Peter Turkson de Ghana, miembro del círculo íntimo del papa, en una conferencia en la ciudad estado. “Los países más ricos, los que más se benefician con los combustibles fósiles, tienen la obligación moral de avanzar y encontrar soluciones para el cambio climático y así proteger el medio ambiente y la vida humana”, agregó.

Aunque el Papa Francisco ya señaló su preocupación por el impacto del cambio climático, su próxima carta “encíclica” -la forma más importante de enseñanza de un pontífice católico- se espera que sea mucho más detallada. Es la primera en su tipo que se dedica totalmente al medio ambiente.

El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Kimoon, quien el martes se reunió en privado con el Papa Francisco, dijo que el pontífice mencionó que la encíclica está en proceso de traducción y que puede estar lista en junio.

“Le transmitirá al mundo que la protección de nuestro medio ambiente es un imperativo moral urgente y un deber sagrado para todas las personas de fe y para las personas de consciencia”, dijo Ban.

El documento se prepara mientras las compañías de producción de carbón, petróleo y gas enfrentan una presión cada vez mayor antes de la cumbre de diciembre de las Naciones Unidas en París, donde los líderes mundiales deben sellar un acuerdo internacional para el cambio climático.

No está claro cuánta influencia puede tenerla encíclica papal sobre los mil 200 millones de católicos del mundo, por no hablar de la cumbre de París. Sin embargo, algunos países ya presionan para que el acuerdo climático incluya un plazo para eliminar gradualmente el uso de combustibles fósiles en algún momento de este siglo.

En una señal de lo que se puede esperar en la encíclica, el cardenal Turkson, quien es el autor del primer borrador del documento, sugirió que es pecado que “los humanos degraden la integridad de la tierra y provocar cambios en el clima”. En 2013, el cardenal se reunió con altos ejecutivos de la industria minera, entre los que se encontraban Mark Cutifani, de Anglo American, y Sam Walsh, de Rio Tinto, en un “día de reflexión sobre la minería”. Cutifani sugirió que la minería puede verse como un beneficio si los líderes de la Iglesia comprenden mejor sus actividades y su probable impacto cuando se desarrollan nuevos proyectos. En octubre, él y otros ejecutivos también se reunieron con el arzobispo de Canterbury en Londres.

La inminente publicación de la encíclica -que funcionarios del Vaticano confirmaron que se terminará y traducirá antes de su probable publicación en junio- despertó una enorme expectación entre los activistas defensores del clima y científicos antes de la cumbre de París. Pero también generó preocupación entre los grupos de EU que cuestionan las políticas del cambio climático, como el Heartland Institute, que esta semana envió representantes al Vaticano.

El presidente del grupo, Joseph Bast, dijo en un comunicado que los ‘expertos’ de la ONU, quienes no demostraron ser dignos de su confianza, ‘engañan’ al Santo Padre. “Los humanos no provocan la crisis climática en el planeta verde de Dios”, dijo Bast. “La ciencia todavía no lo resuelve, y el calentamiento global no es una crisis. Los pobres del mundo sufrirán enormemente si la energía confiable -el motor de la prosperidad para una vida mejor- se hace más caro y menos confiable por un decreto de los planificadores mundiales”.

Se espera que el Papa Francisco continúe con su presión para que se tomen medidas sobre el cambio climático después de la publicación de su encíclica. Realizará un discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre, y en el mismo viaje hablará ante el Congreso de EU, donde los republicanos se resisten a los esfuerzos del presidente Barack Obama para reducir las emisiones de carbono.