Autoempleo, una tendencia en aumento

Con sitios como Uber, Airbnb y Washio está creciendo el número de trabajadores independientes que carecen de seguridad social. 
Con urgencia necesitamos encontrar nuevos métodos que no aten todos estos beneficios al empleo directo y deje abandonada a la gente que quiere trabajar de una manera diferente.
Con urgencia necesitamos encontrar nuevos métodos que no aten todos estos beneficios al empleo directo y deje abandonada a la gente que quiere trabajar de una manera diferente. (Shutterstock)

Estados Unidos

2014 fue el año de Uber. “Todo el mundo empieza a preocuparse por ser uberizado”, dijo Maurice Lévy, director ejecutivo del grupo de publicidad Publicis, a Financial Times. La economía compartida en donde las plataformas en línea coordinan cientos de miles de freelancers para conducir taxis, rentar habitaciones (Airbnb), lavar la ropa (Washio) y realizar otros servicios, llegó.

Mientras las empresas reconocen la amenaza, los gobiernos y los reguladores batallan por ajustarse, y los consumidores no están seguros si confiar en el nuevo tipo de negocios. Sin embargo, la incertidumbre más grande la enfrentan los trabajadores. Mientras autoempleados, startups y micronegocios de una sola persona representan una porción más grande de la fuerza laboral, los trabajadores son cada vez más libres y tienen más riesgos.

En lugar de trabajar de 9 a 5, con contratos de largo plazo, con beneficios como capacitación, pensión y seguridad social, ellos se emplean a sí mismos. Los conductores de taxi emplean trucos como trabajar tiempo completo, “dobletear” o medio tiempo para ganar dinero extra. La gente hace malabares con sus habilidades.

Muchos disfrutan el reto, pero pocos están seguros. Mientras tanto, estamos atrapados en los arreglos del siglo XX para la prestación de beneficios laborales y seguros -una de las características distintivas de la sociedad industrial avanzada- que no se ajustan al trabajador del siglo XXI. Con urgencia necesitamos encontrar nuevos métodos que no aten todos estos beneficios al empleo directo y deje abandonada a la gente que quiere trabajar de una manera diferente.

Unas cosas recaen en los gobiernos y otras en los nuevos tipos de organizaciones mutuales. También requiere que plataformas como Uber tengan una mayor responsabilidad de los semi-empleados que mantienen a distancia con el fin de minimizar los riesgos y costos. La alternativa es una fuerza laboral altamente fragmentada e insegura que no puede apoyarse a sí misma.

“Los ingresos constantes y una red de seguridad social son características de una economía saludable que se supera el hecho de simplemente tener a la gente trabajando para ganarse la vida y crea una mejor calidad de vida”, dice Arun Sundararajan, profesor de Stern School de la Universidad de Nueva York. “Me preocupa que pueda escaparse de las manos”.

La economía compartida no es la única responsable. Son las últimas series de cambios en la tecnología, las regulaciones y la rentabilidad las que crean un nuevo paradigma laboral. Han progresado durante décadas pero reciben un impulso por el internet.


La Freelancers Union, un grupo con sede en Nueva York, estima que 53 millones de personas al menos realizan un tipo de trabajo como freelance en EU, una tercera parte de la fuerza laboral. Esto incluye a 21 millones de contratistas, como choferes y trabajadores de la construcción, y 14 millones 300 mil personas que “dobletean” con empleos de tiempo completo. Una tercera parte de los segundos considera pasarse al autoempleo.

La tendencia es similar en el Reino Unido. Del aumento de un millón 100 mil empleados entre 2008 y el segundo trimestre de este año, 732 mil fueron autoempleados. Un estudio de RSA Action and Research Centre, un think tank con sede en Londres, encontró que 600 mil micronegocios (con un máximo de nueve empleados) se fundaron en ese periodo, y que 95% de los que iniciaron en la última década son empresas de una sola persona.

A menudo esto lo presentan los sindicatos como un triunfo del capital sobre la fuerza laboral, pero tiene beneficios para los trabajadores. Muchos quieren escapar la carga de la oficina y ganar independencia, a menudo el autoempleado informa ser más feliz que el que tiene un empleo directo. El fuerte crecimiento del autoempleo en el Reino Unido surge no entre los trabajadores contratados con bajo sueldo, sino con directores y gerentes de alto nivel.

Pero el crecimiento de la economía freelance trae dos nuevos retos.

El primero, algunos empleos como freelance son formas realmente baratas de empleo directo. Las empresas llaman a los trabajadores “contratista independiente” para evitar pagar impuestos de empleo y beneficios indirectos mientras los tratan como empleados, deben usar uniformes, obedecer las reglas y así sucesivamente. Muchos son trabajadores con bajo sueldo, como los choferes de entregas o almacenistas.

Esto es legalmente dudoso, ya que muchos países imponen leyes contra el falso autoempleo. En agosto, el Tribunal de Apelaciones de EU falló en contra de FedEx por clasificar a los repartidores en California como contratistas cuando en efecto eran empleados directos. Un juez citó la ocurrencia de Abraham Lincoln de que llamar a la cola de un perro una pata no convierte al animal en un perro de cinco patas.

Muchas empresas de economía compartida, entre ellas Uber, clasifican a los proveedores de sus servicios como contratistas e insisten que ellos, por ejemplo, conduzcan sus propios coches.

En segundo lugar, incluso si los trabajadores son autoempleados, la empresa o plataforma que dirige el trabajo y les da órdenes puede optar por ofrecer más que las prestaciones mínimas. Los empleadores tradicionalmente ofrecen seguros de salud y planes de pensión, al igual que capacitación, para crear una fuerza laboral productiva y confiable. Es más caro, pero vale la pena por el nivel de servicio que ofrece.

Si las empresas renuncian al papel, entonces la sociedad tiene que visualizar otras formas de ofrecer apoyo y seguridad de largo plazo a los autoempleados, como intenta hacer la Freelancers Union y otras organizaciones. Los cambios de largo plazo necesitan apoyar a los freelancers para trabajar de la manera que prefieran, en lugar de obligarlos a tomar un trabajo directo porque es la única manera en que se sienten seguros.