Martha Stewart - “Podría tener un libro de cocina con tuits”

 Durante el almuerzo en Nueva York, la ex corredora de bolsa que formó un imperio a partir de las tareas domésticas cuenta su historia en los negocios, la cárcel y cómo prepararse para la Navidad.
Martha Stewart
Martha Stewart (Shutterstock)

Nueva York

¡Pobre Martha Stewart! Cada vez que sale a comer, la diosa/dictadora de las amas de casa de Estados Unidos (según sea el punto de vista) se ve rodeada de platillos extra “cortesía del chef”. “Es la cruz de mi vida”, dice. “¡Me pongo a dieta, y me mandan 14 postres!”

El lugar de Jean-Georges Vongerichten en Broadway es uno de los famosos restaurantes de comida francesa con ingredientes muy frescos, algo totalmente Martha, famosa por utilizar lo que cultiva en su jardín de Bedford. Además, ABC Kitchen también está conectado al imperio de muebles de lujo ABC Market and Home, donde Martha quería pasearse para “sacar ideas” para Navidad.

Stewart es una antigua corredora de bolsa que convirtió la búsqueda del hogar perfecto en un imperio en 1997 y que cotiza en bolsa desde 1999. En 2005 estuvo en la lista de los millonarios de Forbes.

Stewart entendió que los medios y el comercio se fusionarían con el mismo fin décadas antes de que las revistas lanzaran sus propias ventas de productos. Martha también cayó en desgracia cuando en 2003 fue arrestada por hacer falsas declaraciones y por obstruir la justicia en relación al comercio de acciones. El jurado la declaró culpable y pasó cinco meses en una prisión en West Virginia. Pero Stewart resurgió más rubia y fuerte y al menos más sabia. Ahora está en todas partes, con 8 mil 500 artículos de su marca que se venden en todos lados, desde Macy’s y Home Depot hasta PetSmart y Staples.

Sin embargo, a pesar de las altas y bajas, sigue siendo tan conocida que lanzó un programa de televisión llamado El Tao de Martha, basado en el libro con el mismo nombre de Jen Lancaster.

Por el momento aún no podemos saber si Martha Stewart sigue siendo un símbolo de la vida perfecta, o un símbolo de supervivencia.

Sus críticos la acusan de no haber cultivado talentos más jóvenes y diversos. A diferencia de Oprah, otro personaje de marca con quien frecuentemente se le compara, Stewart no ha traído a nuevas estrellas a Martha Stewart Living Omnimedia; la mayor parte del tiempo sigue siendo sólo Martha. Y ya tiene 71 años. Por otra parte, practica yoga diariamente, se levanta a las 5 am a escribir, una columna o algún libro (ya tiene 77 títulos) y, cuando le pregunto si considera retirarse, me mira con horror y dice, “¿Y que haría yo entonces?”.

Stewart (su apellido de soltera es Kostyra) creció en Nueva Jersey, fue una de seis hijos, y empezó su carrera en Wall Street; sus aventuras en las labores del hogar empezaron hasta los años 70, cuando ella y su ex esposo, el publicista Andy Stewart, se mudaron a Connecticut, y como ella había aprendido a cocinar con el libro de Julia Child, inició un negocio de banquetes, el cual creció muy rápido, como todo lo demás a su alrededor.

“Sólo hay que seguir avanzando, paso a paso a paso”, dice. Stewart es una firme creyente en la idea de Scott Fitzgerald de que no hay segundos actos en la vida norteamericana, y por eso no cree en los finales. “Nada termina”, dice. “Incluso cuando te divorcias, el matrimonio no se acaba”:

Se divorció de Andy Stewart en 1990; tienen una hija, Alexis, que tiene dos hijos y que conduce un programa de radio y televisión llamado ¡Lo que tú digas Martha! Cuando le pregunto por su mayor error en la vida, lo primero que contestó fue “He tenido tantos”, pero después anuncia con decisión: “No haber tenido más hijos”.

Por otra parte, la cárcel para ella es “el hoyo en el que caí, pero afortunadamente no era muy profundo” y asegura que aprendió a ser “más cuidadosa”.

Se acerca el mesero con los entremeses. “¡Oh, qué lindo!” dice Stewart. De repente saca su teléfono. “Lo voy a tuitear”, dice.

“Me encanta la idea de hacer algo con 140 caracteres. Ahora soy muy buena, incluso he escrito recetas con 140 caracteres. Podría tener un libro de cocina con tuits”:

En la misma exhalación en la que alaba a Twitter, también lo acusa.”Internet es responsable de nuestra mentalidad a corto plazo”, dice. “Estoy convencida de ello. Pensamos con los pulgares y no con la mente. Es muy dañino. Cuando surgió internet, pensé que era una forma extraordinaria de ahorrar tiempo ¡Pero las cosas son al revés!  Se ha convertido en una pasión que consume todo el tiempo”.

¿Cuál es la solución? “Límites”, dice. “Yo hago llamadas. Cuando mi asistente manda un email a su vecino de cubículo, me enfurezco”.

Le pregunto si conoce el libro ‘Makers: The New Industrial Revolution’ de Chris Anderson, en donde afirma que pronto todos seremos nuestros propios fabricantes. “¡Estoy totalmente de acuerdo!”, me dice. “Mi mejor lección es que a la gente le encanta hacer cosas. Hay un impulso básico que lleva a los humanos a alcanzar un sueño haciendo cosas, cosiendo, tejiendo, completando cualquier tarea. Yo me di cuenta de esto cuando tenía tres años”.

Hace poco, Stewart salió en Home Shopping Network para vender su “circle punch”, una perforadora que hace círculos perfectos para crear mantelitos de papel. “¡Es genial!”, dice. “En un sólo programa vendimos 3 millones de dólares”, agrega.

En cuanto al mejor consejo que ha recibido, Stewart dice: “Si te apasiona tanto una idea, ve por ella sin importar lo que la gente diga”. Pero cuando le pregunto cómo hacer para perseguir una idea si otros la atacan, me dice: “Es raro que la gente me diga que mis ideas no son buenas”. Su principal consejo para la temporada es: “Comienza a planificar cuanto antes. Yo ya comencé con el diseño de las invitaciones para mi fiesta navideña y también comencé a editar la lista de invitados y contraté a mis ayudantes”.

Vanessa Friedman es la editora de moda del FT