Ex secretario del Tesoro de EU revela cómo sorteó la crisis del 2009

 Timothy Geithner habla sobre las técnicas que suó para manejar la crisis estadounidense de 2008-2009.
Timothy Geithner
Timothy Geithner (Shutterstock)

Estados Unidos

Llego al Bukhara Grill en el centro de Manhattan cerca de las 11:30 en una mañana de viernes.  Me muestran una mesa cerca de la entrada, en donde espero a mi invitado, Tim Geithner, ex secretario del Tesoro de Estados Unidos.

Geithner escogió el restaurante. Sabe mucho de comida india ya que de niño vivió allá cinco años.  Yo lo conocí a mediados de los 90, cuando era un joven servidor público que trabajaba para Lawrence Summers en el Departamento del Tesoro de EU.  Desde entonces, Geithner era ya la persona que resolvía desastres para sus jefes pues se especializó en las crisis financieras.  En los 90 trabajó en las crisis de México y Asia.  Como presidente de la Reserva Federal de Nueva York (2003 a enero de 2009) y después como Secretario del Tesoro del presidente Barack Obama (hasta enero de 2013), se mantuvo en el centro de todos los esfuerzos para enfrentar la crisis financiera que golpeó en 2007 y que tocó fondo un año después.

Desde mi punto de vista, la gente que se enfrentó a esta crisis, como Geithner, cometió grandes errores pero también salvó al mundo de otra Gran Depresión.  Casi la única cosa en la que la derecha y la izquierda estadounidense estuvieron de acuerdo es que las acciones tomadas durante la crisis fueron criminales y absurdas.  Y ahora nos reunimos por la publicación del libro de Geithner Stress Test: Reflections on Financial Crises (Prueba de estrés: reflexiones sobre las crisis financieras). Con este libro arma su defensa.

Por fin llega, unos minutos tarde.  Siempre se ha visto más joven de lo que es, y a los 52 años sigue así.  Está en forma y bronceado pues corre varios días a la semana.

¿Cuál es su mensaje? “Bueno, las crisis financieras son devastadoras. Pero no es imposible limitar sus daños”. Necesitas amortiguadores como los que proporciona el capital. Pero también tienes que “equiparte con herramientas y utilizarlas agresivamente cuando cunda el pánico”.

¿Y cuáles fueron las nuevas técnicas? “Una de ellas la conoces muy bien y es casi obvia, aunque poco aceptada: y es que usamos políticas monetarias, fiscales y estrategias financieras al mismo tiempo. La segunda es que hicimos un amplio uso de las garantías.  Y como mucho del sistema está fuera del alcance de los bancos, tuvimos que rediseñar muchos pasos complicados.  La tercera técnica, la prueba de estrés fue un vehículo novedoso que utilizamos para recapitalizar el sistema financiero y reestructurarlo pronto para que en la medida de lo posible redujera el riesgo para los contribuyentes”.

¿Pero cómo ocurrió la crisis? ¿De quién es la culpa? “Por un período que va de 50 a 70 años nada pasó en la industria financiera de EU, lo que generó muchísima confianza. Y esto provocó que sucedieran dos cosas muy peligrosas. Una fue un largo período de crecimiento rápido de la deuda en comparación con el ingreso. Y la segunda es que en EU la mayor parte de ese riesgo fue absorbida por entidades que están fuera del núcleo bancario”.

Entonces, pregunto, ¿es posible que para evitar otra gran depresión la gente tenga que repetir los mismos absurdos? “Sí, pero creo que el mayor riesgo es un exceso de inseguridad y una falta de confianza que no nos permita llegar a un crecimiento óptimo por mucho tiempo”.

Aquí cambio de tema y entonces pregunto qué opina de  Obama. “Es un excelente tomador de decisiones en tiempos de crisis.  No le tiembla la mano al decidir.  Lleva el debate al extremo y siempre busca los mejores resultados.  Evita las poses políticas y apuesta a largo plazo (aunque quizá no tan largo), con su mirada de largo alcance”.

Ahora tocamos el futuro de Geithner  ¿No crees que la gente va a decir: “He ahí otro tipo que pasó por el Tesoro y ahora deambula por Wall Street?” Y él responde: “La mayor parte de la gente piensa que yo salí de Wall Street”. Y sí, estoy de acuerdo. Parece que todo mundo piensa que cualquiera que toma decisiones de alto nivel en economía debió haber trabajado en Goldman Sachs. “Yo estuve en el servicio público durante  toda mi vida profesional y me encantó.  Pero siempre supe que no podía estar allí por siempre y que tenía que hacer algo diferente.  Me preocupaba la percepción que tiene la gente de cómo funciona este sistema, así que decidí que no trabajaría para una firma a la que hubiéramos rescatado, por lo que fui muy cuidadoso a la hora de elegir una empresa con buena reputación (como Warburg Pincus)”.

No me queda más que apuntar que ahora que vive una vida prácticamente libre de crisis y puede irse a casa temprano sus dos hijos que ya son adultos. “Tienes toda la razón. Es una pequeña tragedia. Como el conejo de Alicia: “Dios mío,  dios mío que tarde voy a llegar”.

Martin Wolf es jefe de comentarios económicos del Financial Times.