Los Rockefeller se deshacen de su legado petrolero

El fondo de los hermanos venderá todas sus inversiones en combustibles fósiles para destinarlas a fuentes de energía limpia. 
El magnate John D Rockefeller hizo su fortuna con el petróleo y hoy sus herederos apuestan por fuentes renovables.
El magnate John D Rockefeller hizo su fortuna con el petróleo y hoy sus herederos apuestan por fuentes renovables. (Cortesía)

Nueva York

El Rockefeller Brothers Fund anunció el lunes 22 que estaba vendiendo sus inversiones en la industria del carbón y de arenas bituminosas en Canadá, y revisando sus posesiones de combustible fósil para su posible venta en uno o dos años.

Stephen Heintz, presidente de la fundación, dijo que John D. Rockefeller, el petrolero que estableció la fortuna familiar, aprobaría su decisión y “encabezaría la carga” hacia la energía renovable si hoy estuviera vivo.

La acción de los Rockefeller es la última de una docena de fundaciones, universidades y grupos de caridad que han realizado en el último año como respuesta a la campaña popular basada en la presión para la desinversión en contra del apartheid dirigida a Sudáfrica.

La cantidad total de dinero que estos grupos han prometido retirar de empresas de combustible fósil corresponde a una participación relativamente pequeña del total de inversiones mundiales hasta el momento.

Pero el esfuerzo de hacer que las inversiones en petróleo, gas y carbón sean tan impopulares como el tabaco ha sido un tema prominente anticipándose a una cumbre sobre el clima del martes 23 en Nueva York organizado por Ban Ki-Moon, secretario general de las Naciones Unidas.

“Alejense de las inversiones en combustible fósil. Hagan mucho más por la energía renovable”, dijo Ban Ki-Moon el lunes por la mañana en una reunión con líderes empresariales y de gobierno.

Heintz reconoció que las participaciones del Rockefeller Brothers Fund no eran muy grandes, pero dijo que venderlos enviaba una “señal” de su punto de vista sobre el futuro de la energía.

“La ciencia es muy clara”, sobre el cambio climático, dijo. “Solamente estamos tratando de dejar en el suelo  la mayor parte de combustibles fósiles que todavía quedan”.

En la misma reunión, el Banco Mundial anunció que más de mil compañías e inversionistas han expresado su apoyo para imponer un costo a las emisiones de dióxido de carbono de combustibles fósiles que provocan el cambio climático.

Estas compañías incluyen a Royal Dutch Shell, que ha implementado un costo interno al carbono por varios años, así como Nokia, LG Electronics y Lego.

Un total de 73 gobiernos nacionales y 11 regionales responsables del 54% de las emisiones de gas de efecto invernadero ahora le imponen un costo al carbono o planean hacerlo, dijo el Banco Mundial, incluyendo a China, la Unión Europea y varios estados de Estados Unidos.

Por otro lado, esta semana algunos de los inversionistas institucionales más grandes del mundo que administran 24 millones de millones de dólares en total han apoyado el costo al carbono, incluyendo a BlackRock y Calpers.

Varias grandes empresas de energía han enviado representantes a Nueva York para participar en la cumbre, de acuerdo con funcionarios de la ONU, incluyendo a Sinopec de China, Total de Francia, Statoil de Noruega y Shell.

Esto apunta a una toma de conciencia en la industria sobre cómo está cambiando el escenario climático, dijo Tomas Christensen, asesor senior de Ban Ki-Moon.

“Tengo la sensación de que ellos piensan que deberían tener su momento Kodak y no quieren quedarse atrás”, le dijo a Financial Times.

“Definitivamente están interesados en entender más sobre el futuro porque ellos pueden ver que la estructura de precios está cambiando; las proyecciones del crecimiento de la energía renovable están subiendo y los volúmenes de las energías renovables instaladas están creciendo y los costos están bajando”.

“Me parece que eso les hace preguntarse lo que significa para ellos”.

Más de 120 líderes mundiales, incluído el presidente estadounidense Barack Obama, están listos para establecer más acciones para combatir el cambio climático en la cumbre de un día en la ONU del martes.

Se supone que la reunión es para reforzar el impulso político antes de una conferencia más grande en París a finales del próximo año, en donde las negociaciones sobre los acuerdos para el clima global para disminuir las emisiones deberán finalizar.

Heintz del Rockefeller Brothers Fund dijo que aunque parezca irónico que la familia esté retirando su dinero de los combustibles fósiles, sus miembros tienen un sentido de responsabilidad. Ellos también creen que están siguiendo el ejemplo de John D. Rockefeller, quien rápidamente pudo ver el potencial de la industria petrolera estadounidense en 1860 y fundó Standard Oil en 1870.

“Él fue un hombre de negocios innovador y que miraba al futuro”, dijo Heintz. “El reconocería que la tecnología de energía limpia es el negocio del futuro”.

No hay una gran evidencia de que las campañas de desinversión tengan algún impacto en los precios de las acciones, y los efectos, si es que tienen, probablemente sean más significativos para las pequeñas empresas de carbón que para Exxon, que tiene una capitalización de mercado de 412 mil millones de dólares.

Otros inversionistas dicen que mejor colaboran con las gerencias de las compañías para cambiar sus estrategias, y muchos fondos no pueden desinvertir debido a los términos de sus mandatos.

Sin embargo, en el pasado la familia Rockefeller no tuvo éxito en un intento de colaboración. En 2008, la familia llevó a cabo una campaña para presionar a ExxonMobil, uno de los sucesores de Standard Oil, para designar a un presidente independiente para trabajar con Rex Tillerson, el director ejecutivo. Ganó un apoyo considerable de los accionistas, pero no logró pasar, ganando 39.5% de los votos.

Mark Fulton de la Carbon Tracker Initiative (Iniciativa de Monitoreo de Carbono), un think-tank que trabaja en inversiones y cambio climático, dijo que espera que la desinversión aliente a las empresas que mantienen sus acciones a colaborar con las direcciones.

“Va a ganar velocidad, es como una pelota que rueda cuesta abajo”, dijo.