Contratistas atrapados en el escándalo de Petrobras

Los escándalos de corrupción entre contratistas y la petrolera brasileña, ha generado que firmas como Fitch o Moody’s rebajen las calificaciones de las constructoras.
Algunas empresas fueron acusadas de inflar el valor de proyectos para su propio beneficio y pagar sobornos a políticos.
Algunas empresas fueron acusadas de inflar el valor de proyectos para su propio beneficio y pagar sobornos a políticos. (AP)

Sao Paulo

Las consecuencias por el escándalo de la petrolera brasileña Petrobras se profundizó con la rebaja de la calificación crediticia de varios de los contratistas de construcción del operador petrolero de control estatal.

Fitch rebajó las calificaciones de las constructoras Construtora Queiroz Galvao, Galvao Participaçoes, Galvao Engenharia y Mendes Júnior Trading y Engenharia y las tres primeras se mantienen con un panorama negativo.

La agencia calificadora dijo que estaba preocupada de que la investigación sobre las denuncias de un esquema de sobornos políticos en Petrobras significó “degradar las opciones de financiamiento para la mayoría de las empresas del sector; que aún falta por determinarse las medidas de castigo … y la posible reestructuración, suspensión o retrasos de los contratos existentes con Petrobras”.

La policía acusó a empleados de Petrobras y algunos de sus constructores de inflar el valor de proyectos para su propio beneficio y pagar sobornos a los políticos, en su mayoría de la coalición del partido gobernante del Partido de los Trabajadores.

Aunque algunos de los contratistas negaron su participación, el sector está bajo escrutinio en los mercados después de que OAS, otro contratista de Petrobras, no logró realizar dos pagos de su deuda y está en el borde para entrar en un incumplimiento de pagos forma

Petrobras también congeló los pagos a 23 grupos de construcción, lo que aumentó la posibilidad de una mayor tensión financiera en el sector que se considera esencial en el empuje del país para mejorar su estructura inadecuada 

El impacto del escándalo empezó a extenderse más allá del sector de la construcción y otros proveedores de servicios de Petrobras, y el Servicio de Inversión de Moody’s anunció el martes que revisaba las calificaciones de los contratistas de plataformas de perforación de la empresa petrolera.

Moody’s dijo que debido a  “la convergencia de una serie de presiones crediticias, que incluyen el debilitamiento de las bases de la industria, las incertidumbres por las actuales acusaciones de corrupción y el riesgo de liquidez que se asocia al deterioro del perfil de crédito de Petrobras”.

Sin embargo, Fitch dijo en su comunicado que mantenía las calificaciones de varias de las constructoras más grandes de Brasil que también quedaron atrapadas en el escándalo.

Una de estas, Camargo Corrêa, vio que su presidente ejecutivo, vicepresidente y presidente del consejo de su subsidiaria de ingeniería y construcción fueron encarcelados, dijo Fitch.

Sin embargo, la división de ingeniería representa únicamente una proporción relativamente pequeña de los ingresos del grupo, que se apoya en su división de cemento.

“Si continúa la prohibición de Petrobras durante seis meses, y si se extiende a la división de cemento, es probable una acción negativa en la calificación”, dijo Fitch sobre Camargo Corrêa.

Dijo que otras dos grandes constructoras, Construtora Andrade Gutierrez y Construtora Norberto Odebrech, también se encuentran en la lista de empresas con prohibición temporal para nuevos acuerdos con Petrobras. Pero Fitch no los rebajó, y dijo que Petrobras representa sólo una fracción de sus pedidos.