Obama enfurece a los proveedores de internet

Una ley para clasificar el internet como servicio público y así obligar a bajar las tarifas de conexión en Estados Unidos, ha indignado a empresas como AT&T, Verizon, Comcast y Time Warner Cable. 
AT&T dijo que suspendería sus planes para desplegar la banda ancha súper rápida en 100 ciudades de Estados Unidos debido a las políticas de neutralidad de la red .
AT&T dijo que suspendería sus planes para desplegar la banda ancha súper rápida en 100 ciudades de Estados Unidos debido a las políticas de neutralidad de la red . (Shutterstock)

Estados Unidos

Los reguladores están evaluando cómo proceder en la política de banda ancha después de la intervención de Obama y la oferta de Comcast para adquirir a Time Warner Cable. La fijación de la división digital de Estados Unidos depende del resultado de ambos.

Era común ver la destartalada minivan verde de la familia Bradley en el estacionamiento de un McDonald’s. Pero no estaban ahí para comprar Big Macs y papas a la francesa. Iban al estacionamiento para usar internet.

Debra Bradley, una madre soltera con dos títulos universitarios pero sin empleo, a menudo se estacionaba allí hasta las primeras horas de la mañana para que su hija, entonces de 15 años, pudiera utilizar el WiFi para hacer su tarea. La familia no podía darse el lujo de tener internet en su casa, pero, como Darriale lo pone, su mamá le seguía “exigiendo puras calificaciones de excelencia”.

Ocasionalmente, entraban por una hamburguesa, pero la mayoría de las veces se quedaban dentro de la van. Darriale recuerda una noche en particular cuando tuvo que trabajar toda la noche para terminar una tarea de Shakespeare. “Fue el peor momento”, recuerda. “Nadie quiere estar sentado en el estacionamiento de McDonald’s hasta las dos de la mañana”.

Los viajes nocturnos continuaron hasta que Darriale vio un volante en la escuela, ofreciendo banda ancha a los alumnos inscritos en el programa de almuerzos escolares gratuitos a 9.99 dólares al mes, una fracción de los 44 dólares al mes que normalmente cobran los proveedores comerciales por el servicio básico. La oferta era de Cox, el tercer proveedor más grande de banda ancha en EU, y comercializado por la organización benéfica EveryoneOn. Ella le pidió a su madre que se inscribiera.

Una vez que se conectó, Darriale llenó una solicitud en línea para un empleo en Sonic, una cadena de restaurantes con autoservicio en donde las meseras le sirven a los clientes en patines. Parte de su salario de 5 dólares la hora fue para pagar la nueva cuenta de banda ancha.

Eso fue hace dos años. Desde entonces ella se graduó de preparatoria como salutatorian -las segundas mejores calificaciones de su clase- y en agosto inició su carrera en la Universidad Estatal de Pennsylvania, en donde estudia ciencias de la computación.

Su pueblo natal de Macon, Georgia, es una ciudad predominantemente afroamericana que se distingue por ser uno de los lugares menos conectados en Estados Unidos. A pesar de los mejores esfuerzos por parte de las organizaciones sin fines de lucro como EveryoneOn y numerosas iniciativas de gobierno, más de la mitad de los hogares de la ciudad no cuentan con una conexión de banda ancha.

La “división digital” -la brecha entre los que tienen acceso a internet y los que no- se ha convertido en uno de los puntos álgidos en la feroz batalla por la política de banda ancha en EU. La semana pasada, el presidente Barack Obama abrió un nuevo frente con su llamado a la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) para adoptar poderes amplios para hacer cumplir la “neutralidad de la red” -la idea de que todo el tráfico en internet debería ser tratado sin ninguna “vía rápida” (fast lanes) o cuotas. Esa medida facilitaría a la FCC evitar que los proveedores de banda ancha como Comcast y Verizon cobraran grupos de contenido como Netflix y YouTube de Google para que sus clientes tengan acceso.

Los partidarios de la solución -que reclasificaría la banda ancha comercial como una empresa de servicio público- dicen que facilitaría cerrar la división digital. Esto se debe a que la Ley de Comunicaciones estipula que estas compañías deben de asegurar que todos los consumidores tengan un “acceso asequible” a los servicios de información.

El compromiso del presidente

La intervención marcó un retorno a uno de los primeros temas de Obama, quien se llamaba a sí mismo como el primer presidente digital de EU con compromisos para aumentar el acceso a la banda ancha y consagrar la apertura de internet.

Sin embargo, ha indignado a las empresas de telecomunicaciones, y AT&T dijo que suspendería sus planes para desplegar la banda ancha súper rápida en 100 ciudades hasta que haya una política más clara; y Verizon amenazó con pelear la propuesta en los tribunales. Los republicanos, recién salidos de la victoria en las elecciones de medio periodo, prometieron bloquear los planes, y Ted Cruz, un posible candidato presidencial para 2016, los describió como el “Obamacare para internet”.

También ha puesto en duda los 45 mil millones de dólares (mdd) que Comcast propuso para adquirir Time Warner Cable, un acuerdo que podría fusionar a los dos grupos de cable más grandes de EU en una compañía que controle cerca de una tercera parte del mercado de banda ancha de ese país.

No hay una certidumbre de que la FCC haga caso a los deseos de Obama. Tom Wheeler, el presidente demócrata de la comisión, dijo que “le daba la bienvenida” a la declaración del presidente, pero señaló que el organismo era una “agencia reguladora independiente”. Wheeler, ex cabildero de la industria de cable, necesita encontrar una solución que aborde las preocupaciones del presidente pero que también tenga la posibilidad de ser implementada.

Lo que es claro es que la FCC se enfrenta a dos importantes decisiones: cómo proceder ante la neutralidad de la red, y si debe aprobar la adquisición de Comcast. Ambas tienen enormes implicaciones sobre la banda ancha en Estados Unidos, y afectarán a una franja de los grupos de medios y telecomunicaciones, así como a millones de consumidores, incluyendo a los que se encuentran en el lado marginado de la división digital.

Gran parte de la discusión en la FCC se ha centrado en los méritos de una combinación de Comcast y TWC que podrían controlar una gran parte del mercado para internet de alta velocidad y televisión de paga. Pero los que se oponen alegan que agravará las desigualdades digitales existentes.

Muchos grupos comunitarios han escrito al regulador para oponerse a la adquisición por razones de la división digital. Se quejan de que la participación de mercado del grupo combinado tendría como resultado precios más altos y excluiría a las familias más pobres y que viven en lugares remotos. Susan Crawford, un ex asistente especial de tecnologia de Obama y feroz opositora al acuerdo de Comcast, dice que “la fusión es otro paso que amplifica y consolida la división de mercados por las gigantescas empresas de comunicaciones”.

Comcast argumenta que no compite directamente con Time Warner Cable en ninguno de los mercados locales, así que no dañará a la competencia.

“No hay manera en que este acuerdo pueda empeorar las cosas”, dice David Cohen, vicepresidente ejecutivo de Comcast y arquitecto de su estrategia regulatoria. “Puedes argumentar que las cosas tal vez no mejorarán, aunque creo que dado nuestro compromiso para aumentar la velocidad, vamos a mejorar el estado de la competencia”.

Cerrando la brecha

Obama ha hablado continuamente de su deseo de cerrar la brecha entre los que tienen servicios digitales y los que no, desvelando un plan en 2010 para garantizar “que todos los estadounidenses deben tener acceso asequible a un servicio robusto de banda ancha” para 2020.

Sin embargo, sólo 73% de los hogares estadounidenses tienen una suscripción a banda ancha, de acuerdo con la Oficina del Censo de Estados Unidos. Eso está muy por debajo de la mayoría de los países de Europa, como los Países Bajos, en donde la cifra es del 95%, y Alemania y el Reino Unido, en donde está en 88%.

La creencia popular es que gran parte de la culpa de la baja cifra siempre ha sido de la zona rural de EU: cerca del 67% de los hogares en las zonas rurales tienen banda ancha, comparado con el 75% en los hogares urbanos. Sin embargo, el problema es igual de grave en una gran cantidad de ciudades, entre las que se encuentran Detroit, Miami, Memphis, y Nueva Orleans, en donde las tasas de suscripción se encuentran por debajo del 60%. Alrededor de un tercio de los hogares afroamericanos y 55% de las familias que tienen ingresos menores a los 20 mil dólares no cuentan con una conexión de banda ancha.

Uno de los problemas en las zonas urbanas es el costo de los contratos básicos. La OCDE con sede en París ubica a Estados Unidos en el lugar 30 de los 33 países por asequibilidad por una lenta conexión de 2.5 Mb/s. En EU este paquete normalmente costaría 44 dólares al mes, comparado con cerca de la mitad en el Reino Unido y 16 dólares en Corea del Sur.

Comcast ofrece un plan mucho más barato -9.95 dólares al mes- para familias con hijos en un programa de comidas escolares gratis o a precio reducido, no distinto al programa con el que Darriale se benefició. La compañía accedió a ofrecer la oferta de Internet Essentials durante tres años como condición para su fusión de 2011 con NBCUniversal. En septiembre, dijo que extendería el programa indefinidamente, lo que algunos vieron como un guiño para los reguladores para que decidan aprobar el acuerdo con TWC.

Cohen dice que alrededor de 350 mil hogares usan el servicio, convirtiéndolo en el programa de extensión más grande de banda ancha en EU. Si se le permite comprar Time Warner Cable, dice que ofrecerá el plan en nuevos mercados, incluyendo Nueva York, Los Ángeles y Detroit. La compañía estima que hay 2.6 millones de hogares en sus zonas de cobertura que son elegibles para el programa, lo que significa que ocuparía alrededor del 13%.

El programa ha creado un club leal de admiradores, que incluye a organizaciones como Boys and Girls Clubs of America y al National Coalition on Black Civic Participation. Cuando 50 alcaldes de EU respaldaron el acuerdo de Time Warner Cable, describieron a Comcast como un “socio incondicional de la comunidad”.

Sin embargo, algunos grupos dicen que Internet Essentials ha sido diseñado con un estricto criterio de elegibilidad para no canibalizar los negocios de margen más alto. En una presentación para la FCC, la Latino Community Foundation dijo que Internet Essentials no “había cumplido con su promesa de ayudar a los miembros de la comunidad más necesitados” y que había “recibido innumerables historias de un servicio muy malo … que abarcaba desde nunca haber recibido el equipo hasta información falsa”.

Una opción que la FCC está considerando al abordar estas preocupaciones es solicitar a Comcast hacer más para cerrar la división digital como condición para aprobar la adquisición de Time Warner Cable. Podría requerir que el grupo de cable ofrezca contratos más baratos a un grupo más amplio de familias pobres, y de personas de la tercera edad, y los que tienen discapacidades. “La FCC podría utilizar el acuerdo de Comcast para lograr que sus otros objetivos de políticas como la oferta de servicios de bajo costo y despliegue de banda ancha”, dice Robert McDowell, comisionado republicano de la FCC entre 2006 y 2013 quien ahora trabaja para el bufete de abogados Wiley Rein.

Un número de inversionistas cada vez mayor está apostando en que el acuerdo se vendrá abajo si la FCC sigue el consejo de Obama y reclasifica la banda ancha como un servicio público, razonando que sería mucho menos atractivo si la regulación se vuelve más estricta. El diferencial entre el valor de la oferta de Comcast y el precio de las acciones de TIme Warner Cable llegó al 12% la semana pasada, la mayor diferencia desde que se anunció el acuerdo.

Una persona familiarizada con el acuerdo dijo que Comcast estaba “encantado de aceptar condiciones razonables, pero no condiciones que no tuvieran sentido”. Señaló que el acuerdo no incluía una “cuota de rompimiento”, lo que significa que la compañía puede romper la transacción sin compensar a Time Warner Cable.

La intervención de Obama en la neutralidad de la red muestra que intenta hacer que los temas digitales sean parte de su legado. Su campaña de 2008 se volvió famosa por la manera como construyó Barackobama.com como una red social en línea para sus partidarios. Para los que buscan una señal de hacia donde centrará sus esfuerzos en los siguientes dos años de su presidencia, deberían ver el correo electrónico que envió a los miembros de su sitio la semana pasada.

“El concepto de un internet libre y abierto ha sido parte de todo el acuerdo desde el principio”.


FCC: Wheeler impulsa la búsqueda de un gran acuerdo

El debate sobre la neutralidad de la red se ha estado dando durante años. La Comisión Federal de Comunicaciones de EU introdujo las reglas de la neutralidad de la red en 2010, en donde prohibía a los proveedores de banda ancha como Comcast y Verizon a cobrar una cuota a los proveedores de contenido que consumen más banda ancha, como el servicio de streaming de Netflix y YouTube de Google.

Un tribunal de apelaciones desechó esas reglas en enero después de una impugnación de Verizon, concluyendo que el enfoque de la FCC sumaba para que se sobrepasara la reglamentación. Fue la segunda ocasión en la que la FCC no había podido introducir las reglas de internet abierto, siguiendo una derrota en los tribunales en 2008 a manos de Comcast.

Desde la derrota con Verizon en los tribunales, Tom Wheeler, el presidente de la Comisión, ha estado trabajando en un gran acuerdo. Su primer intento, que le habría permitido vías rápidas en determinadas circunstancias, provocó la indignación pública y tuvo como resultado un récord de 4 millones de comunicaciones con la FCC, la mayoría a favor de reglas más estrictas.

Ahora se encuentra trabajando en una solución híbrida que vigilaría fuertemente el “back end” del internet -en donde las empresas como Google se conectan con los clientes de Comcast- mientras que todavía permite que los proveedores de servicio de internet cobren por servicios especiales en algunos casos.

Sin embargo, Obama está presionando por una opción mucho más radical, la reclasificación de los proveedores de banda ancha de los consumidores como un tipo de servicio público, lo que le daría a la FCC una libertad de acción mucho mayor para prohibir vías rápidas y cuotas. En reuniones con grupos empresariales y consumidores la semana pasada, Wheeler, designado por Obama, dijo que todavía no había tomado una decisión, pero que estaba abierto a las recomendaciones del presidente de EU.

El tema se ha vuelto todavía más partidista desde que Obama intervino. El Congreso que ya había sostenido audiencias sobre la neutralidad de la red, espera cuestionar a Wheeler el próximo mes.

Decenas de republicanos también enviaron una carta a Wheeler el miércoles, instándolo a rechazar la propuesta del presidente. El partido ha sido presionado por los grupos de cabildeo para que tomen una acción rápida en la nueva sesión del Congreso el próximo año para evitar que la FCC implemente las sugerencias del presidente, posiblemente bloqueando el financiamiento de la agencia.

Pero las propuestas del presidente podrían ayudar a los demócratas a recuperar su base liberal. La participación entre los hispanos y los afroamericanos en las elecciones de medio término de este mes se quedó estancada comparada con 2010 a pesar del esfuerzo del partido para lograr que salieran a votar.