China busca una nueva “ruta de la seda”

A través de un plan de expansión llamado “Un Camino, Un Cinturón”, las industrias chinas buscan crear demanda de sus productos en el extranjero.
“Un Camino” se refiere a la iniciativa de una Ruta Marítima de la Seda del siglo XXI.
“Un Camino” se refiere a la iniciativa de una Ruta Marítima de la Seda del siglo XXI. (Shutterstock)

China

La primera contracción en el consumo interno de acero en casi dos décadas lleva a China a buscar mercados en el exterior.

El consumo aparente de acero cayó 3.4% el año pasado, la primera caída desde 1995. La sobreoferta en un país que representa la mitad de la producción mundial es severa, en un momento del año pasado el precio del acero cayó por debajo del de la col.

En medio de la “nueva normalidad” de un crecimiento interno más lento, un panorama incierto en el extranjero y la caída de los precios de las materias primas, los campeones industriales de China -a menudo las empresas que dan más empleos y pagan más impuestos en las regiones donde se ubican- están desesperados por conseguir nuevos negocios.

Pero en lugar de permitirles fracasar, Beijing intenta valerse de una solución. La estrategia “Un camino, un cinturón” se enfoca a crear nuevos mercados para los productos chinos al impulsar la inversión china en infraestructura en los socios comerciales menos desarrollados.

“Un Camino” se refiere a la iniciativa de una Ruta Marítima de la Seda del siglo XXI, que busca extender el poder comercial de China y la inversión en infraestructura en las naciones del sudeste asiático y más allá al sur de Asia y África. “Un Cinturón” se refiere al Cinturón Económico de la Ruta de la Seda, que se extiende hasta las naciones de Asia central.

“Un Camino, Un Cinturón abre muchas oportunidades para nosotros”, dice Li Xinchuang de la Asociación de Hierro y Acero de China. Cree que la necesidad en los mercados del extranjero de más equipos, vehículos y otros bienes chinos ayudarán a sostener la demanda del acero chino y mantendrá rugiendo los hornos de los miembros.

“La estrategia ofrecerá a los países en desarrollo un impulso para que se desarrollen y también beneficiará a China”, escribió Justin Yifu Lin, ex economista en jefe del Banco Mundial, en una editorial en el diario de propiedad estatal China Daily esta semana. “La estrategia es buena para la estabilización y el desarrollo de la economía mundial y china, ya que tiene exceso de capacidad en materiales para la construcción”.

Un Camino, Un Cinturón refleja los patrones del comercio y de inversión existente, ya que el auge de la economía china mejoró las relaciones con los países ricos en recursos.

Pero también se ajusta a las metas de Beijing para restaurar el poder mundial de China. En la cúspide de la dinastía Tang de los siglos VII y VIII, el control político del país y su influencia comercial se extendió hasta Asia central. En el siglo XV los viajes de Zheng He llegaron hasta África y marcaron el punto máximo de la influencia china en el sudeste asiático.

Sin embargo, embarcar acero y otros materiales de construcción a países más pobres no siempre es una receta sin fisuras para el éxito.

El cemento no es fácil de transportar, la regla general de la industria es que no tiene un sentido financiero después de 200 millas (322 kilómetros). Y Li admite que puede que no exista mucho espacio para que crezcan los embarques de acero, después de que las exportaciones netas aumentaron casi 50% el año pasado.

En algunos casos, los objetivos de “Un Camino, Un Cinturón” parecen contradictorios, especialmente si la inversión extranjera canibaliza la demanda exterior de productos hechos en China.

Por ejemplo, Hebei Iron and Steel, siente la presión para ayudar a disminuir la contaminación en la provincia que rodea a Beijing. Su propuesta es de una siderúrgica de 4 millones 500 mil dólares en Sudáfrica que la convertiría en la más grande del continente con una producción de 5 millones de toneladas al año. Hebei Steel promueve el proyecto bajo la estrategia “Un Camino, Un Cinturón”, pero esto no ayudará a los líderes de la provincia o de la ciudad a enfrentar la pérdida de empleos y los costos de limpieza en casa.