¿Por qué Citi se retira de 11 países?

El banco estadounidense ha detenido sus ambiciones globales al igual que HSBC cerró operaciones en 20 países. Menor rentabilidad, mayores regulaciones y escándalos están detrás del repliegue. 
Oficinas de Citigroup en Shangai, China
Oficinas de Citigroup en Shangai, China (Shutterstock)

Estados Unidos

La caída de las utilidades, las regulaciones más duras y la competencia local hacen que las instituciones de crédito cierren sus operaciones de banca minorista en muchos países.

Hace casi 10 años, el entonces director ejecutivo de Citigroup, Chuck Prince, inició su gira mundial de disculpa con el fin de enmendar las relaciones con los reguladores y reforzar la reputación de Citi. Tokio fue la primera escala.

El banco había estado profundamente involucrado en escándalos que condujeron a la terminación de la licencia para banca privada en Japón. Como manera de disculpa, Prince realizó una reverencia de siete segundos en una conferencia de prensa, mostrando lo lejos que Citi estaba dispuesto a llegar para proteger su alcance mundial.

Qué diferencia hace una década. La semana pasada, Japón fue uno entre 11 países donde el banco estadounidense dijo que retiraría totalmente sus operaciones de banca de consumo; entre los países se encuentra Egipto, Costa Rica y Hungría. “Mientras estas franquicias de consumo tienen un valor real, no vimos un camino para un ingreso significativo”, dijo Mike Corbat, director ejecutivo de Citi, a los analistas como parte de su presentación de resultados del tercer trimestre, que incluyeron el descubrimiento de un nuevo escándalo de fraude en México.

La medida se da después del retiro de Citi de sus mercados de consumo en un grupo de países, incluyendo España, Paquistán y Uruguay. En total, Citi está reduciendo la presencia de su banca minorista en casi la mitad de 24 países desde 2012.

HSBC, en muchos aspectos el principal rival de Citi por el título de banco más globalizado, también se ha estado retirando. El grupo que cotiza en la bolsa de Londres retiró su división de banca de consumo en más de 20 países como Colombia, Corea del Sur y Rusia, dejando únicamente sus operaciones de banca minorista  y gestión patrimonial en alrededor de 40 mercados.

Esta acción ha sido copiada por otros, como Barclays, que retiró su banca minorista en España, Italia, Francia y Portugal; GE Capital que busca retirar gran parte de sus operaciones de banca de consumo en Europa; y Royal Bank of Scotland que se retiró de cerca de una docena de mercados, incluyendo más recientemente su cotización pública de Citizens en EU.

Seis años después de la crisis financiera, los gigantes bancarios todavía están en retirada. La razón oficial es principalmente por la economía, se están retirando de los mercados más pequeños en donde no han podido alcanzar una escala lo suficientemente grande o no han podido lograr que sean lo suficientemente rentables.

“Demasiados bancos tenían el sueño de un collar de perlas, pero realmente no sacaron mucho provecho del collar”, dijo Huw van Steenis analista bancario de Morgan Stanley. “Esto se trata de enfocarse en donde los bancos tienen una ventaja”.

Hacer dinero de las redes remotas de Citi y HSBC se ha vuelto más urgente a medida que los accionistas se vuelven más impacientes para obtener mayores beneficios. “Han descubierto que en su mayoría, es muy difícil tener sinergias en la banca minorista a través de las fronteras”, dijo van Steenis.

Desde la época de John Reed, ex presidente y ex director ejecutivo, y arquitecto de la estrategia de crear un supermercado financiero global, los bancos ahora se enfocan más en el poder adquisitivo de cada país en lugar de simplemente aceptar puestos de avanzada no rentables para “plantar la bandera” y apoyar su marca.

Sin embargo, algunos financieros sostienen que la verdadera razón de la retirada es la enorme pila de regulaciones que le arrojan a la industria a partir de la crisis, acompañadas de costosas multas por cualquier violación de  las normas de cumplimiento que cada vez son más estrictas.

“La prioridad número uno, tanto de HSBC como de Citi, hoy en día es mantenerse alejados de los problemas de lavado de dinero y de temas de la ley de secreto bancario”, dijo Noor Menai, director ejecutivo de CTBC Bank USA y ex ejecutivo de Citi. “Dada la venganza casi bíblica que los reguladores pueden hacer caer sobre ti tienes un mapa de riesgo, por lo que casi no tiene sentido permanecer en esos países”.

La última retirada de Citi se da después de su humillante fracaso en las pruebas de estrés de la Reserva Federal de EU este año en sus áreas cualitativas, que muchos observadores asumen se debe a la complejidad del banco. El replanteamiento estratégico de HSBC empezó en 2011, cuando Stuart Guilliver se convirtió en director ejecutivo poco tiempo antes de que fuera multado con mil 900 millones de dólares y firmó un acuerdo para diferir un juicio por lavado de dinero y las sanciones por infracciones.

Sir Sherard Cowper-Coles, asesor senior de HSBC, dijo que los bancos estaban tan comprometidos con un “encogimiento preventivo frente a los reguladores”, que podrían dejar aisladas del sistema bancario global a algunas partes del mundo. “Si bien puede haber un beneficio de interés público con estas salidas, también puede haber un costo”, dijo.

Sin embargo, el hecho de que Citi haya decidido mantener sus 50 sucursales en Rusia a pesar de las sanciones de EU y Europa contra Moscú por su papel en el conflicto ucraniano, sugiere que el riesgo regulatorio no es el único factor.

Cuando son presionados, algunos banqueros admiten que los grandes grupos mundiales están arrojando la toalla frente a los competidores locales más fuertes, que han aprendido de sus rivales extranjeros y han aprovechado la nueva tecnología para transformar a la banca y aumentar su competitividad. “Los bancos locales tienen ventajas considerables frente a los grandes bancos internacionales en términos de requerimientos regulatorios”, dijo otro ex ejecutivo de Citi. “Lo que ha cambiado es que han podido atraer a gran parte del talento de los bancos globales”.

Mientras los bancos internacionales se repliegan, las potencias regionales están surgiendo. En Medio Oriente, el Banco Nacional de Qatar ha expandido su red comercial por medio de adquisiciones a lo largo de la región y África. Las instituciones de crédito colombianas Grupo Aval y Bancolombia han estado acumulando activos en Latinoamérica, mientras que en Asia, DBS de Singapur y el banco chino ICBC se han expandido al extranjero.

En un claro recordatorio del crecimiento de tamaño de los bancos locales, El Banco de Comercio Nacional de Arabia Saudita se suscribió para realizar su oferta pública inicial. El banco más grande del reino por activos proyecta recaudar 6 mil mdd en lo que sería el segundo OPI más grande de este año después de Alibaba, el grupo de comercio electrónico chino.

Los bancos internacionales están compitiendo por el “cliente ideal”, que es rico y quiere mover su dinero por todo el mundo sin problemas. El hecho de que el suizo UBS es el gestor patrimonial más grande de Asia demuestra que algunos están teniendo éxito.

Y Citi y HSBC todavía tienen grandes ambiciones globales. Ellos mantienen la presencia de su banca corporativa y de inversión en la mayoría de los mercados en donde se retiraron de la banca de consumo. Citi todavía está en 100 países. Pero la presión de los accionistas, los reguladores y los competidores locales probablemente siga en aumento. Así que espere que los trotamundos de la industria se mantengan remodelando su presencia en el extranjero durante varios años más.

Información adicional de Tom Braithwaite.