El FMI toma una línea dura para ayudar a Grecia

Bajo los objetivos del rescate actual, Atenas tiene que manejar un superávit primario de 3 por ciento del PIB en 2015.
Los fondos totales de la troika comprenden 5,800 millones de euros.
(Reuters)

Bruselas

Grecia está tan lejos del camino del programa de rescate financiero de 172 mil millones de dólares que se enfrenta a perder el apoyo vital del Fondo Monetario Internacional, a menos de que las instituciones de crédito europeas condonen enormes sumas de su deuda soberana, advirtió el organismo a los acreedores de Atenas en la zona euro.

La advertencia, que entregó Poul Thomsen, director del departamento europeo del fondo, a los ministros de finanzas de la eurozona, aumenta la posibilidad de que el FMI retenga su parte del tramo de 7 mil 200 millones de euros de la ayuda de rescate financiero que Grecia intenta conseguir para evitar la bancarrota.

Cerca la mitad de los 7 mil 200 millones de euros, que ahora son objeto de intensas negociaciones entre Atenas y sus acreedores, en pláticas que se llevan a cabo en Bruselas y que reanudaron ayer, deben proceder del FMI. Sin los fondos, se espera que Grecia se quede sin dinero este mes.

Los acreedores de la zona euro, que tienen gran parte de la deuda griega, se oponen rotundamente a una condonación. Pero el apoyo del FMI es crucial tanto para los fondos como para mantener el respaldo europeo al rescate de Grecia, en particular de Alemania.

De acuerdo con dos funcionarios presentes en la polémica reunión de los ministros de finanzas de la eurozona, en Riga, el mes pasado, Thomsen dijo que los datos iniciales que recibió el FMI por parte de las autoridades griegas mostraron que Atenas estaba en el camino de tener un déficit presupuestario primario hasta de 1.5 por ciento del producto interno bruto este año.

Bajo los objetivos del rescate actual, Atenas tiene que manejar un superávit primario —la diferencia de los ingresos y gastos netos del gobierno, excluidos los pagos de intereses sobre la deuda soberana— de 3 por ciento del PIB en 2015.

El FMI cree que si un gran superávit se convierte ahora en un déficit considerable, los niveles de deuda de Grecia empezarán a subir de nuevo, lo que obliga a Atenas a tomar medidas drásticas de austeridad o los bancos europeos del rescate tienen que acordar condonaciones para así lograr que la deuda de Atenas regrese a un camino sustentable. Los funcionarios dijeron que Thomsen mencionó en específico la necesidad de una condonación de deuda durante la reunión de tres horas.

“El FMI cree que la diferencia entre las dos realidades es muy grande en este momento”, dijo uno de los funcionarios que participaron en las pláticas. Señaló que tanto Atenas, que se resiste a nuevas reformas, como los acreedores de la zona euro probablemente luchen con el organismo sobre el tema. Hace tres años, el FMI se negó a desembolsar su parte para el tramo del rescate financiero, debido a temores similares de que la deuda griega no caía lo suficientemente rápido.

El FMI accedió solo después de que los ministros de la eurozona acordaron considerar, pero nunca implementaron, condonar sus préstamos del rescate para reducir la deuda griega a un nivel “sustancialmente inferior” de 110 por ciento del PIB para 2022. Actualmente se encuentra en 176 por ciento.

La mayoría de los funcionarios cree que es poco probable que se llegue a un acuerdo en la reunión de los ministros de finanzas de la zona euro. Pero algunos esperan que se logre suficiente progreso como para permitir que el Banco Central Europeo relaje el tope que impuso a las ventas de deuda de corto plazo de Grecia. Si Atenas puede vender más bonos del tesoro, aliviará temporalmente su creciente falta de liquidez.