Exportadores, pesimistas en feria económica china

La segunda potencia a escala mundial también resiente la pérdida de apetito por los productos e insumos que fabrica.
El ajo es uno de los productos que incrementó su precio y bajó en ventas.
El ajo es uno de los productos que incrementó su precio y bajó en ventas. (Shutterstock)

Guangzhou

El reciente aumento al precio del ajo, resultado del mal clima y de una ferviente especulación, debe ser una buena noticia para los exportadores chinos como el grupo E-Sunrise.

Pero Gong Yiqiang, gerente comercial de la empresa agrícola con sede en la provincia de Jiangsu, dice que las ventas cayeron 30 por ciento en lo que va del año como consecuencia del descenso en la demanda mundial.

“Exportamos en gran medida a América Latina y al sudeste de Asia, y los países en esas regiones tienen problemas” dice, y destaca las conexiones circulares que debilitan el comercio mundial.

La desaceleración del gran auge de la construcción de China afectó a países productores de materias primas como Indonesia y Brasil, que a su vez redujeron su apetito por los productos que se fabrican en China, desde el ajo hasta los jeans.

Más allá de esos mercados emergentes en problemas, la demanda mundial se mantiene tibia, y Europa sufre, pero hay algunas señales de recuperación en Estados Unidos.

Así que a pesar de que los datos del gobierno chino muestran una posible recuperación en el sector de fabricación en los últimos meses, con el aliento de las facilidades de crédito, E-Sunrise y sus contrapartes exportadores asisten a la feria comercial más grande del país todavía preocupados por el futuro.

Más de una docena de ejecutivos de las empresas a los que se entrevistó en la  Feria de Cantón, en Guangzhou, advirtieron sobre las difíciles condiciones de comercio, en especial en Europa. Algunos dijeron que ven una ligera mejoría en la demanda de EU este año, pero no lo suficiente como para compensar la debilidad en los otros lugares.

Con compradores que provienen de todo el mundo y miles de fabricantes que ofrecen de todo, desde botones y zípers hasta productos alimenticios y electrónicos, la Feria de Cantón es un barómetro de la situación de la demanda mundial y de la importante industria de fabricación de China.

Más de 185 mil comercializadores internacionales asistieron a la feria, que duró tres semanas antes de cerrar el jueves, un aumento de menos de 1 por ciento en comparación con la feria en la primavera del año pasado. El valor de los acuerdos a los que se llegaron también subió ligeramente, a 28 mil millones de dólares (mdd).

Xu Bing, vicepresidente de la Feria de Cantón, dijo que a pesar de la estabilización, el panorama para la demanda mundial todavía es “débil”, y las fábricas de China enfrentan un futuro “incierto e inestable”.

Los exportadores dicen que siguen bajo la presión de reducir los precios y el tamaño mínimo de los pedidos para lograr obtener contratos.

El año pasado, el grupo Xiangxing, fabricante de equipaje de la provincia de Fujian, redujo los precios al mayoreo de su operación de sus mochilas backpack de 10 a siete dólares cada una, pero todavía tiene dificultades para lograr grandes pedidos.

“Nuestro tamaño mínimo de pedidos es de 500 piezas, pero los clientes potenciales son temerosos en estas condiciones, así que solo quieren comprar 100 o 200”, dice Lin Dan, vendedor de la compañía. “Para nosotros es difícil justificarlo porque somos un negocio de escalas”.

Es igualmente difícil para los fabricantes de prendas, como Orient International, que es proveedor de marcas internacionales de la talla de Zara y Hennes & Mauritz.

Leila Ma, ejecutiva de ventas del grupo con sede en Shanghái, dice que la caída de las utilidades en H&M fue una mala señal para toda la industria.

“Cuando incluso un enorme barco se hunde lentamente, eso le afecta a todo el mundo”, dice. “A algunas marcas muy baratas, como Primak, todavía les va bien, pero sus precios son tan bajos que para nosotros es difícil ganar dinero al producir para ellos”.

En medio del pesimismo general hay algunos puntos brillantes.

Los ejecutivos dicen que a la ropa deportiva y los equipos todavía les va relativamente bien, gracias al creciente enfoque en muchos países hacia la salud y la condición física.

“La gente gasta menos en suéters pero todavía están dispuestos a gastar mucho dinero en sus tenis Nike”, dice Ma.

Lin Hongbing, propietario de una fábrica de mochilas backpack en la provincia de Fujian, aprovecha la tendencia con una gama de mochilas a prueba de agua diseñadas para los corredores, senderistas y campistas.

Dice que las ventas de sus backpacks de la marca Osah aumentan más de 35 por ciento cada año, aunque a partir de una base pequeña, gracias al impulso de la demanda en Europa, y en especial de Estados Unidos.

“Para tener éxito en este mercado no necesariamente tienes que ser demasiado creativo, más bien tienes que especializarte”, agrega.

Varios fabricantes más también dicen ven señales de mejora en EU.

Cen Jun, director de ventas del Comix, con sede en Shenzhen, empresa que vende equipo de oficina y papelería para empresas como Staples, Tesco y Walmart, espera que las ventas aumenten ligeramente este año gracias a la recuperación de EU.

Roger Park, presidente de Hua Jua Sil, empresa que vende telas y prendas a marcas de moda internacionales como Ted Baker, Zara y All Saints, dice que “si bien el año pasado fue bastante malo, esperamos que este año sea mejor gracias a que las ventas aumentan en EU y Europa”.

Pero mientras se apresura a presentar su argumento de ventas para un posible cliente, agrega que todavía es difícil sobrevivir.

“Nuestros costos de mano de obra se mantienen al alza, así que tenemos que hacer lo que podamos para reducir gastos en otras partes y encontrar nuevos clientes que estén dispuestos a pagar más por productos de la mayor calidad”, dice.

Con información de Gloria Cheung.