Evo celebra la “victoria de los anticapitalistas”

El presidente de Bolivia ha logrado redistribuir los ingresos en proyectos sociales y generar crecimiento económico, pero en su tercer periodo enfrentará la caída de precios de las materias primas.
La petrolera boliviana tuvo una ganancia de 5 mil 800 mdd en 2013.
La petrolera boliviana tuvo una ganancia de 5 mil 800 mdd en 2013. (Dado Galieri/AP)

La Paz

Los cantos de “¡Evo de nuevo!” resonaron frente al palacio presidencial de Bolivia el domingo por la noche en la celebración por la tercera victoria aplastante de Morales en las elecciones presidenciales.

“Este es el triunfo de los anticapitalistas”, dijo Morales, dedicando su victoria al fallecido presidente venezolano Hugo Chávez y a Fidel Castro, ex mandatario de Cuba.

La popularidad del presidente campesino fue impulsada por combinación de su conexión visceral con los agricultores indígenas en uno de los países más pobres de América Latina, y un programa de obra pública, incrementos salariales y esquemas de transferencia de efectivo, así como una disminución sustancial de la pobreza.

Morales, un ex líder sindical de cocaleros con una inclinación por el nacionalismo de recursos, ganó su primera elección presidencial en 2005 con 54% de los votos. Él fortaleció su apoyo en 2009 con 63%, después de cambiar la Constitución del país para que pudiera competir por una reelección inmediata.

Ahora, nuevamente, Morales ha logrado galvanizar una infinidad de movimientos de pobres e indígenas, mientras que la deslucida oposición fue entorpecida por las débiles campañas de Samuel Doria Medina, un magnate del cemento, y el ex presidente conservador Jorge Quiroga.

El tercer triunfo al hilo en las elecciones presidenciales convierte a Morales en uno de los líderes más populares del mundo. Él y su vicepresidente, Álvaro García Linera, un afable matemático marxista y ex guerrillero, ahora tendrán un mandato más sólido para cimentar su agenda de redistribución con un toque indígena.

Su último éxito en las urnas podría ser testigo de que continúe su relación combativa con Estados Unidos y un mayor fortalecimiento en las relaciones políticas y comerciales con otros aliados de izquierda de la región, así como con China y Rusia.

A pesar de su aversión por el capitalismo, las prudentes políticas macroeconómicas aunadas con los altos precios de las materias primas han llenado las arcas del gobierno. Desde la nacionalización de los hidrocarburos, los ingresos del Estado por la principal exportación del país, el gas natural, crecieron más de ocho veces hasta alcanzar los 5 mil 800 millones de dólares en 2013, de acuerdo con la empresa estatal de energía YPFB.

En medio de una creciente prosperidad, Morales no solamente logró neutralizar a sus adversarios, particularmente en Santa Cruz, bastión de la oposición y una zona rica en energía que representa casi un tercio del producto interno bruto, también logró atraer a ex opositores radicales.

Gabriel Dabdoub, dirigente de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz y opositor de Morales durante su primer mandato, dice que ahora los sectores privado y público trabajan juntos.

“Cuando se movió de un rosario de críticas a un rosario de propuestas”, afirmó.

Es probable que un mayor crecimiento económico y redistribución de los fondos en proyectos sociales y obras mantengan a raya a la volatilidad; sin embargo, esto puede ser cada vez más difícil ahora que el súper ciclo de las materias primas empieza a disminuir.

Las exportaciones y los precios irregulares de las riquezas naturales del país podrían disminuir la capacidad de Morales para desviar fondos para satisfacer las demandas de los diversos grupos sociales que conforman su base de poder, en lo que fue uno de los países más divididos de la región hasta la llegada del presidente campesino.

Para Carlos Cárdenas, subdirector de Análisis para América Latina de IHS Country Risk, “el Gobierno ha prometido que no realizará nuevas expropiaciones, pero los sindicatos y grupos de presión probablemente exijan nuevas absorciones del gobierno en el futuro”.

Adicionalmente, muchos se muestran escépticos de las promesas de industrialización que hizo el gobierno para el siguiente mandato. Gonzalo Chávez, un economista de La Paz educado en Harvard, cree que la forma de pensar del gobierno “todavía está atrapado en las exportaciones primarias, lo que alimenta un modelo latifundista basado en la idea de que el Estado es el proveedor del pueblo”.

Pero debajo del reloj en el edificio del congreso —que ahora se mueve en sentido contrario como protesta contra los siglos de dominio occidental— legiones de hombres vestidos con jorongos, camaradas revolucionarios argentinos y venezolanos, se unieron a la multitud la tarde del domingo, expresando su apoyo al ex pastor de llamas.

Mientras ondeaban algunas banderas con el retrato del Che Guevara, una banda de flauta de pan empezó a gritar “¡Evo por siempre!” Esas palabras resuenan en algunos bolsillos de su partido, el Movimiento al Socialismo.

“La verdad es que no hay un heredero aparente”, dice un alto funcionario del gobierno.

Esto infunde el temor de una inclinación a la autocracia, ya que, como dicen algunos analistas, Morales podría aprovechar la aplastante victoria del domingo para tratar de impulsar nuevos cambios constitucionales que le permitan más periodos presidenciales.

55%

Votos a favor que tiene Evo Morales con 62% de las casillas computadas; su primera elección la ganó con 54% de los sufragios.