Euforia por salir a cenar, una señal de optimismo

La caída del precio de la gasolina colocó más dinero en los bolsillos de los estadunidenses y aumentó las ventas, dice un restaurantero texano.
Sucursal de la cadena texana Pancake House.
Sucursal de la cadena texana Pancake House. (Especial)

Para Mark Davis Bailey, un restaurantero texano, los problemas de la industria del petróleo en su estado parecen muy lejanos. La caída de los precios del crudo colocaron más dinero en los bolsillos de sus clientes, las ventas en sus franquicias Original Pancake House aumentaron 9 por ciento, y ahora se embarca para realizar su mayor expansión en 27 años en el negocio.

“Texas tiene una economía realmente fuerte y (la caída de) los precios de la gasolina es una de las formas más rápidas para que la gente tenga dinero en sus bolsillos”, dice Bailey, cuyo restaurante más grande en Addison, Texas, prepara más de 220 mil hot cakes al año, entre los que se encuentran uno enorme de 10 pulgadas de diámetro (25.4 centímetros) que se llama The German (El Alemán). En cuanto a los despidos en la industria petrolera, “probablemente estemos aún aislados de eso”.

En todo EU las ventas en los restaurantes son fuertes, de acuerdo con las cifras de la semana pasada, pues aumentaron al ritmo anualizado más rápido en seis meses desde 2006. Para algunos economistas el crecimiento es una señal de que los hogares tienen más libertad en sus finanzas, lo que ofrece una respuesta a las recientes malas ventas de los minoristas, que sugieren una pérdida del impulso en el gasto de los hogares.

“Esto demuestra que el consumidor se siente muy bien sobre el entorno. Es un fantástico indicador de la confianza del consumidor”, dice Tom Porcelli, economista de RBC Capital en Nueva York.

El gasto real del consumidor en EU aumentó un impresionante 4.3 por ciento en el último trimestre de 2014 sobre una base anualizada, lo que sustenta un crecimiento económico mayor.

Sin embargo, las últimas cifras de las ventas minoristas son mucho más moderadas. Por dos meses consecutivos las ventas al detalle fueron más débiles de lo que proyectó Wall Street, a pesar del impulso en las finanzas de los hogares que se dio por el desplome de los precios del petróleo.

La desaceleración generó nerviosismo en los mercados financieros que ansiosamente revisan y buscan las señales de que la recuperación de Estados Unidos se dirige hacia las rocas. Esto llega en un momento clave, cuando la Reserva Federal de EU intenta medir si la economía es lo suficientemente fuerte como para justificar un incremento en las tasas de interés de su actual 0-0.25 por ciento tan pronto como en junio.

Las cifras de las ventas minoristas totales se distorsionan mucho por la caída de las ventas en las estaciones de gasolina, ya que la caída de 40 por ciento en los precios del combustible afecta las ventas de las estaciones de servicio. Sin embargo, si se excluye a las gasolineras, la medida “esencial” de las ventas minoristas también es preocupantemente lenta, creció solo 0.1 por ciento en enero después de una caída de 0.3 por ciento en diciembre.

Las cifras llegan en medio de los indicios de que los estadunidenses decidieron guardar una parte importante de lo que ahorran por la gasolina en lugar de gastarlo. Si los hogares hubieran gastado el total de 60 mil millones de dólares que se ahorraron debido a los menores precios del petróleo en el último trimestre de 2014, el crecimiento anualizado de gasto real del consumidor sería 2 por ciento más alto, de acuerdo con las estimaciones de Morgan Stanley.

Esa cautela en parte puede ser una señal de la preocupación de que los bajos precios del petróleo serán temporales. El viernes una encuesta a los consumidores que realizó la Universidad de Michigan mostró que los hogares esperan un aumento de 25 por ciento en los precios de la gasolina el próximo año. Para que ellos se sientan con mayor confianza en sus finanzas personales se requiere un incremento salarial mayor al de 2.2 por ciento reportado en enero.

Sin embargo, economistas más optimistas argumentan que los beneficios de la caída de los precios del petróleo probablemente desfasen las cifras de gastos para los siguientes meses. Las ventas minoristas solo son una fracción del gasto total del consumidor, y las cifras pueden ser volátiles. Incluso las lecturas centrales de las ventas minoristas disminuyen por la caída de los precios del petróleo, debido a que algunas cadenas de tiendas no están clasificadas como expendedoras de gasolina, señalan analistas de Citi.

El entusiasmo de los estadunidenses para salir a cenar puede ser una señal de un optimismo subyacente. “No sales a cenar si no tienes confianza”, dice Porcelli. Hudson Riehle, vicepresidente de investigación de la Asociación Nacional de Restaurantes, dijo que la caída de los precios del petróleo “definitivamente son positivos” para una industria que, proyecta, generará ventas récord de 709 mdd este año.

En comparación con enero de 2014, el gasto en restaurantes aumentó 11.3 por ciento, la tasa de crecimiento más rápida de la historia, de acuerdo con las cifras oficiales que se publicaron la semana pasada. Sin embargo, esta cifra es muy optimista debido a que el feroz invierno a inicios de 2014 disuadió a los clientes a salir de sus casas. Si se observa en su lugar los últimos seis meses, el crecimiento anualizado en ventas de servicios de alimentos fue de 12.9 por ciento, el mejor valor desde el semestre que terminó en diciembre de 2006.

Bailey dice que su mayor dolor de cabeza en este momento es encontrar al personal adecuado en medio de un mercado laboral más restringido. En cuanto a sus clientes, es “evidente” que la gente tiene más dinero para gastar, dice.

EL DATO

4.3%

Aumento en el gasto real del consumidor en Estados Unidos en el último trimestre de 2014 sobre una base anualizada.

11.3%

Incremento en el gasto en restaurantes en Estados Unidos respecto a enero de 2014; es la tasa de crecimiento más rápida de la historia.

709 mdd

Proyección de ventas que tendrá la industria restaurantera en EU este año, según analistas.