Economía británica respira tras el Brexit

La evidencia inicial muestra una recesión más moderada que la ocurrida en 2008 tras el colapso de Lehman.
Mark Carney, gobernador del Banco de Inglaterra.
Mark Carney, gobernador del Banco de Inglaterra. (Dylan Martínez/Reuters)

La votación para salir de la Unión Europea afectó la economía británica con un menor número de visitas a las tiendas, la escasez de anuncios de nuevos empleos y una confianza debilitada, aunque tuvo una ligera mejoría en los últimos días.

Un análisis de Financial Times de indicadores económicos alternativos en tiempo real muestra que los peores efectos hasta el momento se dieron en los días inmediatos al 23 de junio, cuando parecía que el golpe era más grave.

La evidencia inicial muestra una recesión más moderada que la ocurrida en 2008, tras el colapso de Lehman, consistente con lo que sugirió Mark Carney, el gobernador del Banco de Inglaterra, la semana pasada, de que hay señales de “una desaceleración real en el crecimiento”.

Pero funcionarios del Tesoro dicen en privado que las señales son considerablemente peores de las que estimaban y nadie sabe qué es lo que ocurre en el país.

Los datos económicos oficiales, la medida más precisa de la salud de la economía británica, se publican con un desfase prolongado, por lo que habrá poca información posterior al referendo hasta mediados de agosto. Incluso hay poca probabilidad de que las encuestas de datos privados puedan ofrecer mucha información hasta principios de ese mes.

Un mosaico de los indicadores parciales ofrece una imagen más inmediata. El sector minorista pasó por una desaceleración, de acuerdo con la medida de las ventas en John Lewis y el número de visitas a las calles y centros comerciales, el footfall (afluencia).

Diane Wahrle, directora de Springboard, que recolecta datos de afluencia, dijo: “Si bien el clima fue mejor el año pasado, la caída de dos dígitos en la afluencia y el efecto inmediato a la votación es más que un efecto del clima”.

La afluencia mejoró desde el primer fin de semana tras el referendo, pero aún es considerablemente peor que la del año pasado.

Una encuesta sobre inseguridad de trabajo sugiere un marcado incremento en el número de jóvenes a quienes les preocupa su perspectiva de empleo, mientras que las empresas que cuentan los anuncios de empleo en línea registraron grandes caídas.

Brian Kropp, líder del despacho de recursos humanos de la consultora CEB, aseguró que los anuncios de empleo se redujeron casi a la mitad.

En el sector inmobiliario, los lotes para subastas en mayo fueron 21 por ciento más altos que los del año pasado, mientras que los que se programaron para julio fueron 10 por ciento más bajos.

Pero no todo es sombrío. Al parecer la libra más barata convirtió a Reino Unido en un destino turístico más atractivo. ForwardKeys, una consultoría de viajes, reportó un alza de casi 10 por ciento anual en las reservaciones de vuelos a Reino Unido tras la votación. La medida se mantuvo casi sin cambios antes del 23 de junio.

Las subastas de coches parecen sólidas. Simon Henstock, director operativo de British Car Auctions, dijo que la actividad de compra fue “la normal para la época del año”. GroupM, la división de medios de WPP, que representa alrededor de 30% del gasto publicitario en GB, dijo que los clientes no redujeron su gasto de publicidad.

Gran parte va a depender de la confianza de los consumidores y de las firmas. Las búsquedas en Google de “recesión” tuvieron un aumento considerable en Reino Unido tras el referendo, mientras que las encuestas que se realizaron rápidamente sobre la confianza de empresas y consumidores mostraron deterioro en un momento de alta incertidumbre política.

Esas imágenes pueden ser inconstantes. El FT continuará con su seguimiento al panorama económico hasta que estén disponibles los datos oficiales.

BARÓMETRO DE LA GENTE

El barómetro de la gente común de Inglaterra es el único minorista que publica cifras semanales de venta. Estos son los primeros datos duros de gasto después de la votación y muestran que el ritmo de crecimiento se desaceleró.

En la semana de la votación, las ventas subieron 7.3 por ciento en comparación con 2015. La siguiente semana solo aumentaron 2.1 por ciento comparados con 2015. Esta es una marcada desaceleración, pero la imagen se complica porque el minorista empezó sus ventas de verano la semana anterior. Waitrose, la tienda de abarrotes de gama alta de John Lewis, tuvo una caída de ventas de 2.8 por ciento año con año. Señal para el crecimiento: mala. Razón para ser cautelosos: los datos de John Lewis no siempre reflejan el mercado minorista general.

Afluencia. Los indicadores de afluencia miden el número de personas que visitan las tiendas, lo que ofrece una guía de qué tan dispuestos están a gastar. Los datos muestran una fuerte desaceleración después del voto, a lo que le siguió una ligera recuperación.

Springboard, compañía de datos de tiendas minoristas, reportó que la afluencia en calles comerciales cayó 11 por ciento año con año el martes y el miércoles tras la votación, antes de recuperarse ligeramente durante el fin de semana. El tráfico cayó 5.7 por ciento el fin de semana después de la votación. Señal de crecimiento: mala. Razón para ser cautelosos: el número de personas que visitan las tiendas no se traduce directamente a la cantidad de dinero que gastan.

Subasta residencial. Las subastas donde se compra y vende rápidamente propiedades ofrece una imagen oportuna de la demanda. Las primeras señales son débiles.

Después de que mayo fue bueno, el número de lotes ofrecido fue 21 por ciento superior al mismo mes de 2015, la actividad se desaceleró, de acuerdo con Essential Information Group, que recopila los datos de las subastas. Las primeras señales —con catálogos de subastas para julio— son que los lotes para venta serán 10 por ciento más bajos que en 2015. Señal para el crecimiento: mala. Razón para ser cautelosos: las subastas por su naturaleza son propiedades que tienen que venderse. Los propietarios pueden darse el lujo de esperar.

Turismo. Las reservaciones de vuelos son un indicador sobre el interés en el extranjero para viajar a Gran Bretaña, y ofrece una guía de la demanda futura para hoteles y otros servicios turísticos. El interés aumentó desde que cayó el valor de la libra.

ForwardKeys reporta que el número de reservaciones de vuelos para Reino Unido fue 9.4 por ciento más alto entre el 24 de junio y el 2 de julio de este año que durante el mismo periodo de 2015. Esto se compara con la ausencia de crecimiento de las reservaciones de vuelos en mayo. Señal para el crecimiento: sólida. Razón para ser cautelosos: las reservaciones de vuelos internacionales solo ofrecen una guía de los visitantes extranjeros y no señala la cantidad de dinero que van a gastar.

Nuevos empleos. Los anuncios en línea de las ofertas de empleo pueden responder rápidamente al cambio de circunstancias económicas y dar un indicio temprano de la disposición para contratar. Los datos sugieren que las firmas dan marcha atrás. En la semana anterior al referendo se anunciaron casi 1.5 millones de empleos, casi el mismo número que la misma semana de 2015, de acuerdo con la consultora CEB TalentNeuron. Después del 23 de junio el número se redujo a cerca de 820 mil, en comparación con 2015. Señales de crecimiento: preocupantes. Razones para ser cautelosos: esta es una imagen en bruto y temprana del mercado. Gran parte dependerá de que se disipe el golpe.

Búsquedas de Google. La información que busca la gente en línea en la privacidad de sus hogares puede dar una ventana instantánea sin filtros de las preocupaciones. La palabra “recesión” ahora está claramente en la mente del público, lo que puede tener un impacto en las decisiones de gasto.

Las búsquedas en Google para la palabra se dispararon sustancialmente en Reino Unido después de la votación. Sin embargo, se asentaron a un volumen más habitual a la semana. Señales para el crecimiento: neutral. Razón para ser cautelosos: hay un fuerte debate sobre la correlación entre las búsquedas de internet y los indicadores económicos.

Información adicional de John Lewis, Emily Cadman, Gemma Tetlow y Sarah O’Connor.