Economía global, en un frágil equilibrio

El planeta se tambalea entre la recuperación  y una tercera etapa de la crisis, consideran los principales expertos que asisten al foro de Davos.
El logotipo del encuentro entre especialistas, empresarios y gobiernos.
El logotipo del encuentro entre especialistas, empresarios y gobiernos. (Especial)

Davos

La economía del planeta se encuentra en un precario equilibrio entre la continuación de la recuperación y una tercera etapa de la crisis financiera, de acuerdo con los principales economistas que asisten al Foro Económico Mundial en Davos.

Los dos resultados tan contrastantes destacan la incertidumbre que rodea el panorama mundial en 2016, en medio de los temores por la desaceleración en China, el desplome de los precios de las materias primas y los altos niveles de deuda corporativa con denominación en dólares en las economías emergentes.

Los economistas dicen que la inestabilidad amenaza con empeorar la vulnerabilidad de los hogares y las empresas, que ya respondían a los cambios tecnológicos disruptivos.

El dilema que enfrentan los economistas se demostró en la última actualización que realizó el Fondo Monetario Internacional sobre su Panorama Económico Mundial.

Si bien su pronóstico central es relativamente optimista, donde se espera que el crecimiento aumente modestamente en 2016 y 2017, también redujo sus proyecciones de expansión y reconoció severos riesgos de caídas.

Maurice Obstfeld, jefe economista del FMI, dijo que los mercados financieros, que se sacudieron por la volatilidad desde que empezó el año, exageraron su reacción, pero también reconoció que “les espera un ajuste difícil a los mercados emergentes”.

Algunos de los economistas de gran renombre en los Alpes suizos se mostraron notablemente pesimistas esta semana, piensan que ese ajuste será más difícil de lo que espera el pronóstico central del Fondo Monetario Internacional.

Al señalar que “la tercera etapa del superciclo de deuda parece estar sobre nosotros”, el profesor Kenneth Rogoff, de la Universidad de Harvard, dijo: “Cualquiera que todavía diga que ‘esta vez es diferente’ para China, tiene la cabeza metida en la arena”.

Richard Baldwin, profesor de economía internacional del Instituto Universitario de Altos Estudios Internacionales en Ginebra, dijo: “Hay una serie de vulnerabilidades que individualmente pueden sugerir problemas y desaceleraciones, no una crisis con ‘C’ mayúscula. Pero estas vulnerabilidades se pueden fusionar en una nueva crisis”.

De acuerdo con el profesor Michael Spence, de la Escuela de Negocios Stern de la  Universidad de Nueva York, galardonado con el premio Nobel: “Es una situación mundial frágil y en deterioro con pocas medidas efectivas en camino para contrarrestarlas”.

El profesor Bob Shiller, de la Universidad de Yale, y también premio Nobel, advirtió que las recientes caídas en los mercados financieros tienen una importancia especial.

“Hay algo más en este evento que la relevancia habitual y… un riesgo considerable de más caídas similares”, dijo.

Si bien reconocen la posibilidad de algo peor, un grupo de economistas del mismo tamaño se consuelan con la tasa todavía saludable de crecimiento en China. Esperan una mayor desaceleración en la tasa de expansión de China. Paul Sheard, jefe economista de la agencia calificadora Standard & Poor’s, dijo que un resultado de 6.3 por ciento de crecimiento en China este año todavía es positivo.

“No nos dejemos llevar”, dijo Sheard. “Un crecimiento real del PIB de 6.3 por ciento este año es el equivalente a alrededor de un crecimiento de 14 por ciento en 2009, en términos del tamaño del incremento en el PIB mundial”.

Otro ganador del premio Nobel, el profesor Christopher Pissarids, de la Escuela de Economía de Londres, dijo que debe ayudar el hecho de que las alzas de las tasas de interés en Estados Unidos se telegrafiaron por tanto tiempo.

Mientras tanto, China “todavía crece razonablemente bien y el gobierno parece estar preparado para ayudar a un reajuste hacia una menor tasa de crecimiento”.

El profesor Ian Goldin, de la Universidad de Oxford, señaló otra razón para no esperar que el mundo entre en recesión.

“La economía mundial actualmente es mucho más resistente de lo que fue en las últimas décadas, gracias a una serie de motores de crecimiento. La  India crece, mientras China se desacelera, y los dos mantienen una expansión a tasas sin precedentes en las economías avanzadas”, dijo.

Si el panorama general de la economía global se tambalea entre resultados divergentes, los hogares y las empresas también sufren con la posibilidad de un cambio aún más rápido.

El profesor Ned Phelps, de la  Universidad de Columbia, otro ganador del premio Nobel, dijo: “Los temores de que las nuevas tecnologías puedan trastornar más las economías avanzadas todavía no se ven como una amenaza para la confianza empresarial, pero son un motivo de preocupación”.

EL DATO

6.3%: Crecimiento de la economía china durante 2015, lo que aún es positivo para las finanzas globales, según resalta Paul Sheard, jefe economista de la agencia calificadora Standard & Poor’s.

3.4%: Previsión de crecimiento para 2016 que reveló el martes pasado el Fondo Económico Mundial, esto es 0.2 por ciento menos que en su última proyección.