EU, con ventaja en la era de la inteligencia artificial

Firmas estadunidenses y chinas se preparan para quitarle el liderazgo a japonesas y alemanas, que dominan la tradicional robótica industrial.
EU y China se preparan para quitarle el liderazgo a Japón y Alemania, que dominan el sector tradicional de robótica industrial.
EU y China se preparan para quitarle el liderazgo a Japón y Alemania, que dominan el sector tradicional de robótica industrial. (Shutterstock)

San Francisco y Tokio

La creciente inversión en inteligencia artificial le da una ventaja temprana a Estados Unidos en la carrera mundial para dominar la nueva era de la robótica, de acuerdo con los inversores y expertos en una industria que se prepara para estar entre las de mayor importancia estratégica en las próximas décadas.

Los recientes avances en la inteligencia artificial, en particular en una técnica que se conoce como aprendizaje profundo, cambiaron la robótica de su mercado principal industrial a áreas como la de los coches de autoconducción, lo que alimenta el debate sobre los beneficios y las amenazas que plantea la llegada de los robots.

A medida que la tecnología se extiende para tener un alcance más allá de las líneas de producción en las fábricas, EU y China se preparan para quitarle el liderazgo a Japón y Alemania, que dominan el sector tradicional de robótica industrial.

Las inversiones en el sector en EU aumentaron más del doble en el último año, para alcanzar 587 millones de dólares (mdd), de acuerdo con la firma de investigación de capital de riesgo CB Insight. Esto ayuda a impulsar un crecimiento global de 17 por ciento al año, de acuerdo con el grupo de investigación IDC, que proyecta que el mercado de robots crecerá casi el doble, para pasar de 71 mil mdd a 135 mil mdd en 2019.

“Las cosas más interesantes están en Silicon Valley o en Estados Unidos”, dijo Dmitry Grishin, un empresario de internet e inversor ruso que recaudó un fondo de 100 mdd para invertir en startups de robots y otro tipo de hardware. Ya que los robots de bajo costo se mueven cada vez más a usos para los consumidores y negocios, como los drones, la experiencia de fabricación de hardware que tiene China le ayudará a ser un participante más importante, dijo.

La creciente demanda de Pekín para la automatización mientras trata de abrirse camino en la cadena de valor de fabricación también impulsó los esfuerzos para construir un sector local de robótica. Sin embargo, la mayoría de los ejecutivos de la industria dice que a China le tomará años lograr igualar la tecnología de las empresas de Japón y de los otros fabricantes establecidos.

La amenaza de las nuevas tecnologías de inteligencia artificial y de la nube desataron una lucha entre los participantes establecidos para no quedarse atrás. Fanuc, de Japón, el mayor fabricante de robots industriales del mundo, anunció planes para conectar sus 400 mil máquinas instaladas hacia finales de este año para recopilar datos acerca de sus operaciones y mejorar su desempeño.

La ventaja de fabricación de Japón frente a EU debe mantener su delantera en los robots industriales, dijo Junichi Hasegawa, director de estrategia de Preferred Networks, compañía japonesa de aprendizaje profundo que cuenta con Fanuc —cuyas máquinas siempre se pintan de un amarillo brillante— entre sus inversores. “No podemos luchar con la información almacenada en la nube, pero los robots amarillos están en todo el mundo y reúnen datos. Si te preguntas si Google puede hacer lo mismo, la respuesta es no”, dijo.

Si bien firmas estadunidenses de internet como Google y Facebook lideran la inversión en el aprendizaje profundo, Silicon Valley tiene un auge más amplio de startups de inteligencia artificial y robótica. La caída de los precios de los componentes, gracias al aumento de los smartphones, logró que fuera más barato iniciar una empresa de robótica, dicen los inversores.

Los llamados robots inteligentes juegan a favor de las fortalezas de EU a través de las nuevas tecnologías y la cultura de software, dijo.

“En esencia, esas compañías tienen que ser empresas con visión artificial que puedan mejorar a medida de que obtienen más datos”, dijo Chris Dixon, socio de Andreessen Horowitz.