EU busca exportar crudo en un mercado temeroso

Ahora que el exceso de oferta ahoga las transacciones mundiales, otra ración de hidrocarburos está en camino.
Los yacimientos en el sur de Estados Unidos.
Los yacimientos en el sur de Estados Unidos. (Shutterstock)

Nueva York y Londres

La semana pasada Estados Unidos publicó las normas que rigen las exportaciones de petróleo, una acción que le permitirá a los productores texanos ser más competitivos frente a sus rivales de Medio Oriente a través de la venta de más producción al extranjero. Más empresas recibirán autorización explícita para la exportación de condensado, un tipo de petróleo en el extremo más ligero del espectro de densidad, dijo la Oficina de Industria y Seguridad de EU (BIS, por su sigla en inglés).

La cantidad de petróleo estadunidense que salga de los muelles en Houston y Corpus Christi tendrá enormes implicaciones para el mercado petrolero ahora que los precios se encuentran cerca de 50 dólares por barril. El anuncio puede inyectar volumen agregado al mercado global, que ya tiene un superávit de más de un millón de barriles diarios.

Desde mediados de la década de los 70 EU prohibió casi todas las exportaciones de petróleo crudo. El anuncio de la semana pasada define la cantidad de procesamiento por la que tiene que pasar el petróleo antes de que ya no sea considerado crudo, sino un producto refinado que puede exportarse libremente. El texto señala que el criterio que se emitió anteriormente será solo para un pequeño grupo de compañías a través de resoluciones particulares.

La declaración aplica a todo los tipos de crudo, pero en la práctica únicamente el condensado ultraligero se exportará bajo los reglamentos, dicen los expertos.

Sin embargo, la producción de condensado estadunidense es significativa, ya que se encuentra en alrededor de 640 mil barriles diarios. La consultoría RBN Energy espera que crezca a un millón 800 mil barriles diarios para 2020.

"Cada paso hacia la liberalización de las exportaciones es otro factor a la baja en el mercado mundial de petróleo", dice Ed Morse, director de investigación de commodities de Citigroup.

Las refinerías estadunidenses tienen un apetito limitado para el condensado, lo mezclan con petróleos más pesados para procesarlo en combustibles. Varias empresas también construyen plantas sencillas llamadas splitters (separadores) para convertir el condensado puro en productos como nafta, una materia prima petroquímica.

Las directrices gubernamentales permitirán que las empresas de energía exporten condensado que se procesó por una unidad más simple y barata llamada estabilizador, que puede instalarse en un campo petrolero.

Jake Dweck, socio de la firma de abogados Sutherland y experto en políticas de exportación petrolera, dice que los nuevos lineamientos demuestran que "la Casa Blanca de Obama le dio luz verde a las exportaciones de condensado procesado bajo el ámbito de la ley vigente".

Los analistas no están seguros de cuánto condensado estadunidense entrará ahora al mercado mundial. Desde las resoluciones privadas del año pasado, las exportaciones de condensado de EU son modestas, no más de 25 mil barriles diarios, muestran los datos de la Administración de Información de Energía (FIA, por su sigla en inglés).

BHP Billiton, un gran productor en el campo de esquisto de Eagle Ford, en Texas, vendió un cargamento de petróleo ultraligero a Vitol y le ofreció a la comercializadora una indemnización contra cualquier acción legal, de acuerdo con los operadores.

Vitol envió el petróleo a una refinería en Suiza, de la que es copropietaria junto con Carlyle, el grupo de capital privado, que le permitió probar el condensado y la mezcla con otros grados de crudo.

En el mercado mundial de condensado, EU tendrá que competir en los mercados asiáticos con exportadores como Arabia Saudita, Qatar y Australia. La producción mundial de condensado llegará a 7 millones 800 mil barriles este año, estima la Agencia Internacional de Energía.

Platts, el grupo de información de materias primas, informó esta semana que las refinerías de Corea del Sur planean importar más condensado estadunidense para diversificar el suministro, a pesar de que el costo de embarque desde Estados Unidos es de cinco dólares por barril, frente a 1.50 dólares desde Qatar.

David Fyfe, director de investigación de Gunvor, una casa comercial con sede en Ginebra, dice: "Tengan en cuenta que hay un exceso de oferta en este momento de materias primas ligeras y dulces. Pero si el precio es adecuado, entonces la gente lo comprará".

Otra restricción en las exportaciones es la logística. Citi estima que ahora solo hay capacidad de exportación para el condensado de unos 200 mil barriles diarios en EU, aunque puede ampliarse a un millón para finales de año.

Las exportaciones reales probablemente serán de 230 mil barriles diarios este año, porque las refinerías domésticas y splitters absorberán el resto del suministro, dice Sandy Fielden, de RBN Energy.

Las ventas al extranjero de condensado pueden pesar a la baja en el petróleo por otra razón: pueden darle a los perforadores estadunidenses, cortos de dinero, "una nueva vida que más allá del débil mercado de petróleo crudo e interferir en los últimos planes de Arabia Saudita para paralizar la producción estadunidense", escribe Citi.

Las nuevas directrices gubernamentales no revocan la ley que restringe las exportaciones de crudo sin refinar.

"Si se permiten las exportaciones directas de crudo porque la producción de crudo ligero sobrepasa al sistema de refinación doméstica, todavía es un tema vivo", dice Jason Bordoff, director fundador del Centro de Políticas Energéticas Globales de la Universidad de Columbia.