Cameron afronta con serenidad el referendo

Insiste en que se mantendrá aun si gana el voto por salir, pero ministros conservadores se muestran escépticos.
El primer ministro en un evento en la Universidad de Birmingham.
El primer ministro en un evento en la Universidad de Birmingham. (Andrew Yates/Reuters)

Londres

De acuerdo con sus amigos más cercanos, David Cameron no “tendrá una noche oscura del alma”. Lo que está muy bien, dado que puso el futuro de su país en la Unión Europea, la unidad de su partido conservador y su propia carrera en peligro en un referendo que admite será “muy ajustado”.

“Nadie sabe lo que va a pasar”, admite, le da un sorbo a su café que se encuentra en una taza de “in” (dentro) en su estudio en Downing Street. Pero insiste en que duerme muy bien antes de las votaciones de este jueves y que mantiene la lucha hasta el final. “Espero verme animado y alerta”, dice. “Trabajo muy duro”.

Cameron insiste en que no se arrepiente del llamado al referendo sobre Europa que hizo en 2013, aunque en realidad lo obligaron los parlamentarios conservadores cada vez más inquietos mientras observaban con ansiedad al Partido de la Independencia de Reino Unido de Nigel Farage.

“Al final, hay que hacer y responder la pregunta”, dice en una entrevista con Financial Times. “Europa cambió mucho desde la década de los 70. Si no es ahora, tendremos que hacer esto en el futuro”.

El primer ministro tampoco se arrepiente de retrasar la votación hasta después de su segundo mandato. “Quería seguir adelante con esto porque siempre habrá un susto por el brexit”, dice, al referirse a la incertidumbre económica sobre el resultado.

Cameron insiste en que se quedará como primer ministro si pierde, aunque muchos parlamentarios conservadores comparten la opinión de Ken Clarke, el ex canciller conservador, de que “no durará ni 30 segundos” si el país vota por salir.

Dice que el resultado está “en las manos de la gente”, pero como era de esperar, quiere enfocarse en lo que va a suceder después de una votación por permanecer, cuando espera reafirmar rápidamente su autoridad tanto en Westminster como en Europa.

“En lo que a mí respecta, este referendo resolverá el asunto”, y le advierte a los parlamentarios conservadores euroescépticos que acepten el resultado y no continúen con su lucha en la misma guerra. “Creo que de una u otra manera será decisiva. Gran Bretaña no querrá pasar por esto de nuevo. Por el otro lado, si votamos por salir, esto realmente es irreversible”.

En el caso de que gane el voto por permanecer, seguirá en su intento por fortalecer su posición, sacudida por las luchas internas entre los conservadores sobre Europa, con la promesa de que será generoso con el lado perdedor. “Los partidos políticos son equipos, iglesias grandes”, dice, mezcla sus metáforas. “Tienes que colocar a tus mejores jugadores en el campo, tienes que unir a los partidos. Ha sido muy difícil, muy duro. Pero los referendos siempre son difíciles”.

Tiene una “estrategia de oportunidades de vida” —una serie de políticas para impulsar la movilidad social— lista para poner en marcha y planea una votación para renovar la fuerza de disuasión nuclear Trident, algo que unirá al partido conservador. El mensaje que tiene para sus miembros del parlamento es: “Seguir adelante”.

Cameron también viajará a Bruselas el próximo martes a una cumbre de la Unión Europea para examinar las entrañas del referendo. Afirma que el voto de permanecer fortalecerá su figura en Europa, con una mayor capacidad para promover la agenda británica.

Dice que impulsará nuevos acuerdos comerciales y una nueva cooperación en la lucha contra el terrorismo —Gran Bretaña tendrá la presidencia el próximo año—, así como una reforma económica más amplia.

“La reforma no termina el 23 de junio”, dice. “Somos los reformadores. La reforma termina si salimos, no solo para nosotros, sino para nuestros amigos en europeos que quieren que nuestra voz se escuche en Europa”.

Si Cameron mantiene a Gran Bretaña en la Unión Europea, lo felicitarán con cautela en Bruselas. Algunos temen que otros exigirán sus propios acuerdos especiales y realizarán sus propios referendos. Si pierde, la atmósfera será glacial.

El primer ministro insiste en que la votación del brexit no llevará a la desintegración de la Unión Europea. “No creo que si salimos vamos a ver que de repente Dinamarca o los Países Bajos hagan lo mismo”, dice.

Pero agrega: “Creo que nuestra salida tendría un efecto enorme y malo en el resto de la UE”.

La respuesta de Unión Europea será profundizar la integración y convertirse más un “proyecto político”, dice. “No solo sería perjudicial para nosotros mismos, sino también para el tipo de Europa que queremos”.

¿El primer ministro debe asumir algo de la culpa por el hecho de que los votantes británicos no estén tan convencidos de los méritos de pertenecer a la Unión Europea?

Hay algunas personas en Bruselas que desearon que Cameron hubiera empezado a contrarrestar el problema desde antes. Martin Selmayr, jefe de gabinete del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, recientemente comentó en tono de broma que los discursos de Cameron lo hicieron ver como “un contendiente por el Premio Carlomagno”. ¿Su entusiasmo por Europa no vino un poco tarde?

“No acepto eso”, dice. “Yo digo que mi posición ha sido la misma a lo largo de mi carrera política. Siempre dije que el mejor resultado para Gran Bretaña es permanecer como una parte de una reformada Unión Europea. No hubo cambios de última hora”.

Pero su visión sobre la Unión Europea cambió durante su tiempo como primer ministro en un aspecto: ahora considera que la idea de que 28 países trabajen juntos —por ejemplo, para imponer sanciones a Rusia— es una parte importante de la seguridad de Gran Bretaña.

“La OTAN es la base de nuestra seguridad, pero la  Unión Europea tiene un papel cada vez más importante y valioso en el intercambio de información sobre el terrorismo, delincuentes y fronteras” dice.

El equipo de Cameron admite que está nervioso, pero un aliado insistió en que el primer ministro prevalecerá. “Su legado será que sacó a la economía del filo del abismo, logró mantener a Escocia en la unión y mantuvo a Gran Bretaña en la Unión Europea. Solo espera y verás”.