‘Ciberataque’ lleva a Sony Pictures a cambiar su guión

Kenichiro Yoshida, con fama de “despiadado”, será el responsable de la relación entre Tokio y la unidad de entretenimiento.
La entrada a las instalaciones de la productora en California.
La entrada a las instalaciones de la productora en California. (Mario Anzouni/Reuters)

Tokio

La política de no intervención de Sony en su división de entretenimiento está a punto de cambiar.

Como consecuencia del ataque cibernético masivo que se desplegó en el estudio cinematográfico de Sony en EU, se hizo un extraño silencio en la oficina de Tokio, Japón. Kazuo Hirai, presidente ejecutivo de la empresa electrónica nipona, no hizo ningún comentario y toda la comunicación externa se dejó a Sony Pictures en Estados Unidos.

El consenso directivo apuntaba a que se trataba de un “problema estadunidense” que se maneja mejor localmente.

Pero parece que la relación de no intervención entre Sony y su división de entretenimiento cambiará. Y un hombre que va al grano, Kenichiro Yoshida, el nuevo director financiero del grupo, es el responsable del cambio, de acuerdo con personas familiarizadas con el asunto.

Con la fama de haber tomado las decisiones difíciles para solucionar los problemas del negocio de electrónica de Sony, su objetivo es endurecer la supervisión y los controles de riesgo del grupo para Sony Pictures Entertainment y para las mil 300 unidades de su imperio en expansión, dice la gente.

Desde que Sony compró el negocio cinematográfico estadunidense en 1989, Sony Pictures se maneja de manera independiente y los ejecutivos de Tokio pocas veces intervienen en el proceso de creación de películas, un ámbito más allá de su experiencia central.

Parece que esa autonomía se mantendrá incluso después de que hackers se infiltraron en los sistemas informáticos de Sony el mes pasado y dieron a conocer materiales embarazosos, que incluyen los detalles de los salarios de los ejecutivos, guiones de películas no filmadas, contratos sensibles y correos electrónicos en los que Amy Pascal, copresidenta del estudio, hablaba sobre los actores y por los que la ejecutiva debió disculparse por sus comentarios.

El miércoles pasado, una nueva amenaza de los hackers provocó que las cinco cadenas de salas de cine más grandes de EU decidieran no proyectar la película The Interview (La entrevista) de Sony, una comedia sobre el intento de asesinato del líder norcoreano. Después, Sony Pictures Entertainment canceló el estreno de la cinta en EU.

Sin embargo, funcionarios de Sony dicen que los ejecutivos de Japón reciben información de manera regular y actualizaciones de los desarrollos de EU. Además, todos los empleados en Tokio reciben recordatorios actualizados sobre los riesgos de seguridad cibernética. Los directores discutieron a detalle el ciberataque en una reunión de la junta de administración, junto con otros problemas con mayor prioridad en la lista, dice una persona familiarizada con las discusiones.

Los ejecutivos expresaron su apoyo a Pascal y Michael Lynton, el consejero delegado de Sony Entertainment, y su “confianza” en la capacidad para manejar la situación, agregó la persona.

Los analistas dicen que la reticencia de Sony a discutir el tema públicamente no debe sorprender, si se considera la complicada naturaleza del ataque, al que la Casa Blanca llamó “un grave asunto de seguridad nacional”. Los funcionarios de Sony también señalan que sería prematuro hablar del asunto antes de que se complete la investigación por parte de las autoridades estadunidenses y la investigación interna.

Ya que el grupo espera una pérdida neta anual de 230 mil millones de yenes (mil 900 mdd) este año, tiene problemas más urgentes que abordar, como la reestructuración de su negocio en problemas de smartphones. Incluso dentro de la división cinematográfica, la cancelación de una película de 42 millones de dólares pesa contra los ingresos totales de más de 8 mil mdd del año pasado.

Un ejecutivo de Sony dijo: “La mayor parte de los problemas que enfrenta la compañía son en la división de electrónica y una mayor proporción de energía se gastará en eso”.

Sin embargo, los analistas advierten que los costos de los ataques cibernéticos crecerán. Retirar una cinta de su estreno en las salas de cine y otros incumplimientos contractuales tendrán un costo de 100 millones de dólares.

Mark Rasch, ex fiscal federal de delitos cibernéticos, estima que el costo adicional por la contratación de abogados e investigadores forenses es de 1 mdd. Por lo que Sony enfrenta riesgos potenciales de responsabilidad civil de sus empleados, molestos con la publicación de información privada, incluyendo los números de seguridad social de EU.

“Sony puede soportar esto”, dice Rasch. “Esto no pone en peligro la existencia de Sony. Pero es un ataque serio y devastador para su reputación e imagen”.

Antes del ataque cibernético, Sony empezó a tomar medidas para fortalecer los controles financieros en su división de música y cine. Después de la presión del activista Dan Loeb el año pasado, la empresa aumentó la divulgación de los resultados financieros en sus negocios de entretenimiento y también implementó una reducción de costos de amplio alcance, que incluyó despidos.

Hirai busca aumentar el diálogo entre los negocios de electrónica y de entretenimiento de la compañía, especialmente porque la estrategia de crecimiento de Sony depende más de la integración de contenido, que incluye juegos, programas de televisión, películas y música.

Ahora Yoshida, con su reputación de “directo” y “despiadado” cuando se trata de alcanzar los objetivos, busca acelerar esa tendencia, de acuerdo con personas familiarizadas con la forma de pensar de Sony.

Damian Thong, analista de Macquarie, espera un “endurecimiento en los procedimientos de manejo de riesgos, aprobación y supervisión”, se espera un mayor escrutinio sobre las películas que lanzará el estudio.