Apple Pay y los bancos, queridos enemigos

El director ejecutivo de JP Morgan trabaja con la firma tecnológica para afinar las transacciones.
Las oficinas de la empresa financiera.
Las oficinas de la empresa financiera. (Mark Lenniham/AP)

Mantén a tus amigos cerca y a tus enemigos aún más, aconsejó Don Corleone. Al ver que Silicon Valley quiere entrar al negocio de los pagos, Jamie Dimon planea trabajar con ellos. El director ejecutivo de JP Morgan espera que haya suficientes ganancias para todos.

La llamada revolución de los pagos —cuando los teléfonos y otros gadgets pueden usarse para pagar reemplazando al efectivo o las tarjetas de crédito— tiene que pasar antes de que nadie obtenga su tajada. Pero esto no será barato. Se informó que al unirse a la red de Apple Pay, los bancos estuvieron de acuerdo en darle a la firma de tecnología entre 15 y 25 puntos base (un punto base equivale al 0.01%) de descuento sobre sus comisiones para tarjetas de crédito, una décima parte del total.

El débito y las compras con tarjeta de crédito en Estados Unidos fueron de 4.1 millones de millones de dólares en 2013, de acuerdo con el Nilson Report. Así que perder esos puntos base le dolerá a los bancos, que están luchando por aumentar las ganancias, a menos que la llegada de Apple Pay aumente el número de transacciones. Apple cuenta con 800 millones de usuarios activos de iTunes y ha vendido 500 millones de iPhones, mientras que el sistema Android está en mil millones de dispositivos.

Los pagos móviles solamente representa 7% del total de las transacciones en tiendas en Estados Unidos, de acuerdo con Janney Research. Los bancos no han podido construir una tecnología convincente. Apple tiene la experiencia tecnológica, el reconocimiento de marca y los dispositivos. Un sistema token de seguridad protegerá los datos personales y se espera que haga las transacciones móviles más seguras que con tarjeta de crédito. Reducir los costos por fraude podría ayudar a los bancos a compensar los descuentos a Apple.

Apple también necesita a Wall Street. No tiene ganas de estar sujeto a regulaciones como un gran banco. Seguramente eso es lo que Don Corleone quiso decir con lo de los enemigos cerca.