Ante optimismo, Yellen se aferra a la prudencia

La expansión sólida del PIB en EU y la recuperación constante del mercado laboral parecen insuficientes para un alza de tasas.
La presidenta del banco central de Estados Unidos.
La presidenta del banco central de Estados Unidos. (Yuri Gripas/Reuters)

Washington

Es probable que este miércoles la Reserva Federal de Estados Unidos deje sin cambios las tasas de interés a corto plazo, ya que Janet Yellen aplica un enfoque supercauteloso frente al sólido crecimiento del producto interno bruto y la recuperación constante del mercado laboral.

En septiembre, Yellen dijo que la recuperación del mercado laboral tenía más espacio que recorrer antes de que el banco central tuviera que intervenir y endurecer la política monetaria. Parece que ese veredicto se va a sostener en la reunión de este mes, cuando se espera que el banco central mantenga sin cambios el rango objetivo para las tasas de interés a corto plazo a su nivel actual de 0.25-0.5 por ciento.

Los inversionistas buscarán pistas en la declaración adjunta sobre cómo la Fed puede determinar el alza de las tasas en diciembre. Como están las cosas, los mercados le toman la palabra a los responsables de las políticas, como Bill Dudley, de la Reserva Federal de Nueva York, cuando dicen que es probable que se dé un movimiento antes de que termine el año si el crecimiento se mantiene en ese camino.

Al ver hacia el próximo año, los inversores seguirán estrechamente el debate entre los responsables de las políticas con respecto a qué tan bajo pueden permitir que caiga el desempleo después de que Yellen hablara tentativamente sobre los beneficios de manejar una economía de “alta presión”. Eso tendrá una relación con el ritmo que se espera para los incrementos de las tasas que se esperan para el próximo año.

¿Qué dirá la declaración de la Reserva Federal de esta semana?

Yellen mantendrá la mayor cantidad posible de responsables políticos dentro de la posición de la Fed. Eso probablemente significa que no tomarán una decisión este miércoles, pero se van a mantener firmemente en el camino hacia un segundo incremento de las tasas, lo más probable en diciembre. Una forma de dar esa señal en la declaración posterior a la reunión será mantener una versión del lenguaje que se presentó en septiembre, que se “fortaleció” el argumento para un incremento.

A diferencia del año pasado, cuando la Reserva Federal de EU declaró de forma efectiva en octubre que el movimiento probablemente se presente en diciembre, parece que el banco central se inclina menos a dar una guía con un calendario específico. Eso se debe en parte a que los mercados probablemente estén listos para un movimiento el 14 de diciembre; CME Group estima que los operadores ven una probabilidad de 70 por ciento de un alza.

Pero hay acontecimientos que pueden intervenir. Si Donald Trump gana las elecciones de la próxima semana le puede dar un duro golpe a los mercados, lo que va a llevar a un estado de ánimo de más cautela en la Fed.

¿Y entonces?

La Fed probablemente mantenga su dirección a los mercados hacia incrementos adicionales y graduales, pero tendremos que esperar hasta la reunión de diciembre para tener un nuevo conjunto de pronósticos para eventuales incrementos de las tasas.

Un debate clave es qué tan relajados se sienten los responsables de las políticas respecto a la posibilidad de que el desempleo caiga por debajo de la tasa a largo plazo, un tema que se debatió en la reunión de 20 y 21 de septiembre. Algunos funcionarios temen que si la tasa de desempleo cae muy por debajo de las estimaciones que tiene la Reserva Federal a largo plazo (actualmente es de 4.8 por ciento) en comparación con la última tasa de desempleo de 5 por ciento, entonces el banco central probablemente tendrá que realizar un fuerte endurecimiento y empujar la economía a la recesión. Otros argumentan que con las bajas expectativas de inflación y el mal crecimiento, esto no es un verdadero peligro.

Yellen le dio más sabor al debate el mes pasado al hablar sobre los beneficios de una economía de alta presión, en la que una demanda robusta y un sólido mercado laboral ayuden a reparar algunos daños que ocasionó la Gran Recesión, por ejemplo, al aumentar la inversión, elevar la productividad y atraer a la gente a la fuerza laboral.

¿Cuál es el significado de eso?

Algunos interpretaron las palabras de Yellen como un guiño hacia los responsables de las políticas que quieren ser, incluso, más graduales al elevar las tasas mientras buscan generar un mercado laboral lo más estrecho posible.

Sin embargo, Yellen parecía decididamente cautelosa respecto a los méritos de una estrategia de alta presión, y sin duda no parece dispuesta a permitir que la inflación supere el objetivo de la Fed en su búsqueda de esas condiciones ventajosas.

John Faus, director de Centro de Economía Financiera de la Universidad John Hopkins, dijo que no siente un cambio de estrategia en el discurso de Yellen. “Parecía más una justificación para el mismo camino gradual que un cambio”, dijo.

Es más, no parece que exista un enfoque de consenso en la Fed para una estrategia de alta presión, dado el importante número de responsables de políticas que ondean activamente la bandera de tasas más altas. La Reserva Federal también enfrenta a los republicanos en el Congreso, quienes están convencidos de que se empieza a crear una burbuja financiera y se han vuelto demasiado informales sobre los riesgos de la inflación.