Acusan de malversar fondos a juez que preside el juicio contra Batista

Flávio Roberto de Souza está acusado de quedarse con 360 mil dólares de un narco.
El empresario acusado de uso ilegal de información privilegiada.
El empresario acusado de uso ilegal de información privilegiada. (Ricardo Moraes/Reuters)

Sao Paulo

El histórico juicio por uso de información privilegiada contra Eike Batista, anteriormente el hombre más rico de Brasil, sufrió su mayor revés después de que se acusó por malversación de fondos al juez que presidió el caso.

El lunes, los fiscales presentaron acusaciones formales contra el juez Flávio Roberto de Souza por hacer falsas declaraciones y malversar el dinero que se le incautó a un narcotraficante español en un caso aparte.

Entre abril del año pasado y febrero de este año, el juez Souza supuestamente tomó más de 360 mil dólares que estaban en poder de las autoridades para comprarse una camioneta Land Rover blindada y un apartamento en Río de Janeiro. El juez Souza no respondió   a las solicitudes de comentarios.

Las acusaciones son el último golpe contra el juicio por uso de información privilegiada de Batista, que inicialmente se consideró un punto de inflexión para el sistema de justicia de Brasil y los mercados de capital. Si se le declara culpable, Batista puede ser la primera persona en ir a prisión por uso de información privilegiada en Brasil.

Sin embargo, después de que inició el juicio en noviembre pasado, el juez Souza quedó bajo escrutinio en febrero cuando se le fotografió conduciendo un Porsche que se le confiscó a Batista. El mes pasado, el juez federal —quien se describe a sí mismo como un budista devoto— quedó fuera de todos sus casos.

Fue otro giro extraño en la espectacular caída en desgracia de Batista, el multimillonario más ostentoso de Brasil, quien se ubicó en la posición número siete en la lista de los hombres más ricos del mundo de la revista Forbes.

Desde entonces, los fiscales trabajan para volver a presentar cargos contra Batista ante un nuevo juez, quien se espera que inicie el juicio desde cero en algún momento de este año.

Batista inicialmente enfrentaba dos cargos por uso de información privilegiada y cuatro más por manipulación de mercado, conspiración criminal, engañar a inversionistas y falsa representación en relación con el colapso de su imperio de petróleo y minería en 2013. Sin embargo, los fiscales indicaron que esta vez pueden presentar menos cargos.

Entre otras acusaciones, los fiscales afirman que Batista utilizó Twitter para darle un impulso al precio de las acciones de su empresa petrolera, OGX, al alentar a sus seguidores a invertir en la compañía, mientras él en secreto vendía sus acciones. Batista negó cualquier delito.

El juicio se considera una prueba crucial para el estado de derecho en Brasil, donde los ricos y poderosos a menudo se benefician de una arraigada cultura de la impunidad.

Durante el año pasado, los fiscales también desempeñaron un papel destacado al desenterrar un supuesto plan de sobornos y fraude en Petrobras, la empresa petrolera estatal, que se cree es el mayor escándalo de este tipo en la historia de Brasil.