“Esto se veía venir”

Arturo Pérez Reverte sufre.  Está en México y sufre. Hace años que veía venir la violencia. Dice, en conversación con Carlos Puig  que cualquier lúcido que viera la desigualdad del país sabía lo ...
El Quijote de Pérez-Reverte.
El Quijote de Pérez-Reverte. (Especial)

Guadalajara

Vienes a la FIL a un evento interesante: Quijote, jóvenes, es una bonita propuesta.

No había podido venir, tenía mucho trabajo en Madrid.Pero esta vez con lo del Quijote sí, es una versión del Quijote aligerada, aliviada para jóvenes, para estudiantes. Una herramienta docente para profesores y merecía la pena. Lo hizo la Real Academia de la Lengua Española y he venido yo a presentarlo aquí.

Además la Academia quiso que fuera Guadalajara antes que en Madrid, donde se presentará hasta la semana que viene.

Cuando dicen versión aligerada ¿es en términos del lenguaje o en términos de extensión?

En términos de extensión. El Quijote está entero y ahí está, pero en los colegios donde se utiliza con los chicos, con los jóvenes y con algún lector poco cualificado, lo encuentra demasiado complejo con las historias, los cuentos, los relatos que inserta Cervantes. Eso a veces dificulta la lectura y la clase de lo que es la historia de el Quijote y Sancho Panza. La Academia decidió hacer, además de la versión del Quijote normal, una versión en la cual se eliminase, se podaran todos aquellos relatos marginales, complementarios, que no tienen que ver con la trama directa de Don Quijote y Sancho Panza. Me la encargaron para que sea una lectura corrida, una lectura sin dificultades. 

Tú hiciste la selección. Fue un zurcido invisible.

Yo la hice, organicé los cortes, me lo plantee como narrador, como novelista y como lector convencional. Qué me estorbaría. La cosa era que no se notara, porque hay antologías de El Quijote pero lo que no hay es que se leyera de forma corrida.

Lo he hecho con palabras del propio Cervantes, cuando ha habido que poner una frase para hilar dos bloques he utilizado el lenguaje cervantino también, he tomado su vocabulario con lo cual todo es armónico, todo es respetuoso. Y bueno esto es una herramienta, aunque es mejor leer El Quijote grande.

Hablemos un poco de España. En Milenio publicamos tu columna, está dura toda la situación.

Estoy duro yo, sabes qué es lo que pasa, me hago mayor, entonces ya me da igual. ¿Qué puede hacer un ministro de cultura si le llamo imbécil? No me puede hacer nada, ¿quitarme lectores?, no puede. España tieneWunos marcos institucionales sólidos, europeos, es decir, una policía que funciona, y la prueba que funciona la justicia es que se está persiguiendo a los malos, no hay impunidad. Lo que pasa es que es cierto que la clase política española es tan infecta como puede ser cualquier clase política, italiana, mexicana, o de cualquier lado.

Y hay seguir señalando desde cualquier tribuna lo que está sucediendo.

Pero hay una cosa que es evidente que es que la impunidad en el mundo se ha terminado. Las redes sociales han terminado con eso. Ahora ya el escudarse tras los mecanismos institucionales para proteger privilegios se acabó. Ahora las redes sociales hecha a la calle a la gente, en México se ha visto recientemente. Viene un mundo muy complejo también, y ahí es donde entra lo de El Quijote.

¿Por qué?

Porque cuando la gente estalla en la calle, lo cual es normal, cuando no hay una ideología, cuando no hay unos móviles morales o éticos que encuadren ese estallido se vuelve una revolución de rencor y revancha, no para construir sino para destruir aquello que se odia.Por eso, gente educada en ese Quijote, no digo este sino El Quijote en general, con los valores éticos, morales, de decencia, de honradez, de lucidez, permite que esos estallidos sean nobles, estén envueltos en un marco noble.

Por eso es tan importante la educación, porque los jóvenes que van hacer arder el mundo dentro de muy poco, si están educados en los valores éticos, morales y tal, lo harán arder para bien, si no, lo harán arder para nada, para destruir solamente  para vengarse. Por eso ahora es más importante la educación, más importante que nunca.

La lectura, la educación, la información, la formación más que la información.

Y ahí es donde además la lengua española es fundamental. Mira yo todo eso de patrias y banderas, todo me huele mal. Pero hay una patria que tenemos que son 500 millones de compatriotas en la lengua española y El Quijote es la bandera de esa patria. Yo por eso creo que ese territorio nuestro es ahora más que nunca, que los ciudadanos de esa lengua que somos nosotros nos mantengamos unidos, solidarios, que sepamos que somos parte del mismo mundo.

Hace muchos años Élmer Mendoza te contaba historias de lo que pasaba en su tierra, tú leías sus novelas e hiciste la Reina del Sur.

La Reina del Sur nunca la habría escrito de no haber tenido a Élmer como amigo.

Esta circunstancia de México, de una manera se anunciaba en tus conversaciones con Élmer y en La Reina, que se publicó hace diez años y llegas a México en esta situación, debes decir qué complicado.

Sufro mucho.

Lo sabíamos de alguna manera, leímos La Reina, leímos a Élmer, estaba en los periódicos.

Lo que más me entristece, es que esto se veía venir. Cualquiera de nosotros, cualquier lúcido, que miraba, que salía a la calle, que hablaba con la gente, que veía al que estaba con un peso lavando la rueda del coche mientras en el restaurante de lujo salía a 2 mil pesos la comida, cualquiera se daría cuenta que esto no podía sostenerse. Y es además ese atrincheramiento del sistema, del Estado, de la política creyéndose impunes completamente. Y eso es lo triste, que todo esto se podía haber ido previendo. 

Esta respuesta no es una respuesta típicamente mexicana. Estamos en una crisis de violencia y la primera respuesta tuya es sobre desigualdad y que a lo mejor deberíamos empezar a explicarnos por ahí el problema, y no como un problema de policías y militares.

Yo tengo derecho, porque soy tan mexicano como vosotros. Lo amo mucho. He escrito una novela mexicana y además de eso compartimos esa bandera común que es El Quijote y la lengua. Yo te lo digo, es un problema de desigualdad. No es sostenible un mundo en el cual un hombre está ahí para ganarse un peso limpiando la llanta del coche y dice “gracias patrón”, mientras te mira y te dice patrón, pero te mira muy... “Si un día tengo un 30-30, o un machete vas a ver quién es el patrón”. Eso por una parte y por otra parte te das cuenta de la injusticia enorme de esas clases. Es que no hay esperanza, en México se han creado durante muchísimo tiempo generaciones de gente que no tienen esperanza ninguna. “Es que aunque trabaje, estudie, mis papás se sacrifiquen, aunque vaya a las 4 de la mañana en autobús para estudiar, jamás saldré de la miseria”.

Pero la desigualdad. ..

Ese es el punto, no se hace nada por tender un puente, por crear un intermedio en la cual haya esa movilidad, esa esperanza. Produce rencor. En México tienen unos maestros estupendos que han hecho que la gente tenga una formación mínima que está muy bien, ojalá en España tuvieran la formación intelectual que tiene un joven mexicano. Pero de todas formas se ha agotado el estallido.