Viajeinmóvil ofrece una versión humorística y entrañable de Otelo

El humor fue una gran parte del montaje, con risas sinceras por parte del público en muchos momentos, las cuales se propiciaron gracias al contraste antes mencionado y la gracia de los actores
Viajeinmovil ofrecerá una última función de Otelo este jueves
Viajeinmovil ofrecerá una última función de Otelo este jueves (Tomada de Facebook Teatro Vivian Blumenthal)

Guadalajara

Como parte del Festival Latinoamericano de las Artes y las celebraciones por los 400 años de la muerte de William Shakespeare, se presentaron dos adaptaciones de Otelo en la ciudad el día de ayer. Una de ellas fue la cuarta y última función ofertada por la Orquesta Filarmónica de Jalisco de la ópera de Giuseppe Verdi. La otra fue una producción mucho más pequeña, pero no por eso menos impresionante. La compañía chilena Viajeinmóvil llegó a nuestra ciudad para su propia versión del clásico de Shakespeare, una adaptación que no sólo busca expandir las posibilidades del lenguaje narrativo, sino que también busca una reflexión más profunda sobre la violencia de género en países latinoamericanos.

La escenografía parecía sencilla: una cama y algunos maniquíes a su lado, una pierna sin cuerpo colocada del lado izquierdo. Se reconoce una cabeza de maniquí muy morena, el moro, asumirá el público. Posteriormente, las luces se apagaron para provocar una oscuridad casi total, que después sería interrumpida por una luz similar a la de un televisor. El moro de Venecia, se anuncia, al estilo de una telenovela. Es en ese momento que inicia el juego de narrativas con los dos actores en escena, Nicole Espinoza y Jaime Lorca, quien también funge como adaptador y director. Lorca y Espinoza interpretaron a Yago y a su esposa Emilia en carne y hueso, mas fueron el vehículo para representar a los demás personajes: Otelo, Casio y Desdémona. Cabezas de maniquíes superpuestas o utilizadas como títeres, el público reaccionó de manera jovial al notado contraste entre el texto del dramaturgo inglés con el desafiante lenguaje físico, cuya manipulación de los objetos parecía, en momentos, acercarse a los límites del absurdo.

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La historia es conocida por muchos: Yago, servidor y confidente del almirante Otelo, busca venganza porque Casio ha sido ascendido sobre él. Por esto, implantará celos en la cabeza de su amo al inventar un amorío entre Casio y Desdémona, la esposa de Otelo.

Podría decirse que Espinoza y Lorca son expertos del timing: sus movimientos estaban perfectamente coreografiados para que los maniquíes pudieran cobrar vida y, aunque sólo había dos cuerpos vivos en el escenario, había una multiplicidad de voces por parte de los actores, que lograron darle una vivacidad a todos los personajes y hacer la historia muy fácil de seguir.

El humor fue una gran parte del montaje, con risas sinceras por parte del público en muchos momentos, las cuales se propiciaron gracias al contraste antes mencionado y la gracia de los actores, así como pequeños detalles y alusiones a otros sentidos. A veces muy chistosa y, otras, muy dramática, la compañía Viajeinmóvil logró una producción totalmente original en su ejecución, una versión fresca de un clásico y, sobre todo, completamente entrañable, los maniquíes se quedarán en las memorias de los asistentes durante mucho tiempo.

La segunda y última función de Otelo se llevará a cabo el día de hoy, jueves 1 de diciembre, a las 18:00 horas en el Teatro Vivian Blumenthal. Los boletos cuestan $160. 

SRN