El libro que empezó en México y terminó en Brasil

Era un joven periodista, dice, cuando se quedó dos meses y medio en Querétaro, para cubrir el mundial. “Es el mundial de Maradona, es un mundial mágico, un mundial muy importante en la historia”.
Miles de visitantes se dan cita a la FIL
Archivo (Michelle Vázquez y Patricia Ramírez)

Cuando el escritor brasileño Sérgio Rodrigues tenía 24 años vino a México para cubrir como periodista deportivo el mundial de futbol de 1968. Era su primer cobertura y la experiencia, la afición de los mexicanos, los partidos, el desempeño de Brasil lo inspiraron. “Yo necesitaba escribir de una narrativa de ficción que tratara de futbol”, dice. Así surgió El regate, que el autor presentó en la FIL.

“Estuve en México, para el mundial del 86, estaba empezando mi carrera, y fue una experiencia muy rica. Y creo que el hecho de que yo pasé por todo eso, que viví la variedad de futbol internacional como periodista, es responsable de la decisión de escribir una novela, que más que una decisión es algo que yo tenía que hacer”, indica.

Era un joven periodista, dice, cuando se quedó dos meses y medio en Querétaro, para cubrir el mundial. “Es el mundial de Maradona, es un mundial mágico, un mundial muy importante en la historia”.

“Fue personalmente una experiencia muy rica porque no tenía mucha información de México, y me encantó de inmediato. Es increíble que México y Brasil son profundamente semejantes: los países, que son muy ricos y al mismo tiempo muy pobres, y que a la gente le gusta la fiesta, la alegría, como una forma de soportar los problemas”, dice. 

Aunque su libro habla del futbol de Brasil, Sérgio Rodrigues dice que ese, el del balompié, es un tema que puede unir a México con su país. “Hay una simpatía”, dice, “y creo que el futbol tiene mucho que ver con eso”.

El regate cuenta la historia de Murilo Filho, un cronista deportivo que se enfrenta a una enfermedad terminal, y su hijo Neto, un corrector de libros de autoayuda que no ve desde hace más de 20 años. En medio de esta historia, danzan los miles de niños brasileños que pugna por una oportunidad en el deporte nacional: el futbol.

Rodrigues dice que la idea de escribir El regate fue la necesidad “de escribir una narrativa de ficción que tratara de futbol y de los años de gloria en Brasil, en especial de 1958 a 1960”.