Por qué los japoneses le van al Necaxa

Juan Villoro se pregunta por qué la afición necaxista es ahora japonesa: el equipo ahora juega en Aguascalientes, donde está una planta de autos de ese país.
Juan Villoro lejos de Aguascalientes.
Juan Villoro lejos de Aguascalientes. (César Álvarez)

Guadalajara

Juan Villoro no puede dejar de irle al Necaxa porque sería como cambiar de infancia. “ Como decir ‘yo ya no soy el niño que fui’”, dijo ayer en la presentación de su libro Balón dividido.

Ahora ser del Necaxa, dice, es raro, pero fue un equipo con muchos éxitos. Su afición por el equipo rojiblanco surgió en su colonia, de pequeño, cuando todos los niños de su calle eran necaxistas y él quería pertenecer a ese grupo.

“En los 40 y 50 era un equipo muy simpático. En alguna época le llamaban el equipo de los últimos diez minutos, porque daba unas volteretas sorprendentes y había sido legendariamente el equipo de los once hermanos. Fue un equipo que se negó a jugar futbol profesional. Siguieron siendo amateurs cuando los otros ya eran profesionales”, dice.

Villoro se pregunta por qué la afición necaxista es ahora japonesa: el equipo ahora juega en Aguascalientes, donde está una planta de autos de ese país. Además, los colores son los de la bandera japonesa. “De pronto me encontré en un estadio rodeado de japoneses y yo dije ‘pero qué está pasando aquí”, contó.

De los jugadores de la selección, dice que su principal problema es el psicológico.

Recuerda que eso le contó Javier Aguirre antes del Mundial de Sudáfrica, pero al preguntar quién era el psicólogo de la selección, le dijeron que no tenían. Si el Piojo Herrera le pidiera a Villoro ser el psicólogo de la de la selección, “en el mundo de la imaginación, porque el Piojo no me lo va a pedir, les diría a los jugadores que entender que tienen un problema no es un defecto moral, que todos pasamos por problemas psicológicos y reconocerlos no los haría vulnerables ni afeminados”.

Dice que el problema de los mexicanos es que “si triunfamos nos volvemos culpables del éxito”.