Hay que rescatar aportaciones del exilio argentino: Alonso

La periodista Guadalupe Alonos reconstruye la memoria de 16 exiliados argentinos con una visión íntima en el libro Exilio y Universidad. Argentinos en México 1976-2016.
Guadalupe Alonso
Guadalupe Alonso (Foto: César Álvarez)

Ciudad de México

El exilio argentino, el más grande de Latinoamérica, como cualquier desplazamiento obligado, está marcado por el dolor, pero también por historias de personas que tuvieron el valor de llegar a un nuevo país y reconstruir una vida.

En el libro Exilio y Universidad. Argentinos en México 1976-2016 (Universidad Nacional Autónoma de México, 2016), la periodista Guadalupe Alonso Coratella reconstruye la memoria de 16 exiliados con una visión íntima.

“Lo importante es darle el valor a un testimonio, a una memoria, que si bien no estuvo oculta durante estos 40 años, porque es una memoria que siempre se estuvo reelaborando, el hecho de enfrentarte a ella en una conversación le da un sentido muy íntimo. Fueron muy distintos uno de otro: algunos con mucho humor, otros con seriedad, pero todos hablaban de la intimidad, de hacer un relato de uno de los recuerdos más dolorosos que han tenido en su vida”.

El hilo conductor de estas historias es la Universidad Nacional Autónoma de México. Los personajes que Guadalupe Alonso Coratella reunió, tuvieron una relación muy cercana con la Universidad después de su llegada a México. Exilio y Universidad es “un reconocimiento que hace la Universidad al exilio argentino y a las aportaciones que éste hizo y sigue haciendo”, dice la periodista.

Guadalupe Alonso y el exilio argentino “El exilio argentino, al igual que el español, en su mayoría fue protagonizado por gente que estaba relacionada con la izquierda, la mayoría intelectuales que hicieron grandes aportaciones en las ciencias, en las humanidades y el arte. Creo que la riqueza que dejó ese exilio argentino debe de reconocerse”.

Alonso también explica que una de las grandes aportaciones de México hacia el mundo es el rostro de generosidad, libertad y reconocimiento a las personas que han sufrido y buscan refugio en otras tierras. En el caso de los exiliados argentinos, dice, México les dio libertad para desarrollarse y formar grupos para continuar con la lucha en contra de la dictadura y la barbarie que se llevaba a cabo en su país.

El libro recoge testimonios de tres generaciones: “la generación que salió huyendo de la dictadura, que se vio obligada por amenazas de muerte a huir de un día para otro; los hijos de los exiliados que crecieron en México, con otra visión del exilio y de la vida que hicieron en otro país, y que recuerdan con cierta nostalgia lo que fue su infancia en Argentina; y la generación de los hijos de esos argentinos que ya nacieron en México, los argenmex”.

Entre los relatos se encuentra el del científico Jorge Hirsch, quien cuenta cómo decide regresar a Argentina, pero a pesar de trabajar sin descanso y de recibir ayuda de su familia, nunca logra vivir como lo hizo en México.

“Está el caso de las mujeres, como las abuelas de la Plaza de Mayo, que dieron una batalla importantísima. Así surgieron historias desgarradoras. Una de esas mujeres tuvo a su hijo en prisión; otra debió abandonar a dos hijas porque la tomaron presa y no las vio durante trece años. El lado personal de las historias es lo más valioso de este libro”.

Guadalupe Alonso confiesa que su perspectiva del exilio cambió después de escribir Exilio y Universidad y considera que conocer la historia de personajes como éstos ofrece importantes reflexiones sobre la vida en sociedad y nos ubica en la realidad que estamos viviendo en México.

“Si bien no hemos tenido una dictadura o no ha habido una persecución de las dimensiones de que la hubo allá, estamos viviendo un momento de violencia en el que hay desapariciones y secuestros. Nos ayuda a reconocer a esa generación de argentinos que tuvo el valor de enfrentarse a un gobierno arriesgando la vida, y nos enseña que deberíamos reflexionar más sobre nuestra realidad y tener un poco más de valor para enfrentarnos a ella”.


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