Se reúnen ganadoras de premio Sor Juana Inés de la Cruz

Proponen que se incluya la literatura infantil y juvenil en el premio.
Desde Gioconda Belli y Margo Glantz hasta Inés Fernández Moreno, ocho ganadoras del premio latinoamericano
Desde Gioconda Belli y Margo Glantz hasta Inés Fernández Moreno, ocho ganadoras del premio latinoamericano (Nacho Reyes)

Guadalajara

Que el alcance del Premio de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz se extienda hacia el género infantil y juvenil o bien que la Feria Internacional del Libro haga un nuevo galardón para dicho sector, resultó una moción aplaudida por el público y apoyada por el quórum de ocho escritoras latinoamericanas nombradas como Juanas, por haber recibido el premio en una de las 21 emisiones que lleva desde que se fundó en 1993.

El encuentro combinó el buen sentido del humor de las autoras con su capacidad creativa para construir frases agudas que crearon un diálogo ameno en el que se debatió la ambigüedad de la existencia de un premio que distingue al género femenino. “Produce una cierta inquietud, porque hay un premio para mujeres, es doble el sentimiento”, expuso Inés Fernández Moreno, la última en integrarse al séquito de ganadoras este año.

Cada una tuvo oportunidad de externar su experiencia al ganar el premio, la colombiana Gioconda Belli dijo que “la pléyade de las ganadoras me hizo sentir parte de un grupo de Latinoamérica” y Cristina Rivera Garza, como otras de sus colegas, destacó la traducción al inglés de su obra como parte del premio que les dio la posibilidad de establecer algo más amplio. Hablando de sus pasiones inició diciendo “que si Aristóteles hubiera cocinado…”, y la aclamada Margo Glantz completó en medio de un momentáneo parloteo simultáneo “…hubiera escrito otras cosas” ante las carcajadas de más de cuatrocientos los asistentes.

Siendo Glanz la única estudiosa y conocedora de la obra de Sor Juana, relató que la monja se rehusaba a ser santa, pues lo que quería era ser sabia, mencionó que “todavía hay una corriente eclesiástica y católica que quieren que Sor Juan sea santa y me parece que aquí estemos puras sabias”.

La mexicana Silvia Molina coincidió con casi todas las participantes y expresó “no soy sorjuanista, se necesita conocer la estética de la época y el barroco pero el premio me hizo acercarme”,  mientras que la argentina Tununa Mercado externó su inquietud por saber cómo era ese contacto con la materia en relación al cuerpo y la abstinencia de la sexualidad, pues “siendo Sor Juana una mujer bella y joven es un enigma para mí que seguro Margo me resolverá” y dio pie a que la ganadora en 2003 retomara sus comentarios siempre con tintes que hacían reír al público.

En ningún momento la charla se tornó seria, al contrario compartieron sus proyectos en puerta con el público entremezclando sagazmente frases llenas de gracia y recibieron con agrado varias preguntas que el público les dedicó.