La Europa literaria: diversidad e ironía

El Festival de Letras Europeas de la FIL reunirá a escritores de la talla de Thomas Brussig, testigo de la reunificación de Alemania, y Leo Perutz, quien tiene una novela sobre la conquista de México.
La sexta edición del Festival de Letras Europeas reunirá a escritores de 11 países del Viejo Continente.
La sexta edición del Festival de Letras Europeas reunirá a escritores de 11 países del Viejo Continente. (Shutterstock)

En el Festival de Letras Europeas de la Feria del Libro de Guadalajara 2016 participan representantes de once países de la Unión Europea (UE). Vuelven a estar presentes Alemania, Austria, Croacia, Eslovenia, España, Finlandia, Francia, Italia y Polonia, y regresan naciones ausentes en la ocasión previa como Países Bajos y Rumania. Aunque uno de los requisitos de la UE para poder invitar a un creador literario a este Festival es estar editado en español, por múltiples razones no siempre es posible —para los países siempre presentes— encontrar autoras o autores con obras traducidas a nuestra lengua.

Es el caso concreto de Austria, quien en esta ocasión nos trae a Alexander Peer (Salzburgo, 1971), ensayista y narrador, quien tiene una producción más bien moderada hasta la fecha —cuatro libros y una enorme cantidad de ensayos, crónicas y artículos publicados en revistas como Profil o periódicos como Die Presse, Der Standard o Die Wiener Zeitung— pero en proceso de internacionalización.

Peer es un buen conocedor de la obra del escritor praguense en lengua alemana Leo Perutz (1882-1957), a quien se debe una novela magistral sobre la conquista de México, La tercera bala, una de sus obras maestras y la cual pone en juego de manera muy evidente mecanismos narrativos productores de una perturbadora sensación de asincronía.

Acaso rindiéndole tributo a su maestro Perutz, Alexander Peer dedicó su primera obra de ficción a la conquista de México: Land unter ihnen (La tierra a sus pies, 2005), donde se percibe a un esforzado creador de atmósferas y escenarios escindidos entre la ensoñación y la realidad, con Hernán Cortés como su principal figura. 

Su novela más reciente, Bis dass der Tod uns meidet, da un giro de 360 grados tanto en tema como tratamiento para abordar, a través del relato de su protagonista, Franz Müller, una especie de diálogo con el pensamiento de Friedrich Nietzsche. Lo más atractivo de esta obra: no se trata de una narración provista de densidad filosófica ni una novela de ideas, propiamente dicha, sino una ágil introspección en una muy compleja relación de pareja.


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Thomas Brussig (Berlín Oriental, 1964), por su parte, es un escritor más prolífico y mucho más conocido en el ámbito internacional. Una biografía muy azarosa, y el hecho mismo de atestiguar a una edad privilegiada las intensas transformaciones derivadas del Viraje, le permitieron a Brussig desarrollar una mirada peculiar sobre la reunificación alemana en el día a día de los alemanes; sobre todo los absurdos ajustes en la vida cotidiana y en los “usos y costumbres” de los berlineses orientales. 

Sus novelas están plagadas del cinismo, la ironía y acidez humorística usados para fabricar las identidades “postizas” de los “nuevos alemanes reunificados”. Vale decir:de aquellos quienes, nacidos aún en la República Democrática Alemana, bajo un régimen extremadamente autoritario, se adaptaron de una u otra manera a un régimen político, una sociedad, unos valores y un sistema de vida impregnados asimismo con buena dosis de autoritarismo.

El más exitoso de sus primeros libros, la novela Sonnenallee, fue traducido al español y publicado por la editorial Siruela hace quince años con el título La avenida del sol. Será todo un acontecimiento escuchar a Brussig en la FIL Guadalajara y en el Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia de la Ciudad de México, donde, al alimón con Alexander Peer, también intervendrá en una tertulia y lectura bilingüe el 1 de diciembre a las 19:00 horas.

El reparto del Festival de Letras Europeas en su sexta edición lo completan autores muy diversos en perfil, intereses estéticos y nombradía global. El narrador croata Roman Simíc Bodrožic es uno de los pocos del contingente en haber sido traducido recientemente en México: a saber, es el antologador de la muy apetitosa selección del cuento croata contemporáneo titulada A todos nos falta algo, aparecida bajo el sello de Cal y Arena a fines de 2014.

Quienes no asistan a la FIL Guadalajara podrán escucharlo conversar con Velebita Koricancic, Luis Bugarini y Alejandro Gaspar el martes 6 de diciembre, también a las 19:00 horas, en el Centro Villaurrutia de la colonia Hipódromo.

La autora más conocida del Festival de este año es, con mucha diferencia, la española Rosa Montero. No necesita mayor presentación, pero sería un desdoro no recomendar su diálogo con Simícy el rumano Dan Lungu, el miércoles 30 de noviembre, a las 19:30, en el Salón José Luis Martínez de la FIL. Dusan Sarotar (Eslovenia), Riikka Pulkkinen (Finlandia), Laurent Binet (Francia), Arnon Grunberg (Países Bajos) y Artur Domoslawski (Polonia) traen también sus libros bajo el brazo para seducir a editoriales mexicanas y animarlas a imprimir traducciones propias, un resultado siempre demandable y hasta ahora solo parcialmente cumplido del Festival de las Letras Europeas en Guadalajara.