“Me toca apagar la luz y cerrar la puerta”, Vargas Llosa

Mario Vargas Llosa dio apertura al programa literario de la FIL entre recuerdos y reflexiones sobre la literatura latinoamericana
 Mario Vargas Llosa dio apertura al programa literario de la FIL
Mario Vargas Llosa dio apertura al programa literario de la FIL (Patricia Ramírez)

Guadalajara

La apertura del programa literario de América Latina estuvo a cargo de un memorioso Mario Vargas Llosa quien hizo un repaso de los hechos más importantes y algunos de los personajes más emblemáticos de la historia literaria de América Latina.

La presentación estuvo a cargo de Héctor Abad, quien se refirió a Vargas Llosa como “un gran escritor y una gran persona, capaz de actualizar los grandes mitos de la humanidad”.

En un salón atiborrado y desbordante, en el que una incontable multitud se agolpaba para poder ver de cerca al escritor peruano-español, Vargas Llosa, después de agradecer, la invitación inició la charla en la que recordó y reflexionó sobre la literatura latinoamericana, “que no es lo que se escribió a partir del boom, sino toda la narrativa de los pueblos originarios desde antes de la conquista”.

En el repaso de historia mencionó que los virreinatos fueron castigados por la inquisición, porque no se permitía la novela ni leerla ni escribirla, “más aún, hay crónicas en las que se menciona que el Quijote llegaba a Perú, como una lectura de contrabando, en toneles de vino. Tenían razón los inquisidores, la novela no es buena, nos hace imaginar y eso nos hace sentirnos insatisfechos, porque la realidad no es tan buena como los mundos que imaginamos.

“Ya antes del boom había escritores muy buenos como Sor Juana Inés de la Cruz o Inca Garcilaso, aunque la novela inició en el siglo XIX, y en la época de la Independencia, precisamente en México, con El Periquillo de Lizardi”.

Haciendo un salto hacia lo más reciente, el escritor prosiguió la conferencia con la explicación de cómo las memorias se entrelazaban con la reflexión: “el boom tiene muy poco de homogéneo”, inició el premio Nobel latinoamericano, “no fue un grupo estético, donde hubiera unos claros fundamentos como el romanticismo o el realismo, sino un conjunto de escritores fantásticos y realistas o realistas fantásticos, donde cada escritor tiene sus particularidades. No fue un grupo de escritores ni una generación, son de épocas distintas. Yo sería el Benjamín”.

Más adelante continuó con la descripción: “¿quiénes formaban parte del boom?, para unos, tres, cuatro y hay críticos más generosos que le conceden esta ciudadanía y este reconocimientos a escritores que ya habían fallecido”.

“La actitud de los escritores, en cambio fue diferente, hay quienes lo alabaron y buscaron colarse, otros que odiaron el boom, que lo ven como un grupo de escritores que solo tenían intereses comerciales y no tenían nada que ver con la literatura o con Latinoamérica.

“José Donoso, vivía muy angustiado, porque los críticos no lo consideraban del boom, una vez me confesó que los editores les daban un trato de segunda clase. Escribió un relato corto “El lugar sin límites”, texto bellísimo y él quiso escribir un libro al estilo del boom “El obsceno pájaro de la noche” un libro muy ambicioso, con el que pretendía entrar al club”.

“El boom hizo que los europeos se dieran cuenta de que los latinoamericanos no sólo producían dictaduras y guerrilleros, y quizá el momento más importante fue cuando se hizo un homenaje a Shakespeare, en el que participó Borges y dejó sorprendidos a todos por su erudición, por citar fragmentos completos del autor inglés en su lengua original”.

“Traté mucho a Cortázar y a Aurora, que vivían en un mundo aparte, rodeados de literatura, la música, rechazaron un puesto de traducción permanente en la UNESCO con un sueldo apetecible, solo para dedicarse a escribir. Es cuando surge **Rayuela.”

“Uno de los escritores que más nos influyó fue sin duda William Faulkner, quizá el más grande narrador del siglo XX, comparable a los grandes del XIX como Tolstoi y Balzac, es el narrador del mundo interior, que describe la vida rural de Estados Unidos: la prepotencia, la división de las razas, la esclavitud, con ese material había creado una narrativa que atrapaba al lector. Yo lo leía con papel en mano, me preguntaba cómo lo hacía, esa enorme expectativa, los efectos que antecedían a las causas, esos cambios de perspectiva”.

Después pasó a citar a algunos de los más destacados escritores de la región: “Arreola, hace una literatura muy sofisticada, de gran delicadeza formal, cuenta historias juguetonas, juega con las palabras”.

“Rulfo, es uno de los grandes lectores de Faulkner, es un caso extraordinario, dos libros que son obras maestras, en el que aparecen el mundo indigenista, rural, una escritura que busca seducir al lector, te da la sensación de escuchar a personajes populares, pero así no habla la gente de pueblo, es su escritura la que nos engaña. Roa Bastos, un escritor uruguayo en “Hijo de hombre”, al igual que Rulfo hace una recreación de lo popular, donde nos hace ver a base de cuentos una realidad de un país devastado por la guerra, pero el lenguaje es completamente funcional. Alejo Carpentier “el reino de este mundo”, un libro maravilloso, en el que mezcla la historia de un tiranuelo de Haití, con relatos provenientes de creencias ancestrales de origen africano, que siguen presentes en Haití. Una fantasía que proviene de elementos míticos.

Cien Años de Soledad fue una aparición misteriosa, ni el mismo García Márquez esperaba esa irradiación. La primera edición fue de dos mil ejemplares, pero inmediatamente se empezó a traducir y a distribuir por todos los países de lengua hispana, no se imaginaba que esa obra iba a merecer esa crítica. Lo mágico de ese libro, es que puede ser leído por cualquier persona, al más inexperto le ofrece una serie de anécdotas increíbles y al más exigente, una obra maestra en el que está cuidado el lenguaje”.

“Y yo soy el último superviviente, a mí me toca el triste hecho de tener que apagar la luz y cerrar la puerta”, todos aplaudieron, “esto solo confirma lo que acabo de decir”, todo el mundo río

MC