Vargas Llosa desea que Cuba no padezca violencia por muerte de Fidel

Las declaraciones del destacado escritor peruano se dieron durante una charla que mantuvo con medios de su novela Cinco Esquinas en la FIL ahí además dijo sentirse triste ante la victoria de Trump
Mario Vargas Llosa mantuvo una charla con los medios sobre su último libro Cinco Esquinas
Mario Vargas Llosa mantuvo una charla con los medios sobre su último libro Cinco Esquinas (Fernando Carranza)

Guadalajara

Triste por la victoria de Donald Trump en Estados Unidos y deseoso que la debacle de la dictadura de Fidel Castro resulte un proceso “rápido e indoloro que no traiga más violencia que la que ya ha padecido el pueblo cubano”, así se mostró Mario Vargas Llosa, el Premio Nobel peruano, durante la charla que tuvo con los medios sobre su último libro Cinco Esquinas, que presentará mañana en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL).

Una obra a la que se refirió como “un fresco de una etapa final de una dictadura dentro de un clima de gran violencia, terrorismo en donde había simplemente las bandas de delincuentes que enmascaraban las fechorías que cometían en actividades políticas”.

La novela publicada en 2016 es su número dieciocho. A lo largo de sus poco más de 300 páginas, el lector navega por veintidós capítulos que han sido titulados como si fueran encabezados de periódicos. El contexto sobre la cual se desarrolla el relato es el de los últimos años de la dictadura de Fujimori-Montesino marcada por las acciones de acciones del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) y Sendero Luminoso.

“La novela iba a estar orientada, pero la propia historia a medida como la iba desarrollando iba tomando las derivas que la apartaban de la idea inicial y al final ha quedado muy distinto”, dijo refiriéndose a que el lector cuando se adentra en los primeros capítulos parece que está frente a un texto de literatura erótica y de pronto el autor gira a narrar una serie de temas de denuncia social, de la prensa que hurga en la intimidad de los funcionarios para exhibirlos, de acciones como el toque de queda y su impacto en la intimidad de las personas. “Todas las historias de declinación violenta de una sociedad, la inseguridad atroz, intensifican la vida sexual y ésta se convierte en un sustituto que no puede dar la vida cívica y las instituciones. Me da la impresión que la novela tomó unos cauces que no había pensado por la misma historia”.

Comentó que quiso explicar cómo una dictadura puede tener a disposición a la prensa “y de pronto abrir resquicios a la pura chismografía, hacer una empresa que se dedica a especialmente a averiguar la intimidad de las personas más o menos conocidas para entretener a un público. Muchas veces esto degenera a extremos calumniosos, para destruir reputaciones y prestigios.

Dijo que realmente en el Perú, durante esa década que narra en su novela se exhibían a los críticos del sistema en los kioscos, en las calles y “el propio Montesinos se jactaba de ser un buen cabecero de titulares chillones plasmados en las páginas de esos diarios… Las personas que eran críticos del sistema vivían con temor de ser embarrados en la mugre de la calumnia”.

Al hablar de dictaduras también abordó la muerte de Fidel Castro, comentó que el dirigente cubano “fue una persona que deslumbró a mi generación, un héroe que parecía salido de una novela de aventuras, que abatió a la dictadura de Batista, toda una fuerza transformadora y profundamente democrática. El Castro de Sierra Maestra, prometió que iba a ser una revolución democrática, que no iba a ser una revolución comunista, que él nunca se iba a quedar en el poder.

Prometió una Cuba que iba a ser democrática, con grandes reformas sociales, en donde iba a prevalecer la libertad. Eso todo se lo creímos y por eso hubo ese gran deslumbramiento de la revolución cubana no sólo en América Latina, también en el mundo entero. Fueron puras mentiras, efectivamente cuando Castro decide quedarse en el poder sólo lo puede hacer instaurando un régimen comunista con gran un oportunismo desdiciéndose de todo lo que había prometido. Cuba se fue convirtiendo poco a poco en una típica dictadura comunista hasta caer en un empobrecimiento brutal”.

El escritor continuó: “Cuba tuvo reformas positivas: enseñanza al alcance de todos los ciudadanos, un sistema de salud, pero todas las reformas comerciales fueron un desastre como todas las reformas de los países comunistas. Hoy en día el Producto Interno Bruto (PIB) es inferior a la época de la dictadura de Batista. Hoy existe La nomenclatura, una clase política totalmente minúscula mientras el empobrecimiento de la sociedad es totalmente enorme. Con la muerte de los dictadores es muy difícil que un régimen sobreviva a la larga, cuando ya no está esa figura que mantenía inmovilizada a la sociedad yo creo que no hay nadie que pueda reemplazar a Fidel como el mito epónimo en que se convirtió y comenzarán a resquebrajarse las estructuras de control”.

Vargas Llosa comentó también que la victoria de Trump fue a través de un proceso democrático. “Nos parece tristísimo a muchísimos”, se preguntó cómo en Estados Unidos que hay gente educada y bien informada pudo votar por “un demagogo inculto como lo es el señor Trump, pero también es una demostración más de que la cultura, la civilización, no vacuna a una sociedad contra el populismo y la demagogia”.

Recordó que en el país más culto de Europa surgió Hitler, explicó que cuando Hitler ganó las elecciones, Alemania era un país con una cultura extraordinaria y sin embargo esa sociedad se tragó los embustes y la demagogia hitleriana. Añadió que hay que preocuparse ya que “los efectos de la demagogia y el populismo van a revertir no sólo en Estados Unidos si no en todo el mundo. Esperemos que los mecanismos de control que tienen la sociedad norteamericana controlen los estragos que promete que hará desde el poder. “Hay que recordar que Trump ha ganado las elecciones contra toda la prensa norteamericana, prácticamente toda la clase que hace funcionar al país desde el punto de vista, industrial, económico”.

Explicó que Trump ganó por toda esa masa racista prejuiciosa “que es mucho más grande de lo que todos hubiéramos imaginado, entonces debe sentirse muy seguro y tal vez pueda actuar como un caudillo, imponerse y sacar adelante su programa, si es eso sería realmente trágico para Estados Unidos y para el mundo entero”.

Cinco Esquinas se presenta este lunes a las 17:00 horas en el auditorio Juan Rulfo, de la Expo Guadalajara, participan el autor y Juan Gabriel Vásquez. La presentación es organizada por la Cátedra Vargas Llosa, Penguin Random House y FIL Guadalajara

MC