Quasar Cia de Dança presenta No singular (en singular) en la FIL

La obra de la compañía brasileña propone un diálogo sobre el exceso y la velocidad de la información en el mundo contemporáneo.
La danza que llegó desde Brasil con una dirección general de Vera Bicalho y coreografía de Henrique Rodovalho.
La danza que llegó desde Brasil con una dirección general de Vera Bicalho y coreografía de Henrique Rodovalho. (Violeta Quevedo Pinson)

Guadalajara

Quasar Cia de Dança de Brasil presentó No singular (en singular) ante casi 100 asistentes en el Experimental, dentro del marco del festival Latinoamericano de las Artes de la Feria Internacional del Libro (FIL) en Guadalajara.

La danza que llegó desde Brasil con una dirección general de Vera Bicalho y coreografía de Henrique Rodovalho, destacó precisamente por el buen manejo del espacio, las atmósferas construidas con la iluminación y la sincronización de los bailarines.

A pesar de ser un evento dentro del marco del festival sus asistentes no superaron 100, sin embargo no fue impedimento para que los bailarines interpretaran con energía su función. El coreógrafo opina en el programa de mano: “He creado esta obra de Quasar teniendo en cuenta la multiplicidad y simultáneamente de la información que se nos ofrece hoy en día, sobre todo en las relaciones que se establece a partir de eso”. También se menciona que la obra propone un diálogo sobre el exceso y la velocidad de la información en el mundo contemporáneo. Y aunque no precisamente esa idea fue la que se transmitió, esta obra contaba con varios cuadros o episodios que se distanciaron por la música y la iluminación además de la interpretación coreográfica que parecían más bien contar situaciones humanas; cabe destacar que el diseño sonoro y de luz fue un gran apoyo y tuvo mucha exactitud.

Los intérpretes no contaban con una pulida  técnica, los bailarines varones lograron sobresalir de sus compañeras mujeres en el nivel, sin embargo toda la producción, la dirección, así como los pocos diálogos que se utilizaron lograron que este equipo realizara una puesta aceptable que hizo pasar por varios momentos al público, pues incluso llenó la sala de risas.

Después de ver varios cuadros y otorgar buenos momentos una bailarina casualmente mexicana invitó al público a subir al escenario e intentar imitar una de las secuencias. A lo que animadamente una veintena de jóvenes accedió y lograron no solo crear un buen ambiente, también un cierre de escena que culminó en obscuro y aplausos.

GPE