Octavio Paz para niños

“El árbol está vinculado a la definición de su destino y su poesía”, cuenta Alberto Ruy-Sánchez, quien se dio a la tarea de rastrear este elemento en la obra de Paz para hablar sobre el poeta a ...
Ilustración de Ángel Campos
Ilustración de Ángel Campos (Cortesía de EDIciones SM)

El niño Octavio Paz descubrió que quería ser poeta trepado en una higuera, la que daba sombra en su casa de Mixcoac. Muchos años más tarde, otro árbol en otro continente marcó la vida del Nobel de Literatura: el nim que fue testigo de su boda con Marie-José Tramini en India. Paz pidió a aquel árbol, de más de 30 metros, que cuidara a su amada y protegiera su unión.

“El árbol está vinculado a la definición de su destino y su poesía”, cuenta Alberto Ruy-Sánchez, quien se dio a la tarea de rastrear este elemento en la obra de Paz para hablar sobre el poeta a los pequeños lectores en el libro Octavio Paz. Cuenta y canta la higuera.

¿Cómo se relaciona la poesía de Paz con los árboles?

Su poesía está llena de árboles. Octavio habló muchísimode la higuera desde ¿Águila o Sol?, un libro lleno de recuerdos de infancia transformados en imágenes poéticas muy poderosas. Hay una película muy bella que hizo Claudio Isaac, El lenguaje de los árboles, donde Octavio explica que en aquel árbol tuvo la experiencia poética que todos podemos tener cuando miramos al cielo, o al fuego o a un bebé. En la higuera decide que no quería ser héroe de acción ni santo ni político: quería ser poeta.

¿Hay en su obra una conexión con los jóvenes?

Yo creo que sí. Siempre que hablo sobre Octavio con niños y jóvenes sucede que alguna frase los despierta. A veces las metáforas funcionan como adivinanzas; son detonadoras de su imaginación. Sin ser didáctico, sin decirle “niño piensa en esto”, los niños se apoderan de la frase y la hacen suya. La poesía de Octavio está llena de eso, porque él era un espíritu bastante joven, juguetón y anarquista.

¿Qué le gustaría que suceda en un pequeño lector al terminar este libro?

Que vea los árboles a su alrededor de manera distinta; que sepa escuchar a los árboles. Porque algo que dice Octavio Paz a lo largo de toda su poesía es que los árboles cantan: mecidos por el viento nos dicen cosas. Que cuide y admire al árbol y que piense que es como una metáfora del universo. Pero también que es como la riqueza interior que llevamos, las raíces que nos crecen. Esa es una metáfora muy fuerte.

¿Qué le recomendaría a un lector?

A mí me gusta mucho un poema que se llama Dos cuerpos: habla de dos que se aman y cómo uno frente a la mirada del otro se va transformando, y con ellos se transforma el universo.