La OFJ guió un viaje musical por el espacio

La orquesta interpretó la Suite Los Planetas, obra magna de Gustav Holst, en su totalidad
La OFJ guió un viaje musical por el espacio en el Foro FIL
La OFJ guió un viaje musical por el espacio en el Foro FIL (Fernando Carranza)

Guadalajara

Antes de las 21:00 horas, la fila para entrar al foro FIL llegaba hasta la esquina de Mariano Otero y Las Rosas, una multitud de personas expectantes antes de escuchar The Planets, interpretada por la Orquesta Filarmónica de Jalisco.

Los Planetas es la obra más conocida del compositor inglés Gustav Holst, escrita en siete movimientos, uno por un planeta diferente. Después de una espera de diez minutos y el anuncio de la tercera llamada, Marco Parisotto, director de la orquesta, salió y saludó al público, que lo recibió con aplausos y gritos.

Al sonido grave de violines y violonchelos, dio inicio el primer movimiento, “Marte”, que lleva como subtítulo “el que trae la guerra”. Una pieza que inicia solemne y que es a veces agresiva como una marcha, que concluyó con un final fragmentado que Parisotto guió con el alzamiento de su batuta.

Como fondo ilustrativo, se pudo apreciar imágenes de los planetas, tanto exploratorias como ilustradas, curadas por el astrónomo José Francisco Salgado, quien las empalmó con los compases de la música. 

“Venus, la que trae la paz” fue, en contraste, una pieza suave en la que predominaron al inicio los instrumentos de viento para transmitir tranquilidad. “Mercurio, mensajero alado” fue complementado por un fondo azul al inicio que se transformó en rojo a medida que el tempo aumentó. Como si se tratara verdaderamente del acompañamiento musical de un mensajero, la pieza logró transmitir un sentimiento de transición.

La OFJ mantuvo la atención de los asistentes que llenaron el foro gracias a la interpretación atinada de todos los matices de la composición, caso que se vio explícitamente en “Júpiter, el que trae la jovialidad”, una de las piezas que provocó la mayor cantidad de aplausos del público.

La jovialidad fue interpretada con un allegro repentino que transicionó hacia serenidad y posteriormente una música abarcadora para recalcar uno de los movimientos con más acentos, mientras se podía ver en la pantalla la imagen de fragmentos de un cometa colisionando con Júpiter.

“Saturno, el que trae la vejez” contrastó con su adaggio y curiosamente pasó una ambulancia por Mariano Otero en un complemento musical inesperado; por su parte, “Urano” representó al mago y, con él, el movimiento más juguetón, con silencios repentinos que provocaron que el público aplaudiera antes de tiempo, para terminar con Neptuno, “el místico”, en una presentación esmerada que muchos asistentes del público describieron como “un viaje que te transporta”.