Homenaje a Emmanuel Carballo, el crítico temible, polémico y respetado

Fue el primero en leer el texto original de Cien años de Soledad y anunciar que el mundo estaba ante una de las mayores obras de la literatura hispanoamericana: Ignacio Solares.
El periodista literario que puso en órbita a José Vasconcelos y a Carlos Fuentes fallecido en marzo de 2013 absorbió la atención de los galardonados ponentes
El periodista literario que puso en órbita a José Vasconcelos y a Carlos Fuentes fallecido en marzo de 2013 absorbió la atención de los galardonados ponentes (Nacho Reyes)

Guadalajara

“A sí mismo se definía como una figura molesta pero necesaria que se prestaba más a la censura que al elogio. Decía que el crítico es el aguafiestas, el amargado, el ogro, la bruja del cuento, el viejo sucio que viola a la chica indefensa, el que exige a los demás que arriesguen mientras ve al toro desde la barrera”, develó el premiado escritor Ignacio Solares, quien participó con el poeta Víctor Ortiz y el escritor Hernán Lara Zavala en el homenaje a Emmanuel Carballo.

El periodista literario que puso en órbita a José Vasconcelos y a Carlos Fuentes fallecido en marzo de 2013 absorbió la atención de los galardonados ponentes. Los primeros momentos del homenaje, corrieron a cargo de Solares, autor de Imagen de Julio Cortázar, cuya exposición hizo gala de una construcción literaria que durante minutos tajantes meticulosamente aprovechados, describió el intelecto, el físico e hizo una narración con un lenguaje puntual y florido de los 84 años de existencia de Emmanuel Carballo. Puntualizó que fue “se dedicó a estudiar las letras de otros para de ahí escribir su amplísima obra analítico como crítico e historia mexicana de la segunda mitad del siglo XX”.

Sobre todo lo describió como Solares lo describió como el crítico temible, polémico y respetado. Compartió con unos ochenta asistentes que Emmanuel Carballo, “fue un hombre de letras en el más amplio sentido de la palabra, que sin contemplaciones escribió a cerca de lo que pensaba de obras, de amigos y enemigos; que gozó de poder inmenso para decidir el destino de la trayectoria de literatos”.

El escritor Hernán Lara Zavala, también participante en el homenaje, acudió a las palabras de Elena Garro, amiga del escritor que lo que lo dibujó en su escritura como “alto, de ojos cargados de malicia y lengua inteligente”, frase que el novelista dedicó al hijo de Carballo que destacó entre el poco público ante sus vista por las mismas características, dijo. También completó la nota, “faltó hablar de la sonrisa socarrona y compleja”, aportó Lara Zavala luego de señalar que esperaba encontrar más asistentes a este, el que consideró un gran homenaje, con una sala a la mitad de su capacidad.