Gioconda Belli presentó "El intenso calor de la luna"

La autora nicaragüense habló sobre su paso por la revolución, la entrada a la adultez en medio de la liberación femenina y el gozo pleno a sus sesenta años.
La ganadora del Premio de Literatura Sor Juan Inés de la Cruz por la obra El infinito en la palma de la mano se mostró abierta ante los asistentes
La ganadora del Premio de Literatura Sor Juan Inés de la Cruz por la obra El infinito en la palma de la mano se mostró abierta ante los asistentes (Nacho Reyes)

Guadalajara

Gioconda Belli dejó claro que el problema no es tener miedo, sino vencerlo. Su último libro es una prueba de valentía que habla de la entrada a la etapa de la menopausia en el caso de Ema, una mujer de 48 años a la que la noticia le causó una reacción tremebunda y en el acto atropella a un fetichista de los pies de la mujer.

Presentada por Sandra Lorenzano, la ganadora del Premio de Literatura Sor Juan Inés de la Cruz por la obra El infinito en la palma de la mano se mostró abierta ante los asistentes en la narración de su historia personal desde que su madre le propició la etapa más poética de su vida cuando entró en el ciclo menstrual hasta que se descubrió a los sesenta años frente a un hermoso paisaje en Managua sintiéndose “en plena posesión de todos sus poderes, con mucho que dar, mucho que recibir y qué gozar”, externó.


En ese momento decidió “sacar la menopausia del clóset, pues sigue siendo un misterio, algo que da pena decir porque es una especie de fracaso” y se expresó gustosa de haber empujado “el carro de la historia que avanza bien despacito pues me casé a los 18 años recién cumplido, me aburrí en la luna de miel. Muerta de miedo entré en la revolución y me hice adulta en tiempos de Woodstock, en medio de la liberación femenina quemando sostenes y con los Beatles sonando, los jóvenes nos sentíamos empoderados. Para mí fue encontrar el propósito de mi vida”.

"La ginecóloga del personaje escucha la historia de los calores de Ema, y no cesa de asombrarse de la ignorancia que rodea sobre esta etapa. Le dice que no existe en la academia ni en la literatura una narrativa que valore el poder femenino por sí mismo, que logre proyectar a las mujeres como seres enteros una vez que termina la fertilidad", leyó en voz alta este fragmento de su obra la autora antes de que una mujer de la audiencia tomará el micrófono para agradecer la novela pues, aunque la compró para ella, se la regalaría a su madre, ya que dijo que relata puntualmente su historia.