La galería Diéresis interviene un pasillo de la FIL

El artista conceptual Emanuel Tovar construyó una instalación artística para la interacción, se ubica en el paso de transeúntes entre el área internacional y el nacional.
Se ubica en el paso de transeúntes entre el área internacional y el nacional
Se ubica en el paso de transeúntes entre el área internacional y el nacional (Nacho reyes)

Guadalajara

Un amplio pasillo rezagado entre el área nacional y el internacional es el lugar que Tovar eligió para ambientar una microhistoria que simula un acto arqueológico post-industrial, según se lee en el texto de la obra.

Se trata de un espacio funcional donde lo importante es la interacción. Alejandro López, encargado de Diéresis explicó que "el libro no existe, tampoco la pieza existe sin la persona que interactúa. El concepto evoca la proyección del alma pues el autor juega con la existencia misma y con la desolación que tiene que ver con la individualidad que uno encuentra al entrar en contacto con las letras de una página".

El espacio desarrollado para el lector y el libro compone una especie de sala en colores negro, rojo y azul delimitada por andamios metálicos que funcionan como el esqueleto de una mampara que aísla el lugar provisto de bancas hechas con troncos montados sobre rines en desuso.

Hay una mesa construida con bloques de asbesto que sirven de base para sostener tarima de madera. La instalación está constantemente ocupada por los visitantes que toman descansos, conversan, hay niños que juegan, parejas conversando y lectores hojeando su libro.