Charlan sobre la vida y obra de Vicente Leñero

Carlos Puig y Julio Patán ofrecieron una nutrida plática sobre las enseñanzas del fallecido novelista. 
Mariño González, Julio Patán y Carlos Puig durante la charla.
Mariño González, Julio Patán y Carlos Puig durante la charla. (Patty Ramírez)

Guadalajara

En el marco de la edición 30 de la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, los periodistas Carlos Puig y Julio Patán rindieron un homenaje a la memoria de Vicente Leñero, con una nutrida charla titulada Los rostros de Leñero, en la que contaron anécdotas y hablaron sobre la herencia del novelista originario de Guadalajara.

Alrededor de 40 minutos duró la plática moderada por Mariño González, en la que se comentó sobre la vida y obra del novelista, guionista, periodista, dramaturgo, ingeniero civil y académico mexicano.

¿Cómo se hizo famoso Vicente Leñero? cuestionó Julio Patán, a lo que respondió que fue por una novela “extraordinaria, un novelón”, haciendo referencia a Los albañiles, misma que ganó el premio Biblioteca Breve de Seix Barral, esta obra, a decir de Patán, tiene que ver con las experiencias de Leñero como ingeniero, quien “fue uno de los varios ingenieros mexicanos que escribieron bien".

Durante su participación Carlos Puig, conductor y columnista de GRUPO MILENIO, destacó las enseñanzas que le dejó su amigo "Yo diría dos cosas de Vicente que sirven en público, uno una dimensión de ética sobre el trabajo, a mí lo que me enseñó Vicente Leñero desde el primer día que llegué a Proceso hace muchos años fue la dimensión ética del trabajo fue el que si uno se compromete a trabajar, hay que trabajar, Vicente lo ponía en términos de Chíngale, esa era su palabra siempre. Y la segunda dimensión que yo creo que tendremos que parender todos los que nos decimos dedicados al periodismo es la dimensión, Vicente siempre nos decía lo siguiente: `La objetividad es como la santidad, uno sabe siempre que no la va a alcanzar, pero uno tiene que chingarle todos los días para tratar de alcanzarla´, aseguró Puig.

Carlos Puig mencionó que ha estado insistiendo a quien tiene los derechos de Asesinato para que se republique esta obra. Enseguida comentó que Leñero "hacía lo que quería hacer, trabajaba todos los días, era un obsesivo por que el siempre sintió que no sabía escribir", que incluso empezó a hacer periodismo por que creía que el periodismo lo iba a enseñar a escribir.

Puig reveló que Leñero nunca escribió en una computadora, sino en máquina de escribir, y que le gustaba jugar dominó y ajedrez.  

GPE