Adiós a Dylan gana el Premio Mauricio Achar de Literatura Random House

El autor narra la historia de un fanático del cantante, misma que a su vez trata sobre romance y de ruptura.
Alejandro Carrillo, ganador del Premio Mauricio Achar de Literatura Random House.
Alejandro Carrillo, ganador del Premio Mauricio Achar de Literatura Random House. (Luis Addams Torres)

Guadalajara

Alejandro Carrillo, originario de la Ciudad de México platicó en entrevista que esta historia “el personaje principal es Omar Brambila, un chavo de 19 años fanático de Bob Dylan, quien conoce a una chava que se llama igual que a la primera esposa del cantante y a partir de ahí empieza a trazar coincidencias de la vida y a compararse con datos biográficos de Bob”.

La novela cuenta a la vez no solo la historia de romance sino también de ruptura a la vez, “y en esta relación se explora la sordidez de la Ciudad de México, la obsesión. Sara hace porno amateur en una webcam, y entonces en vez de ser la típica historia romántica idílica es diferente, donde el protagonista ensalza esta relación y rescata esta estética dolorosa para construir su propia historia”. Trata también de como a veces “tomamos a nuestros ídolos como papás, con sus ideales y como debemos mandarlos muy lejos y comenzar a construir algo desde nosotros y ser nuestros propios papás”, agregó.

La elección de canciones cuya letra se mezcla en la trama fue bastante libre, “iba escribiendo capítulo tras capítulo y no sabía qué iba a seguir, entonces veía mi lista de canciones favoritas o rebuscaba en rolas. Me llamaba la atención un título que disparaba algo en mi mente, la escuchaba y de pronto dejaba que las imágenes comenzaran a aparecer. Y las pocas cosas que tenía planeadas, como el final, cambiaron mucho. Se quedaron afuera más de 20 canciones que quería incluir”.

Omar es muy parecido al autor en muchas cosas “en lo que hacía en su edad. Así que fue recordar esa parte mía y a la vez es como un acompañamiento, que aunque sé que los personajes son partes mías, verlos afuera de un modo consiente y tan encarnado es muy satisfactorio. Y cuando terminaba me preguntaba a dónde pararían. Ahora que están fuera es muy chido que la gente me regresa su versión de estos personajes a través de su filtro, es muy enriquecedor”.

Del proceso creativo de la escritura le gusta la visión que otorga, “la violencia de esas revelaciones que no esperabas, escuchar el personaje y dejarte llevar por el mundo de su voz, con cosas que quizá no hubieras podido imaginar, porque creo que cuando estás conectado simplemente puedes ver lo que sucede en esa otra dimensión y te sorprendes”, finalizó.

GPE