Acaba en fiesta el combate entre moneros

La fila para entrar al salón donde se realizó el combate entre dibujantes mexicanos y extranjeros era interminable. Solo los que se formaron dos horas antes alcanzaron lugar al interior del salón.

Parecía que los escritores eran lo más codiciado en esta Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Las filas para las presentaciones de novelas, las largas esperas en las firmas de libros o las incómodas selfies en los pasillos al atrapar a su autor favorito, fueron ampliamente superadas por la expectativa que generó el Jam de Moneros el viernes por la noche.

La fila para entrar al salón donde se realizó el combate entre dibujantes mexicanos y extranjeros era interminable. Solo los que se formaron dos horas antes alcanzaron lugar al interior del salón.

El escenario estaba puesto. El ring del combate fue una mesa rectangular, con dos sillas frente a las cuales había pliegos de papel blanco apilados, sobre cada uno había una cámara cenital para que en pantallas a los lados el público viera el proceso de cada dibujo.

Subieron al escenario los moneros mexicanos, Jis y Trino, que compitieron contra los extranjeros Liniers y Alberto Montt. La música del encuentro corrió a cargo de DJ Rulo. Con música tradicional mexicana empezó el encuentro.

Primero se enfrentaron Jis y Liniers. El reto lo puso Trino. Debían ilustrar lo que para cada uno significa la palabra “concha”. Las carcajadas no se hicieron esperar. El público podía ver el proceso de los dibujos en dos pantallas a los lados del escenario.

Los dos pintaron una cocha de mar. Jis la dibujó sobre la arena, Liniers sobre la pelvis de una mujer.

  A Trino y Montt les tocó la palabra “pendejo”, a los dos se les ocurrió dibujar un mono copetón.

La espera valió la pena. Cada vez que los ilustradores terminaban un dibujo, lo firmaban, doblaban el pliego de papel en forma de avión y lo lanzaban al público.

Conforme pasaban los minutos más moneros fueron invitados al escenario. Subieron BEF y Peter Kuper. A los dos les tocó enfrentarse

Al final, el round que se convirtió en fiesta incluyó nueve moneros y una monera, la colombiana Power Paola, en el escenario, rock de fondo y un público que no dejó de reír y aplaudir.